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grupo Genética en Cáncer y Enfermedades Raras del Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago (IDIS)
Participan integrantes del grupo Genética en Cáncer y Enfermedades Raras del Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago (IDIS)  y de la Fundación Pública Galega de Medicina

Con información del IDIS y Fundación Pública Galega de Medicina Xenómica

Un análisis exhaustivo de la clasificación clínica de las variantes BRCA1 y BRCA2, asociadas a cáncer de mama y ovario, destaca la importancia de combinar la evidencia experimental y computacional para mejorar la evaluación del riesgo genético en el cáncer hereditario.

Los hallazgos son relevantes porque permiten evaluar el riesgo para el paciente de manera más precisa, ayudan a determinar cuáles controles necesita cada persona y facilita la toma de decisiones terapéuticas más adecuadas.

En el estudio Predicciones de empalme, ensayos de empalme y clasificación de variantes utilizando las directrices ACMG/AMP: Desafíos observados con las variantes BRCA1 y BRCA2, que  se publica en la revista Clinical Chemistry, participan investigadores del grupo Genética en Cáncer y Enfermedades Raras del Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago (IDIS)  y de la Fundación Pública Galega de Medicina Xenómica.

Investigaron 17 variantes germinales en los genes BRCA1 y BRCA2 identificadas en familias con sospecha de cáncer hereditario de mama y/o ovario.

Se evaluó el impacto de esas variantes sobre el splicing, analizando el ARNm de los portadores y/o mediante ensayos funcionales en minigenes híbridos.

“La clasificación clínica de las variantes se realizó, siguiendo las guías ACMG/AMP específicas para BRCA1 y BRCA2, de acuerdo con las recomendaciones del Panel de Expertos de Variantes BRCA1 y BRCA2 de ClinGen ENIGMA y del Subgrupo de Interpretación de Variantes de Secuencia de ClinGen”, explica Olivia Fuentes Ríos, primera autora del artículo junto a Marta Santamariña.

Las mutaciones en BRCA1 y BRCA2 son responsables de hasta el 25 % de los tumores de mama y ovario hereditario, pero no todas las variantes genéticas que alteran el splicing (un proceso celular que «edita» el ARN para producir proteínas funcionales) son variantes patogénicas. Muchas quedan clasificadas como “de significado incierto”, lo que complica las decisiones médicas sobre prevención y tratamiento.

Hallazgos clave

El artículo clasifica cuatro variantes como patogénicas o probablemente patogénicas, lo que implicaría un alto riesgo de cáncer y conllevaría recomendaciones de vigilancia intensiva, cirugía preventiva o terapias dirigidas.

Diez variantes se consideraron benignas o probablemente benignas, mientras que tres permanecen clasificadas como de significado incierto. Estas clasificaciones son importantes porque se utilizan en los diagnósticos genéticos y ayudan a los profesionales sanitarios a tomar decisiones sobre la atención y el manejo de los pacientes.

“Además de refinar la clasificación clínica de las variantes señaladas, este estudio destaca la importancia de combinar evidencia experimental y predicciones computacionales para mejorar la interpretación genética y la evaluación del riesgo de cáncer hereditario”, señala Ana Vega, coautora senior del artículo y líder del grupo Genética en Cáncer y Enfermedades Raras del IDIS.

Referencia científica: Marta Santamariña, Olivia Fuentes-Ríos, Ana Blanco-Pérez, Belinda Rodríguez-Lage, Ana Crujeiras-González, Ana María Sánchez de Abajo, Javier Galego-Carro, Carla Coedo-Costa, Miguel E Aguado-Barrera, Victoria Sampayo, Ángel Carracedo, Miguel de la Hoya, Ana Vega, Predicciones de empalme, ensayos de empalme y clasificación de variantes utilizando las directrices ACMG/AMP: Desafíos observados con las variantes BRCA1 y BRCA2, 
Química clínica , volumen 72, número 2, febrero de 2026, páginas 266–280, 
https://doi.org/10.1093/clinchem/hvaf177