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En los 320 años de creación, el HST no solo avanzó en la capacidad de contar con profesionales de alta calidad, sino también en facilidades como el helipuerto que permite trasladar en tiempo récord a pacientes que requieren la intervención oportuna de un centro hospitalario de tercer nivel.

Por: Urania Cecilia Molina

Urania Cecilia Molina, periodista panameña con más de 20 años de experiencia. Aborda temas de Salud, Educación, Discapacidad, Mujer y Superación Personal 

La solidaridad y el empeño de quienes trabajan en el Hospital Santo Tomás (HST) son el corazón que palpita a beneficio del pueblo panameño que a diario acude a sus instalaciones.

El calor humano de los médicos, de las enfermeras,  la amabilidad del personal técnico y profesional, así como la laboriosidad de los colaboradores administrativos,  hacen del HST un sitio que con amor brinda esperanza a los miles de pacientes que desde toda nuestra geografía, acuden a sus instalaciones en busca de una respuesta a las patologías que los aquejan.

Un comportamiento en apoyo a la poblaciones más humildes del país que desde su fundación, el 22 de septiembre de 1702, se  ha mantenido desde la época colonial. Un compromiso que se consolidó cuando Fray Juan de Arguelles, solicitó al Rey Felipe V de Borbon, se le diera el nombre de Hospital Santo Tomás de Villanueva, al hospicio creado para atender a mujeres sin hogar, enfermas que no tenían dónde acudir. Una petición  aprobada.

Trescientos veinte años (320) después, el centro hospitalario cuenta con una estructura moderna de 11 edificios, un plantel de brillantes médicos, enfermeras, técnicos, administrativos, que enorgullecen al  país, atendiendo un promedio de 1,000 pacientes diarios, en todas las especialidades médicas, con tecnología de punta, y en particular, con lo más valioso, una «mística que lo hace diferente», indicó con orgullo la jefa de Relaciones Públicas del nosocomio, Raquel Méndez.  

Servicio que ampara a la población no asegurada

El servicio a la población del país se refleja en las estadísticas de atención del Ministerio de Salud (Minsa) de 2019 (las últimas disponibles), pero también en las recopiladas por el propio hospital entre los meses de enero a abril. 

Los reportes del Minsa del pasado 2019, reflejan que en el centro hospitalario se atendieron 348, 804 personas, de las cuales 61, 936 eran asegurados y 286, 869 no gozaban de seguridad social.

Acto: A propósito del aniversario 320 del HST, este jueves 22 de septiembre será oficiada una misa solemne por monseñor José Domingo Ulloa, en la capilla del centro hospitalario, situada en los jardines de la avenida Balbosa

Mientras, datos más recientes del propio hospital revelaron que en los cuatro primeros meses de este año, en la Consulta Externa Especializada se atendieron 64, 828 pacientes, entre asegurados y no asegurados:

  • Enero:18, 121
  • Febrero: 16, 313
  • Marzo: 14, 285
  • Abril: 16, 109
En este mismo periodo realizaron 4,734 intervenciones quirúrgicas:
  • Enero: 1,101
  • Febrero: 1,120
  • Marzo: 1,276
  • Abril: 1,237
Servicio de Urgencia:
  • Enero: 4,621
  • Febrero: 4, 161
  • Marzo: 4,965
  • Abril: 4, 476

Nuevas estructuras y administración

Desde este centro hospitalario relataron que en diciembre de 1919, mediante decretos, el presidente Belisario Porras, quien ostentó este cargo en tres ocasiones (1912-1916), (1918-1920), (1920-1924), ordenó la construcción del nuevo Hospital Santo Tomás y unos cinco años más tarde, el 1º. de septiembre de  1924, se inauguró el gran edificio construido con un estilo neoclásico, sobre cinco hectáreas en la avenida Balboa. El llamado «Elefante Blanco». 

Méndez, colaboradora incansable de los medios de comunicación, mostró a La Web de la Salud fotografías relativas a la fecha que sirvieron para conocer un poco más de los orígenes de este centro hospitalario y cómo avanzó para convertirse en un hospital de referencia para todo el país.

Inauguración del Hospital Santo Tomás Foto | Cortesía HST

Como parte del proceso de crecimiento, en 2002 la Asamblea Nacional creó el Patronato del Hospital Santo Tomás, como una entidad de interés público y social sin fines de lucro, para administrar, conservar y proteger las instalaciones del nosocomio, integrado por el ministro de Salud, Clubes Cívicos,  Contraloría General de la República, director médico general y representante de la Asociación de Usuarios del HST.  

