Una de cada cinco personas que inician el tratamiento para la TB en la UE/EEE no es evaluada después de un año, una brecha crítica que también existe para los niños menores de 15 años
Con información de los ECDC | SEE
La Región Europea, que abarca 53 países de Europa y Asia Central, incluidos los 30 países de la Unión Europea y el Espacio Económico Europeo (UE/EEE), sigue sin alcanzar los objetivos regionales y mundiales para el fin de la tuberculosis en dos frentes: un persistente problema de detección, con uno de cada cinco casos de tuberculosis sin diagnosticar o sin notificar, y niveles de resistencia a los medicamentos que siguen siendo mucho más altos que en otras regiones.
Los datos corresponden a un informe conjunto del Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) y la Oficina Regional para Europa de la Organización Mundial de la Salud (OMS), titulado «Vigilancia y seguimiento de la tuberculosis en Europa 2026».
De acuerdo con la oficina de medios del ECDC, si bien la incidencia de tuberculosis en la Región Europea de la OMS ha disminuido un 39 % desde 2015, y el número de muertes un 49 %, ambas cifras se sitúan muy por debajo de los objetivos de la Estrategia para Acabar con la Tuberculosis para 2025, que son del 50 % y el 75 %, respectivamente.
De forma similar a la Región Europea, los casos de tuberculosis en la UE/EEE han disminuido un 33 % y el número de muertes un 17 %; sin embargo, la mayoría de los países de la UE/EEE no alcanzarán sus objetivos para 2030, lo que dará lugar a miles de nuevas infecciones y muertes que podrían prevenirse.
En 2024, se notificaron 161 569 nuevos casos de tuberculosis (TB) en 51 de los 53 países de la Región, pero solo se notificó el 79 % de los casos nuevos y de recaída estimados en la Región Europea de la OMS. Esto significa que muchas personas con TB no fueron diagnosticadas ni notificadas.
Esta brecha tiene consecuencias directas: las personas no diagnosticadas no pueden acceder al tratamiento y continúan transmitiendo la enfermedad en sus comunidades.
En la UE/EEE, el progreso sigue siendo insuficiente. Si bien las tasas de notificación se han estabilizado, persisten las deficiencias en el diagnóstico y la falta de seguimiento debido a las limitaciones de los sistemas de salud.
Una de cada cinco personas que inician el tratamiento para la TB en la UE/EEE no es evaluada después de un año, una brecha crítica que también existe para los niños menores de 15 años. Estos datos subrayan la necesidad de intensificar los esfuerzos para la detección temprana y un seguimiento riguroso una vez que las personas son diagnosticadas.
«Durante la última década, la UE y los países del EEE han visto disminuir el número de casos de tuberculosis en un 33 % y el de fallecimientos en un 17 %. Este progreso es el resultado del firme compromiso de los Estados miembros y de nuestros esfuerzos conjuntos», declaró la Dra. Pamela Rendi-Wagner, directora del ECDC.
«Para alcanzar los objetivos de 2030, se necesitan esfuerzos continuos y colaboración en la detección precoz y el seguimiento constante para apoyar a las personas ya diagnosticadas con tuberculosis».
«Una de cada cinco personas con tuberculosis en la Región Europea sigue sin ser diagnosticada por los servicios de salud. Esto no solo representa un fallo en la detección, sino también una oportunidad perdida para un tratamiento más temprano, la prevención del sufrimiento y la interrupción de la transmisión», declaró el Dr. Hans Henri P. Kluge, director regional de la OMS para Europa.

Llamado a la acción
El ECDC y la Oficina Regional para Europa de la OMS hacen un llamamiento a los Estados miembros y a las instituciones europeas para que actúen con urgencia:
- Intensificar la prevención de la tuberculosis y la detección precoz de casos para cerrar la brecha diagnóstica de uno de cada cinco, centrándose en las poblaciones de alto riesgo y marginadas, incluidas las personas encarceladas;
- Ampliar el acceso a los diagnósticos rápidos y a las pruebas de sensibilidad a los medicamentos recomendados por la OMS, en particular en entornos con alta prevalencia de la enfermedad;
- Ampliar los regímenes de tratamiento más cortos y totalmente orales para la tuberculosis resistente a los medicamentos con el fin de mejorar los resultados de los pacientes y reducir las pérdidas de seguimiento;
- fortalecer la integración de los servicios de tuberculosis y VIH y mejorar la cobertura de la terapia antirretroviral para las personas coinfectadas;
- Mejorar la notificación de la vigilancia epidemiológica sobre la coinfección por VIH, la tuberculosis en las cárceles y los resultados del tratamiento para respaldar la formulación de políticas basadas en la evidencia y el progreso hacia la eliminación de la tuberculosis.
España no logra alcanzar la meta

La situación en España es similar al escenario europeo. La Sociedad Española de Epidemiología (SEE) destacó en comunicado que según la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica, en 2024 se notificaron 4270 casos (tasa de notificación de 8,8 casos por 100.000 habitantes), lo que supuso un aumento en el número de casos del 8,3% con respecto a la tasa del año previo, en que se registraron 3944 casos.
Esta evolución imposibilita alcanzar el objetivo de disminuir la incidencia en el 50% entre el 2015, que era de 10,6/100.000, al previsto 5,3 en el 2025, y complica alcanzar la reducción del 80% entre el 2015 y el 2030, año en que debería alcanzarse el 2,1/100.000.
Por comunidades autónomas, las tasas varían entre 3,8 en Navarra; 10,6 en País Vasco; 11,5 en Galicia y 14,4 en Catalunya, observándose tasas de notificación superiores a las de 2015 en cuatro comunidades. Se detecta, además, señala la institución experta, un mayor aumento de casos en menores de 15 años (indicativos de infección reciente) y en personas nacidas en otro país (sugestivos de vulnerabilidad), quienes ya suponen alrededor del 50% de casos nuevos notificados. El aumento de casos en población pediátrica se ha observado también en otros países cercanos de la UE.
Respecto a los indicadores de seguimiento del Plan para la Prevención y Control de la Tuberculosis para 2024, la tasa de éxito del tratamiento fue del 79,3 en los casos sensibles a fármacos de primera línea notificados en 2023, mientras que la tasa de abandono del tratamiento fue del 3,2%. La proporción de nuevos casos de TB pulmonar notificados en 2024 a los que se había realizado estudio de contactos fue del 83,3%.
“Los indicadores de vigilancia y del plan nacional nos muestran que aún estamos lejos de los hitos pactados en la lucha contra esta enfermedad”, advierten los expertos.
Piden mejorar el seguimiento y la supervisión de los tratamientos indicando tratamiento directamente observado (TDO) en personas con factores de riesgo de mala adherencia.
De igual modo, seguir mejorando la calidad de la vigilancia que asegure el estudio y tratamiento de todos los contactos infectados y la fiabilidad de los datos para que puedan servir como información para la acción.
Con información de los ECDC | SEE

