La Academia Nacional de Medicina (ANM) de Venezuela pidió a las autoridades sanitarias fortalecer la vacunación y vigilancia epidemiológica
Con información de la OPS | ANM
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) emitió una nueva alerta epidemiológica en la que advierte sobre la transmisión sostenida de fiebre amarilla en partes de Sudamérica, con casos que continúan registrándose en 2026 y con detección en áreas más allá de los focos tradicionales de la cuenca amazónica.
La OPS, en comunicado, informa que desde septiembre de 2024 se han notificado casos de fiebre amarilla en áreas donde no se habían registrado previamente en la región, incluidos algunos fuera de la Amazonía.
Ante esta situación, la OPS refuerza el llamado a los Estados Miembros a fortalecer la vigilancia epidemiológica, intensificar las campañas de vacunación en poblaciones en riesgo y tomar las medidas necesarias para que los viajeros que se dirigen a áreas donde se recomienda la vacuna estén adecuadamente informados y protegidos.
La Organización también recomendó reforzar la capacidad de los servicios de salud para la detección temprana y el manejo clínico oportuno de los casos graves, así como mantener reservas estratégicas de vacunas para responder rápidamente ante posibles brotes.
En 2025 se notificaron 346 casos confirmados de fiebre amarilla con 143 fallecimientos en siete países de la región: Bolivia (8 casos, 2 defunciones), Brasil (120 casos, 48 defunciones), Colombia (125 casos, 46 defunciones), Ecuador (11 casos, 8 defunciones), Guyana, Perú (49 casos, 19 defunciones) y Venezuela (32 casos, 19 defunciones).
En las primeras siete semanas de 2026 se han confirmado 34 casos humanos y 15 fallecimientos en Bolivia, Colombia, Perú y Venezuela. Colombia y Venezuela presentan el mayor número de casos en este periodo.
Recomendaciones de la Academia Nacional de Medicina de Venezuela

Tras la reciente confirmación de brotes activos en diversas entidades nacionales, la Academia Nacional de Medicina (ANM) de Venezuela, como órgano asesor del Estado y de la sociedad civil en materia de salud pública, instó a las autoridades sanitarias, al personal de salud y a la población general a extremar las medidas de prevención y control.
Los datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS), señala en comunicado, indican una reactivación de los ciclos de transmisión selvática, afectando principalmente a personas no inmunizadas que ingresan a zonas boscosas. El riesgo de urbanización de la enfermedad sigue siendo una amenaza latente debido a la alta densidad del vector Aedes aegypti, transmisor de la enfermedad, en centros poblados.
La ANM exhorta a las autoridades sanitarias:
Intensificación de la Vacunación: Garantizar una cobertura vacunal homogénea de al menos el 95% en áreas de riesgo. La vacuna antiamarílica es segura, gratuita en centros públicos y una sola dosis confiere protección de por vida.
Vigilancia epidemiológica: Reforzar la detección temprana de casos humanos y la vigilancia de epizootias (muerte de primates no humanos), que suelen ser centinelas de la circulación viral.
Aseguramiento de insumos: Mantener inventarios estratégicos de vacunas y fortalecer la capacidad de respuesta hospitalaria para el manejo de casos graves.
A la población general:

Verificación del estado vacunal: Toda persona de 9 meses a 59 años que resida o viaje a zonas endémicas debe contar con su certificado de vacunación. Si no ha sido vacunado, debe acudir al centro de salud más cercano al menos 10 días antes de su viaje.
Protección personal: En zonas de riesgo, utilizar ropa de manga larga, pantalones largos y repelentes con DEET (dietiltoluamida), se consiguen en farmacias. El uso de mosquiteros y la eliminación de criaderos de agua estancada son fundamentales para reducir la presencia de vectores.
Búsqueda de atención médica: Ante síntomas como fiebre de inicio súbito, escalofríos, dolor de cabeza intenso, dolores musculares y coloración amarillenta de la piel (ictericia), evite la automedicación y consulte inmediatamente a un médico.
La Academia Nacional de Medicina reitera su compromiso con la salud de los ciudadanos y se mantiene en sesión permanente para monitorear la evolución de esta emergencia sanitaria.
Situación durante el año 2025

