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En el ámbito de la seguridad, las aves que invaden el espacio aéreo suelen tornarse en un peligro para los aviones y las terminales. En virtud de esa realidad, de la cual no escapa el país, la Universidad de Panamá tiene una participación importante en el asunto mediante el servicio de identificación de especies por ADN -ácido desoxirribonucleico- que ofrece al Aeropuerto Internacional de Tocumen. Así lo dio a conocer a Carlos Iván Caballero, periodista del Semanario La Universidad, el director de postgrado de la Vicerrectoría de Investigación y Postgrado (VIP), doctor Carlos Ramos, entrevista que compartimos.

Foto: Ian M. Arcia L.

Agrega que el trabajo consiste en identificar el tipo de ave que impacta a los aviones.

Estos eventos pueden surgir durante el despegue o el aterrizaje de una aeronave.

Ramos aclara que las reglas internacionales de aeronavegación indican que, por razones de seguridad, las líneas aéreas deben reportar las colisiones. Además, identificar qué clase de ave golpeó al avión. Al mismo tiempo, el experto argumenta que los reconocimientos precisos solo se logran a través de la extracción del ADN. Revela que en la mayoría de los casos se han identificado aves y murciélagos.

Después de registrado un accidente, personal del aeropuerto colecta muestras de la especie, las cuales suelen quedar adheridas en la aeronave.

Posteriormente, es enviada para su análisis a los laboratorios de la UP. La efectividad en el reconocimiento de las especies está por arriba del 95%, dijo Ramos.

Más de 150 especies de aves han sido identificadas dentro del aeropuerto, según el testimonio de la coordinadora del Departamento de Control de Fauna del Aeropuerto, bióloga Yennyliz Gómez Moreno.

Sostiene que es grave el daño que ocasiona una de estas aves a un avión. Al colisionar puede estropear algunos de los motores, doblar las aspas de las turbinas, o provocar un incendio de proporciones incontrolables, que perjudicaría a la población residente en la zona donde está ubicada la terminal.

La bióloga de Tocumen destaca que, al identificar específicamente el tipo de ave, ellos pueden desplegar medidas de prevención para disminuir los accidentes.

Las estadísticas del ADN recolectado indican que los gallinazos de cabeza negra son los que colisionan con mayor frecuencia, reveló. Agregó que estas aves, al ser carroñeras, predominan en el área por la cantidad de basura acumulada.

El gallote de cabeza negra habita en zonas de vegetación alta como las que se encuentran cerca de la terminal aérea, puntualizó la bióloga.

Al respecto del servicio que ofrece la UP a Tocumen, existe un contrato con el Laboratorio de Genética y Biología Molecular para identificar las aves que chocan con los aviones. De acuerdo con la doctora Magaly Sánchez de Chial, directora de investigación y postgrado de la Facultad de Ciencias Exactas y Tecnología, la identificación se realiza por medio de la extracción del ADN, que se obtiene de muestras de tejidos, sangre y plumas.

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La analista del Laboratorio de Genética y Biología Molecular de la universidad, magíster Estibali Wilkie, indica que en el laboratorio se encargan de procesar las muestras. Agrega que su amplificación es uno de los pasos importantes en el proceso, por lo cual debe tenerse cuidado para no contaminarlas.

El director de la Escuela de Ingeniería Industrial de la Facultad de Ingeniería, Ernesto Barberena, afirma que la seguridad en la industria de la aviación es determinante para las aerolíneas. Revela que el aeropuerto se ubica en el corregimiento de Tocumen donde existen 70 vertederos, de los cuales 20, son aprobados por la Autoridad de Aseo (AA), y los 50 restantes son clandestinos.

El Gobierno debe establecer reglas claras sobre los colectores, o de otra manera las aves se convertirán en un peligro inminente, añadió.

Controlar las aves en los predios del aeropuerto es un reto inevitable que requiere de estrategias correctas para obtener éxito, puntualizó.

También el Semanario La Universidad trae un perfil de Edila Herrera: Profesora e investigadora de la Universidad de Panamá. Su formación como investigadora le ha permitido publicar artículos científicos en prestigiosas revistas como: Sustainability y Journal of Applied Accounting Research (Inglaterra), Contaduría & Administración (México), Tourism & Management Studies (Portugal), Cuadernos de Contabilidad (Colombia) y Centros (Universidad de Panamá).

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