Las proteínas son indispensables para la vida, pero su manejo debe ser equilibrado. No se trata solo de «comer mucha proteína», sino de entender qué necesita nuestro cuerpo según nuestro contexto biológico
Por: Dra. Karen Courville, FACP, SNI

La Dra. Karen Courville es egresada de la Facultad de Medicina de la Universidad de Panamá. Realizó estudios en Medicina Interna y Nefrología en el Complejo Hospitalario Dr. Arnulfo A. Madrid. Tiene un Fellow en Investigación Renal del Instituto Mario Negri en Bérgamo, Italia. Investigadora del Instituto de Ciencias Médicas de Las Tablas. Miembro del Sistema Nacional de Investigación (SNI)
Las proteínas son macromoléculas esenciales que constituyen el componente estructural principal de las células y tejidos del cuerpo. Se consideran el «material de construcción» de la vida, ya que no solo forman músculos y órganos, sino que también actúan como catalizadores químicos, mensajeros y defensores del organismo. Sin una ingesta y síntesis adecuada de proteínas, los procesos vitales —desde la reparación de una pequeña herida hasta la transmisión de impulsos nerviosos— se verían comprometidos, lo que subraya su papel crítico en el mantenimiento de la homeostasis y la supervivencia.
¿Qué son y cómo están conformadas?
Las proteínas son polímeros complejos formados por cadenas de unidades más pequeñas llamadas aminoácidos. Estos aminoácidos se unen entre sí mediante enlaces peptídicos. Están compuestas principalmente por Carbono (C), Hidrógeno (H), Oxígeno (O) y, de manera distintiva, Nitrógeno (N). Algunas también contienen Azufre. Existen 20 aminoácidos principales que se dividen en esenciales (el cuerpo no puede producirlos y deben obtenerse de la dieta (9 en total y no esenciales (el cuerpo puede sintetizarlos por sí mismo)
Tienen múltiples funciones, todas muy importantes. Sirven para dar estructura, ya que forman tejidos como la queratina (pelo/uñas) y el colágeno (piel/huesos); enzimática: Aceleran reacciones químicas vitales (ej. amilasa en la digestión); actúan como mensajeros químicos (ej. la insulina); tienen una función inmunológica, formando anticuerpos para combatir patógenos; llevan sustancias por el cuerpo (ej. la hemoglobina transporta oxígeno); y de reserva, ya que almacenan energía en casos extremos, aunque no es su función primaria.
Obtención de Proteínas y el «Pool» de Aminoácidos
Obtenemos proteínas a través de la digestión de alimentos. En el estómago e intestino delgado, las proteínas se descomponen en aminoácidos libres que son absorbidos hacia el torrente sanguíneo. Las fuentes más importantes son de dos grupos: de origen animal y vegetal. Las de origen animal poseen un «alto valor biológico» porque contienen todos los aminoácidos esenciales (huevos, carnes blancas y rojas, pescado, lácteos). Las de origen vegetal pueden carecer de algún aminoácido esencial, pero al combinarlas (ej. arroz con frijoles) obtiene una proteína completa (legumbres, soja, frutos secos, quinoa y tofu).

El cuerpo no tiene un «depósito» de proteínas como lo hace con la grasa. En su lugar, mantiene un pool (fondo común) de aminoácidos en la sangre y tejidos. El cuerpo utiliza este pool para síntesis (crear nuevas proteínas para reparar tejidos), recambio(reemplazar proteínas viejas o dañadas) y oxidación(cuando hay exceso, se elimina el nitrógeno (vía urea) y el resto se usa como energía).
Requerimientos diarios y patologías
La cantidad de proteína necesaria varía según la edad, sexo, actividad física y estado de salud.
| Condición | Requerimiento General (g/kg de peso al día) | |
| Adulto Sano Sedentario | 0.8 a 1.0 g/kg | |
| Deportista de Resistencia | 1.2 a 1.4 g/kg | |
| Deportista de Fuerza | 1.6 a 2.2 g/kg | |
| Enfermedad Renal Crónica (ERC) | 0.6 a 0.8 g/kg (sin diálisis) para no sobrecargar el riñón. | |
| Enfermedad Renal Crónica (ERC) en diálisis | 1g/kg | |
| Grandes Quemados o Sepsis | 1.5 a 2.5 g/kg (debido al alto catabolismo/destrucción). | |
| Insuficiencia hepática grave | se restringe la proteína para evitar la acumulación de amoníaco, que puede afectar al cerebro (encefalopatía) |
Suplementos proteicos
Los suplementos son productos diseñados para complementar la dieta cuando no se alcanzan los requerimientos mediante alimentos sólidos. Existen en diferentes presentaciones: polvos (caseína, soja, guisante), barras, batidos listos para beber e hidrolizados.
Facilitan la recuperación muscular, aumentar la síntesis proteica post-entrenamiento o asegurar la nutrición en pacientes con poco apetito. Generalmente se consumen 20-30g por porción y el tiempo depende del objetivo: los deportistas suelen usarlo tras entrenar; en pacientes clínicos, puede ser indefinido según indicación médica.
En deportistas los suplementos son utilizados principalmente para la hipertrofia (crecimiento muscular) y recuperación.El suero de leche es de absorción rápida, ideal tras el ejercicio. La caseína es de absorción lenta, ideal para antes de dormir.
Si se toma exceso de proteínas, el sistema de reciclaje de aminoácidos puede fallar, permitiendo el paso de proteínas a la orina. Esto puede aumentar el riesgo de litiasis renal y la pérdida continua de proteínas es tóxico para algunas células del riñón, produciendo cicatrices.
Pérdida de proteínas por el riñón (Proteinuria)
Normalmente, los riñones actúan como un filtro que retiene las proteínas en la sangre. Sin embargo, en ciertas patologías, este filtro se daña y las proteínas «escapan» por la orina. Las patologías en las que se observa esta pérdida se conocen como Síndrome Nefrótico (caracterizado por una pérdida masiva de proteínas, más de 3.5g en 24h); o Glomerulonefritis (inflamación de los filtros del riñón o glomérulos); nefropatía Diabética, que también daña el riñón por niveles altos de azúcar en sangre, y actualmente es la causa número uno de enfermedad renal crónica a nivel mundial; o simplemente por un exceso de ingesta diaria.

El daño en los podocitos (células del filtro renal) o en la barrera de carga eléctrica del riñón permite que moléculas grandes como la albúmina pasen a la orina. Esto causa edema (hinchazón) porque la proteína en sangre es la que mantiene el agua dentro de los vasos. Cuando el paciente orina, esta orina alta en proteína, se ve con mucha espuma, como la “espuma de cerveza” y se puede identificar con un examen de orina. Luego, para identificar qué patología inflama la membrana, a la mayoría de los pacientes se les realiza una biopsia renal, que permite identificar la causa exacta del daño para decidir el tratamiento, que puede variar entre corticoides, inmunosupresores o simplemente control de la presión arterial.
Recomendaciones
Las proteínas son indispensables para la vida, pero su manejo debe ser equilibrado. No se trata solo de «comer mucha proteína», sino de entender qué necesita nuestro cuerpo según nuestro contexto biológico.
Es importante priorizar la calidad, buscando fuentes variadas que incluyan tanto origen animal como vegetal. No te automediques con suplementos: si tienes antecedentes de cálculos renales o enfermedad renal, consulta siempre a un nefrólogo o nutricionista clínico antes de aumentar tu ingesta. Si notas orina espumosa o hinchazón en los pies, acude al médico: podría ser una señal temprana de pérdida de proteínas.
Por: Dra. Karen Courville, FACP, SNI