Desde hace 20 años, el trabajo profesional y dedicado se ha visto acrecentado por este grupo de ciudadanos que en plena pandemia, en 2020 a la fecha,  no abandonaron su responsabilidad ante la grave crisis sanitaria, lo que en ocasiones representaba un riesgo para su salud debido a los recorridos que hacían por las áreas de alto peligro.

Es el Dr. Elías García Mayorca el director médico general del Hospital Santo Tomás, quien llegó a la posición por concurso de oposición. Es médico-cirujano con Maestría en Gastrocirugía.

Formación profesional

El HST no solo es el lugar donde los pacientes pueden acudir en busca de atención, en un centro de Docencia e Investigación, donde se entrenan los futuros médicos, técnicos, enfermeras y personal con profesiones afines a la salud.

Como centro hospitalario, de tercer nivel, cuenta con equipo de alta tecnología y calificados profesores médicos, quienes se hacen responsables por el futuro de la medicina en el territorio nacional. 

Hoy, 21 de septiembre, una muestra de esta alta docencia, es la conmemoración del 51 aniversario de los Seminarios Científicos Médicos y 41 Seminarios de Enfermería que hasta el 23 de septiembre abordarán el tema de Enseñanzas interdisciplinarias más allá de la pandemia.

Atención en salud con humanidad

Se le llamará María Torres (nombre ficticio) para proteger su identidad, pero su caso representa parte de las historias que a diario se viven en el HST.

Llegó con su esposo al hospital, procedente de un centro de salud de segundo nivel que no podía hacerle frente al ataque cerebrovascular que sufrió, en horas de la madrugada, en su casa.

Torres cuenta que durante los días- unas tres semanas- que su esposo permaneció hospitalizado recibió una “atención de primera” de parte de los médicos, enfermeras, técnicos y demás trabajadores.

“La intervención oportuna de todo el personal médico hizo que mi esposo regresara a casa caminando, posibilidad que no era segura», indicó Torres. 

Al momento de pagar por la salida de su esposo, María y su esposo se enfrentaron a la realidad de no contar con los recursos para cancelar la deuda por los servicios que recibieron.

No obstante, al igual que la mayoría de los pacientes, tuvo la oportunidad de realizar un arreglo de pago y abonar solo parte de la deuda contraída. «Por falta de dinero no me lo dejaron de atender», indicó con gesto agradecido.

Por su carácter de servicio público, los costos del HST son inferiores a los de un hospital privado. Si la persona demuestra no contar con recursos para pagar, se le exonera.

Un helipuerto para casos graves y lejanos

En los 320 años de creación el HST no solo avanzó en la capacidad de contar con profesionales de alta calidad, sino también en facilidades como el helipuerto que permite trasladar en tiempo récord a pacientes que requieren la intervención oportuna de un centro hospitalario de tercer nivel.

El jefe de Urgencias del HST, Andrés De Witt, al hablar sobre la importancia del helipuerto, explicó que esta instalación hace la diferencia entre la vida y la muerte al momento de un traslado urgente, en especial de los pacientes procedentes de áreas de difícil acceso, cuya condición empeora por la distancia.

“En una urgencia médica el tiempo no se detiene y se debe actuar con celeridad”, indicó el médico, quien agregó que las áreas del país desde donde comúnmente se trasladan pacientes en helicópteros son de las áreas comarcales, la provincia de Darién y las áreas montañosas de las provincias de Coclé, Veraguas y Bocas del Toro.

Las mujeres con embarazos de alto riesgo y los mordidos de culebras se cuentan entre los pacientes que reciben este tipo de traslado, desde las áreas de difícil acceso del país, donde regularmente los servicios sanitarios no cuentan con los insumos para atender estas clases de urgencias.

De Witt, a cuyo servicio le toca, entre otros, recibir a los pacientes que llegan por el helipuerto, señaló que lo que más le satisface como jefe del Servicio de Urgencias es poder liderar el servicio médico más grande del hospital, donde se le ofrece la primera respuesta al paciente que llega con una urgencia médica, pero en especial haber organizado y gestionado la respuesta médica del Servicio de Urgencias antes y durante la pandemia de la  COVID-19.

La COVID- 19 representó para los servicios de salud del mundo un reto nuevo y desconocido. Para el HST fue una batalla donde sus guerreros  cayeron, otros siguen valientes y dedicados  con el único afán de seguir sirviendo al  país y mantener la mística del hospital con corazón de pueblo.

Por: Urania Cecilia Molina