De acuerdo con la OPS, en Brasil, la mayoría de los casos humanos durante 2025 se notificaron en 29 municipios de seis regiones del Estado de São Paulo: Araracuara (dos municipios), Campinas (ocho municipios), Macro Metropolitana Paulista (ocho municipios), Piracicaba (dos municipios), Sao José do Rio Preto (un municipio) y Vale do Paraíba Paulista (ocho municipios).
En Venezuela, entre la SE 1 y la SE 53 del 2025, se notificaron 32 casos confirmados de fiebre amarilla en humanos, incluyendo 19 defunciones (TL: 59 %).
Los lugares probables de exposición correspondieron a los estados de Amazonas (n= 4 casos, incluyendo una defunción), Apure (n= 2 casos, incluyendo una defunción), Barinas (n= 11 casos, incluyendo siete defunciones), Bolívar (n= 2 casos, incluyendo una defunción), Carabobo (una defunción), Cojedes (una defunción), Guárico (una defunción), Lara (una defunción), Mérida (dos defunciones), Monagas (n= 3 casos), Portuguesa (n= 2 casos, incluyendo una defunción), Táchira (una defunción) y Trujillo (una defunción).
El 63% de los casos notificados correspondieron a hombres (n= 20 casos) y las edades oscilaron entre dos y 70 años con un promedio de 36 años.
Se observó una propagación de los casos humanos hacia áreas no consideradas como zonas de riesgo dentro de los estados Aragua, Barinas, Lara y Portuguesa.
Durante el 2025, hasta la SE 53, se registraron 90 epizootias por fiebre amarilla en primates no humanos comprobadas en los estados Apure (n= 3), Aragua (n= 66), Barinas (n= 2), Carabobo (n= 2), Cojedes (n= 2), Guárico (n= 7), Lara (n= 1), Portuguesa (n= 6), Monagas (n= 1) de las cuales se confirmaron por laboratorio ocho epizootias.
Situación en 2026
En 2026, informa la OPS, los casos se registraron principalmente en Colombia en el departamento del Tolima y en Venezuela en los estados de Aragua, Barinas, Lara y Monagas.
En el actual brote que se registra en el departamento del Tolima, entre 2024 y 2026, se notificaron 153 casos humanos confirmados de fiebre amarilla, incluyendo 62 defunciones.
En Venezuela, entre la SE 1 y la SE 7 del 2026, se notificaron 6 casos confirmados de fiebre amarilla, incluyendo una defunción (TL: 17 %). Los casos tuvieron como lugar probable de exposición los estados Aragua (n= 2 casos), Barinas (n= 1 caso), Lara (una defunción) y Monagas (n= 2 casos)
En 2026, hasta la SE 9, se registraron 19 epizootias en primates no humanos no confirmadas por laboratorio en los estados de Aragua (n= 8), Cojedes (n= 5), Apure (n= 2) y Guárico (n= 4)
La detección de casos asociados a transmisión selvática en áreas cercanas a centros urbanos aumenta el riesgo de establecimiento de ciclos de transmisión urbana, advierte la OPS.
Casos humanos en áreas sin antecedentes

La OPS destacó que el ciclo de transmisión selvático de la fiebre amarilla —es decir, la transmisión del virus entre mosquitos silvestres y primates no humanos (como monos)— se reactiva de manera periódica en la región, lo cual es un fenómeno esperado.
Sin embargo, desde finales de 2025 se han detectado casos humanos en zonas geográficas sin antecedentes recientes de transmisión y fuera de áreas previamente consideradas de riesgo, como el estado de São Paulo en Brasil y el departamento de Tolima en Colombia.
La detección de casos en zonas cercanas a centros urbanos aumenta el riesgo de transmisión urbana de la fiebre amarilla, en la que el virus se transmite entre personas a través del mosquito Aedes aegypti, lo que puede provocar brotes de rápida propagación.
En mayo de 2025, la OPS clasificó el riesgo para la salud pública en las Américas como alto, debido al aumento de casos, las elevadas tasas de letalidad (41% en 2025) y la detección de casos en nuevas áreas. La evaluación actual mantiene un nivel de riesgo similar.
La fiebre amarilla es una enfermedad viral transmitida por mosquitos que puede causar cuadros graves con alta letalidad. No existe un tratamiento específico, pero la vacunación es la medida más eficaz para prevenir la enfermedad. Una sola dosis de la vacuna proporciona protección de por vida.
La gran mayoría de los casos confirmados en 2025 y 2026 se registraron en personas que no estaban vacunadas.
La OPS recuerda que los países con áreas de riesgo deben mantener coberturas de vacunación de al menos 95 % en las poblaciones expuestas, además de fortalecer la vigilancia epidemiológica y la vigilancia de epizootias en primates no humanos —es decir, la aparición de la enfermedad en animales—, lo que puede servir como señal temprana de circulación del virus, así como reforzar las acciones de control de mosquitos.
Asimismo, se recomienda a los viajeros vacunarse al menos 10 días antes de visitar zonas donde la enfermedad circula de forma habitual, de acuerdo con las recomendaciones internacionales de salud.
La Organización continuará monitoreando la situación epidemiológica y apoyando a los países en las acciones de vigilancia, prevención y respuesta frente a esta enfermedad.
Con información de OPS | ANM

