El primero de enero de 2026 se concretó de manera oficial su ingreso, un hecho que recuerda y celebra su trayectoria en este Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia
Por: Acfiman
Al menos 19 venezolanos han sido miembros (Fellow) de la Academia Mundial de Ciencias para el Avance de la Ciencia en los Países en Desarrollo (TWAS, por sus siglas en inglés) desde su fundación en Trieste, Italia, en 1983.
Dos de ellos, incluso, formaron parte del grupo de 42 científicos electos como miembros fundadores, a saber, los doctores Humberto Fernández-Morán y Marcel Roche.
Tras casi un decenio del último nombramiento venezolano, una caraqueña fue seleccionada en octubre de 2025 como miembro de la TWAS para la promoción de 2026 en la sección de Ciencias Biológicas: la doctora Flor Pujol, Individuo de Número (Sillón XVI) de la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales de Venezuela (ACFIMAN).
El ingreso se formalizó el primero de enero de 2026. Un acontecimiento para la ciencia venezolana que merece recordarse este Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. (agregado nuestro).
La TWAS se define como “una academia pionera, basada en el mérito, centrada en la excelencia científica en los países en desarrollo. Solo los científicos que han realizado contribuciones significativas al avance de la ciencia en estos países pueden ser nominados como miembros”, se lee en su sitio web.
Únicamente un miembro de la TWAS puede presentar las nominaciones; en el caso de la doctora Pujol, fue la doctora ⎼y también venezolana⎼ Anamaría Font, electa en 2013 para la promoción de 2014 en la sección de Física, Astronomía y Ciencias Espaciales de la TWAS. Después de un primer intento fallido en 2024, la postuló nuevamente en 2025. “Anamaría se ocupó de actualizar mi currículo usando Scopus, la base de datos de resúmenes y citas de artículos de revistas científicas propiedad de Elsevier. Para mi grata sorpresa, fui aceptada”, relató la académica de la ACFIMAN.
Beneficiaria de la TWAS

Cortesía: Facebook TWAS
La doctora Pujol fue galardonada con el Premio Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación 2025 “Dr. Humberto Fernández-Morán”, otorgado por el Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología (Mincyt), en la Mención Grupo de Investigación Consolidado.
En la actualidad, es investigadora titular emérita y jefa del Laboratorio de Virología Molecular del Centro de Microbiología y Biología Celular del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), institución a la que ingresó como posdoctorante en 1992 luego de haber obtenido su título de bióloga en la Universidad Simón Bolívar (USB) y de Magister scientiarum y doctora en Biología en el propio IVIC.
Su nexo con la TWAS comenzó precisamente en esa época, la década del noventa. Además de premios, becas, cursos, visitas y otras oportunidades de colaboración, la TWAS ofrece subvenciones para apoyar a investigadores y grupos de investigación con la compra de equipos especializados y suministros consumibles (como pipetas, tubos de ensayo, guantes, placas de Petri, frascos y reactivos, entre otros), la adquisición de literatura especializada, la cobertura de gastos de publicación, la asignación de fondos para la asistencia a congresos y la formación de estudiantes de maestría.
La doctora Pujol recibió subvenciones de investigación asociadas a dos proyectos de tesis desarrollados en el IVIC bajo su tutoría.
La tesis de maestría en Biología, presentada en 1999 por Roberto Alonso, se tituló “Aspectos de la biología viral de la hepatitis G en Venezuela” (hoy se sabe que no se trataba de hepatitis G sino de GBV-C, virus linfotrópico que no causa hepatitis, pero que reduce la tasa de mortalidad de los pacientes con VIH) y dio como resultado la publicación del artículo “RGA No 96-11: Study of HGV Infection of Peripheral Blood Mononuclear Cells” (TWAS, 1997).
La tesis de doctorado en Biología, presentada en 2003 por Marisol Devesa, se tituló “Caracterización molecular y virológica de aislados genotipo F del virus de la hepatitis B” y dio como resultado la publicación del artículo “RGA No 98-298: Hepatitis B Virus in Vitro Infection of Hepatoblastoma and Mononuclear Cell Lines” (TWAS, 1999).
Prosperidad sostenible
La TWAS fue inaugurada en 1985 como Academia de Ciencias del Tercer Mundo (The Third World Academy of Sciences).
En 2004 pasó a llamarse Academia de Ciencias para el Mundo en Desarrollo (The Academy of Sciences for the Developing World) y desde 2012 se conoce como Academia Mundial de Ciencias para el Avance de la Ciencia en los Países en Desarrollo (The World Academy of Sciences for the Advancement of Science in Developing Countries).
Funciona como una «unidad de programa» dentro de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés), como una agencia especializada en virtud del Artículo 63 de la Carta de las Naciones Unidas y como una organización intergubernamental internacional con sede en París (Francia), que “promueve la prosperidad sostenible mediante la investigación, la educación, la política y la diplomacia”, de acuerdo con su sitio web.

