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La Organización Panamericana de la Salud tiene interés en incluir este tipo de productos, debidamente certificados, en los fondos rotatorios 

Con información de la OPS

Biotecfar, empresa pública que forma parte de la Universidad Central de Venezuela (UCV), pertenece además a la Red de Laboratorios Públicos Productores de Antivenenos de América Latina (RELAPA), en donde, bajo la coordinación de Panaftosa, se intercambian informaciones y la cooperación entre laboratorios, ampliando la disponibilidad en la región de antivenenos eficaces y seguros. 

Miguel Ángel López, presidente de esta empresa, explicó que han suministrado antivenenos al Ministerio de Salud venezolano durante los últimos 40 años, y además han podido exportar suero antiescorpiónico a Panamá para atender a 4,000 personas anualmente.

En 2026 tienen planeado ampliar su laboratorio (que actualmente está en el piso 1 de la facultad de Farmacia de la Universidad Central de Venezuela), mediante un convenio con la Fundación Fondo Andrés Bello, de la UCV, lo que les permitiría doblar su producción.

“Somos un pilar estratégico de la salud pública”, asegura López con orgullo, recordando que los accidentes ofídicos (que han sido calificados como una enfermedad desatendida por la OMS) provocan en la región de las Américas, según cálculos conservadores, 2,000 muertes y más de 1.200 discapacitados al año. Los antivenenos que fabrica Biotecfar sirven para atender 7,000 accidentes ofídicos y 2,000 escorpiónicos al año.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) tiene una estrecha relación con Biotecfar, la única empresa productora de sueros antiofídicos y antiescorpiónicos con la que cuenta Venezuela.

A través de su Centro Panamericano de Fiebre Aftosa y Salud Pública Veterinaria (Panaftosa), la OPS presta asesoría técnica a Biotecfar para asegurarse que los productos que elabora cumplan con las buenas prácticas de manufactura (BPM) y los requerimientos técnicos para salvar vidas en el caso de accidentes ofídicos y escorpiónicos. 

De visita en sus caballerías

Recientemente un equipo de la OPS visitó las caballerías de Biotecfar, en donde se alojan 49 caballos que son utilizados para producir los antivenenos. 

Tony Chacón, veterinario encargado de velar por la salud de estos animales, relató que entre otras cosas él está encargado de velar de que se cumplan las condiciones sanitarias de bienestar animal: “Yo les puedo asegurar que no hay caballeriza en el país en donde los animales estén mejor atendidos”. Explicó que la desparasitación es mensual, cada año se les realiza odontología motorizada y la uñas son revisadas por un herrador cada 45 días. Además están a campo abierto tres días de la semana. 

La OPS de visita en las caballerías de Biotecfar, empresa productora de sueros antiofídicos y antiescorpiónicos

Armando de Negri, representante de la OPS, recordó que la producción de estos antivenenos no es un negocio rentable, y por eso no se producen en laboratorios comerciales y cada vez hay menos empresas de este tipo: “La fabricación es muy costosa y suelen beneficiar a personas que viven en lugares remotos, por lo que estas empresas necesitan algún tipo de protección para que sean sostenibles”.

También expresó su interés porque estos productos, debidamente certificados, puedan formar parte de la oferta de los fondos rotatorios de la OPS. 

Los envenenamientos por mordeduras y picaduras de animales ponzoñosos constituyen un serio problema de salud pública en América Latina. Las estimaciones de la carga mundial de accidentes por mordeduras de serpientes en 2008 indicaron la ocurrencia de 421.000 a 1.841.000 envenenamientos y de 20.000 a 94.000 muertes por año. De este total, se registró un número anual de casos en América Latina y Caribe entre 80.229 y 129.084. El número anual de muertes fue de entre 560 y 2.298 para esta región. En cuanto a envenenamientos por picadura de escorpiones, el número de casos es mayor, ya que solo en Brasil y México se reportan aproximadamente 120 mil y 300 mil casos cada año, respectivamente. Fuente: OPS

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