La artista de la imagen presenta su muestra, No todos los días son iguales en la sede de Fundación Casa Santa Ana
Por: Fundación Casa Santa Ana
La escena cultural panameña suma un nuevo hito con la llegada, por primera vez al país, de la obra de Zanele Muholi, una de las voces más influyentes del arte contemporáneo a nivel global. Su exposición Amalanga awafani (No todos los días son iguales) abrió oficialmente al público en Fundación Casa Santa Ana, generando una amplia respuesta de visitantes interesados en una propuesta que combina potencia visual, reflexión social y cercanía humana.
La muestra, inaugurada el sábado 24 de enero con el apoyo del Ministerio de Cultura de Panamá, estará abierta hasta el 19 de abril de 2026 con entrada gratuita.

A través de una selección de obras emblemáticas, Muholi propone una experiencia accesible incluso para quienes se acercan por primera vez al arte contemporáneo, situando al retrato como un espacio de diálogo sobre identidad, dignidad y representación.
“Desde el Ministerio de Cultura celebramos la llegada de Zanele Muholi a Casa Santa Ana, una exposición que abre espacios para el diálogo y la inclusión. Apoyar estas iniciativas es esencial para construir una cultura que refleje todas las voces y realidades de nuestra sociedad”, señaló María Eugenia Herrera, ministra de Cultura de Panamá, durante la inauguración.
Amalanga awafani aborda las condiciones de seguridad, visibilidad y pertenencia que atraviesan las vidas negras cuir, reuniendo piezas de las reconocidas series Somnyama Ngonyama y Faces and Phases. Mediante retratos en blanco y negro de gran fuerza expresiva, la artista documenta momentos específicos en la vida de sus protagonistas, reconociendo que la identidad y la supervivencia no son estáticas.

El título de la exposición —que en isiZulu significa “no todos los días son iguales”— invita a reflexionar sobre el paso del tiempo y los cambios personales y colectivos. Cada imagen funciona como un testimonio visual que reivindica la complejidad de las experiencias humanas, sin idealizarlas ni simplificarlas.
“El retrato es mi oración diaria. Ya no se trata solo de mí; se trata de todos los cuerpos femeninos que alguna vez existieron en mi familia y que nunca imaginaron que estos sueños fueran posibles”, expresó Muholi, subrayando el carácter íntimo y político de su práctica artística.
Para la artista, presentar esta obra en Panamá tiene un significado especial. “Amalanga awafani nos recuerda que no hay dos días que pesan igual. En Panamá, a través de estos retratos y esta reunión de voces y cuerpos, afirmamos presencia, complejidad y alegría frente a la anulación. Agradezco profundamente a Casa Santa Ana por abrir este espacio de conversación”, afirmó.
Desde Fundación Casa Santa Ana, su directora, Carolina Hausmann, destacó que la exhibición refuerza el objetivo del espacio de ampliar públicos y fomentar el encuentro con el arte contemporáneo desde una perspectiva cercana.
Por: Fundación Casa Santa Ana