Desde sus inicios, toda Sudamérica podía solicitar ayudas económicas a la TWAS, algo que cambió a partir del año 2010. Según la académica de la ACFIMAN, los beneficiarios son escogidos en función de su Producto Interno Bruto (PIB), por lo que gran parte de los países sudamericanos han quedado al margen de las opciones de financiamiento de la TWAS. Bolivia es uno de los pocos que todavía puede optar por esta alternativa. “Los países africanos reciben ahora la mayoría de los apoyos”, aseguró la doctora Pujol.
Lazo que nunca se perdió
A pesar de ello, la experta venezolana mantuvo contacto con la TWAS antes de alcanzar su membresía permanente.
En 2016, fue invitada al Centro Internacional Abdus Salam de Física Teórica (ICTP, por sus siglas en inglés) ⎼sede de la TWAS en Trieste⎼, junto con otros beneficiarios de África, Asia y Sudamérica, a dictar una charla informativa en el marco de la Conferencia de Subvenciones de Investigación TWAS: Forjando Carreras Científicas.
En dicho evento, los científicos expusieron los obstáculos que encontraron en su vida profesional y el papel que la subvención de la TWAS desempeñó en el desarrollo de sus carreras, la facilitación de sus descubrimientos y el desarrollo de nuevas colaboraciones.
Posteriormente, en 2019, participó en el Taller Regional «Desarrollo de Habilidades para la Investigación Científica», celebrado en Katmandú, Nepal, con la asistencia de científicos de Asia y Sudamérica igualmente financiados por la TWAS.
En esa ocasión, “me solicitaron una ponencia sobre cómo formular proyectos científicos, mientras que a otros colegas les correspondió explicar cómo se escribe un artículo (paper) y cómo se elabora una presentación, bien sea oral o en formato de póster. Fue una experiencia muy interesante”, precisó la doctora Pujol.
Hoy por hoy, la ganadora del Premio Fundación Empresas Polar Lorenzo Mendoza Fleury 2009 funge como evaluadora de proyectos de la TWAS asociados a su especialidad (virología), rol que cumple desde hace varios años. “Los proyectos son variados y numerosos, y la mayoría de los solicitantes provienen de países africanos. El monto de la subvención (de hasta 30 000 dólares estadounidenses) es mayor al que recibí en su momento (de hasta 10 000 dólares)”, dijo.

Conferencia de Subvenciones de Investigación TWAS: Forjando Carreras Científicas. Trieste, 2016 (Cortesía: Facebook TWAS)
Venezolanos en la TWAS

Taller Regional «Desarrollo de Habilidades para la Investigación Científica». Katmandú, Nepal, 2019 (Cortesía: Facebook TWAS)
Roche y Fernández-Morán no han sido los únicos venezolanos dentro de la TWAS. A lo largo de su historia, la Academia Mundial de Ciencias ha contado con la presencia de al menos 19 connacionales, incluyendo a académicos de la ACFIMAN.
Los primeros venezolanos electos como miembros de la TWAS, ya fallecidos, fueron los doctores Raimundo Villegas (1985), Gustavo Rivas-Mijares (1988) y Guillermo Whittembury (1988). A ellos se les sumaron Ignacio Rodríguez-Iturbe (1988), Jaime Requena (1989, Individuo de Número de la ACFIMAN), Julián Chela-Flores (1989), Ernesto Medina (1992), Gloria Villegas (1993), Miguel Layrisse (1995), Gabriel Chuchani (1996), Carlos Di Prisco (1999, Individuo de Número de la ACFIMAN), Raúl Padrón (2004), Reinaldo DiPolo (2005), Horacio Vanegas (2007), Benjamín Scharifker (2009, Individuo de Número de la ACFIMAN), Anamaría Font (2013) y finalmente Gustavo Bruzual (2018).
Jóvenes Afiliados, premios y patrocinio

Sede de la TWAS en Trieste, Italia (Plamen Agov/Wikimedia)
Adicionalmente, la TWAS selecciona cada año a hasta 25 Jóvenes Afiliados en función de sus logros antes de los 40 años de edad y de su potencial de impacto futuro. La distinción dura cinco años; superado ese lapso, son considerados “exalumnos”. Según el sitio web de la TWAS, al menos dos venezolanos han sido electos como Jóvenes Afiliados: los doctores Fernando Febres Cordero (2013-2017) y Ronald Vargas Balda (2016-2020).
La TWAS también otorga premios y medallas para reconocer a científicos consolidados del Sur. En la lista de galardonados por la TWAS en 2024 figuró el doctor Jon Paul Rodríguez, investigador titular del Centro de Ecología del IVIC y presidente de la asociación civil sin fines de lucro Provita. El venezolano recibió el Premio TWAS 2026 en Ciencias Biológicas (compartido con Liu Mo-Fang de China).
En Venezuela, específicamente en el Palacio de las Academias en Caracas (sede de la ACFIMAN y de todas las Academias Nacionales), opera la Academia de Ciencias de América Latina (ACAL), patrocinada por diferentes organizaciones, entre las cuales destaca la TWAS.
Con información de Acfiman

