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Jesús Hernández Galán, director del Centro Europeo de Accesibilidad y de Accesibilidad e Innovación de Fundación ONCE
Su entrada en vigencia consigue a España con un sector empresarial que saluda los beneficios de la legislación, con empresas pioneras en accesibilidad y con el trabajo de la Fundación ONCE, cuyo equipo lidera el centro AccessibleEU de formación en la materia

Por: Violeta Villar Liste

La Ley Europea de Accesibilidad, aprobada el 17 de abril de 2019 por el Parlamento Europeo y que entró a regir en el espacio europeo el 28 de junio de 2025, se define como “una directiva que tiene como objetivo mejorar el funcionamiento del mercado interior de productos y servicios accesibles, eliminando las barreras creadas por las normas divergentes en los Estados miembros”.

Es una ley de avanzada que incorpora las obligaciones de la Convención de las Naciones Unidas sobre las Personas con Discapacidad y propone estándares unificados en distintos productos y servicios, desde computadoras y sistemas operativos hasta cajeros automáticos, máquinas de venta de billetes y teléfonos inteligentes.

Incluso la ley promueve servicios relacionados con el transporte de pasajeros por aire, autobús, ferrocarril y vías navegables que compartan los mismos criterios de accesibilidad.

Es una directiva que piensa en las personas. Acompañando la visión social, también será posible contar con un “comercio transfronterizo más fácil” y “más oportunidades de mercado para sus productos y servicios accesibles”.

La entrada en vigencia de la Ley Europea de Accesibilidad consigue a España con un sector empresarial que saluda los beneficios de la legislación, con empresas pioneras en accesibilidad y con el trabajo de la Fundación ONCE, cuyo equipo lidera el centro AccessibleEU, “una iniciativa de la Unión Europea, creada en 2023, para desarrollar capacidades de accesibilidad en los Estados Miembros, mediante el apoyo a la aplicación de la legislación europea en materia de accesibilidad y conectando a los actores responsables de la implementación de las normas de accesibilidad en la UE”.

De este camino recorrido, y de los desafíos que impone la ley, se conversó en el HUB de “Por Talento Digital” de la Fundación ONCE en Madrid, en evento que reunió a más de 400 participantes (entre asistentes presenciales y virtuales) en la jornada informativa sobre la Ley Europea de Accesibilidad y el Centro Europeo de Accesibilidad AccessibleEU.

Durante la actividad se dio a conocer el apoyo y herramientas que ofrece AccessibleEU a empresas y organizaciones para el cumplimiento de la Ley Europea de Accesibilidad, oportunidades, obligaciones y los logros.

Fátima Báñez, presidenta de la Fundación de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), dijo que “las empresas españolas van por delante en un mercado común social”.

Fátima Báñez

Ahora, con la ley, explicó, tenemos una sola norma para 27 países, menos costes de cumplimiento, más escalabilidad, impulso del diseño universal, las mejores experiencias de usuario y productos más intuitivos.

“Con esta ley ganan las personas, los ciudadanos, las personas mayores con discapacidad, los usuarios de baja alfabetización digital y los consumidores al tener mayor usabilidad de los productos. Ganan las tecnológicas y empresas de diseño, al innovar en experiencia de cliente”.

Reflexionó que cumplir con la ley demuestra que la accesibilidad es una ventana competitiva. Y gana también la Unión Europea al situarse en la vanguardia en inclusión digital, desde la economía industrial a la digital.

En una revisión de la legislación de Estados Unidos y China pudo comprobar que China solo cuenta con algunas normas técnicas y, en el caso de EE.UU., está basada en derechos civiles, es muy litigante y no armoniza la legislación.

La conclusión de la presidenta de la  Fundación de la CEOE es que se trata de una buena ley para las personas, refuerza el mercado único europeo y es un referente para “crecer juntos, personas, empresas y economía en general”.

Esta misma perspectiva, acompañó la intervención de Antonio Garamendi, presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), quien reflexionó que “esta ley no es solo regulación, es una oportunidad para transformar la manera como concebimos nuestros productos y servicios para que sean accesibles a todas las personas”.

Una ley necesaria, pensando en las personas

Antonio Garamendi, presidente de la CEOE

Datos por delante, la ley es necesaria: el 24% de la población mayor de 16 años tiene alguna discapacidad. En Europa, uno de cada cuatro adultos vive con alguna discapacidad.

En España, el 20.1% de la población (cerca de 4.5 millones de personas) tiene alguna discapacidad, “por tanto es un problema que debemos resolver; no son cifras menores”, subrayó el presidente de la CEOE.

“Hay que verlos como clientes, usuarios, trabajadores y ciudadanos que demandan soluciones inclusivas”.

Desde esta perspectiva, “la accesibilidad es una palanca de competitividad, es el futuro y la solución”, sostuvo.

Expresó que en este esfuerzo nadie sobra y es necesaria la colaboración para cumplir los objetivos. “Si no incorporamos la accesibilidad dejaremos de lado a las personas y perderemos oportunidades de negocios”.

La mejor ley posible

Alberto Durán, vicepresidente del Grupo Social ONCE, considera que la Ley Europea de Accesibilidad es un gran logro: “Hemos creado la mejor ley posible en un espacio tan amplio y diverso como Europa. Es la forma de crecer y avanzar porque la accesibilidad, además de un derecho que debe ayudar a la competitividad, debe ser un sello de identidad europea y de España”.

Alberto Durán, vicepresidente del Grupo Social ONCE

Destacó el esfuerzo de España para que se pueda transformar “en el país más accesible del mundo” y parte de este avance deriva de iniciativas de la Fundación ONCE que refuerza su trabajo con su liderazgo en  AccessibleEU.

Resaltó el papel de las empresas “como agentes fundamentales en un mundo amable, accesible, donde la igualdad de oportunidades sea una realidad palpable”, así como la alianza con la administración pública en la aplicación de las normas.

Un centro al servicio de la transformación digital

Jesús Hernández Galán, director del Centro Europeo de Accesibilidad y de Accesibilidad e Innovación de Fundación ONCE, definió AccessibleEU como un centro de conocimiento que ya ha logrado 84 eventos de concienciación y más de 22, 646 asistentes.

En general cuenta con «recursos sobre accesibilidad» y «trabaja en áreas como el entorno construido, el transporte y las tecnologías de la información y la comunicación para garantizar la participación de las personas con discapacidad en todos los ámbitos de la vida en igualdad de condiciones». 

Han creado guías y estudios sobre accesibilidad que ayudarán a incorporar de manera natural los principios de la Ley Europea de Accesibilidad.

Los objetivos de AccessibleEU incluyen conectar a las partes interesadas responsables de la implementación de las normas de accesibilidad en toda Europa.

Lourdes González Perea, manager del Departamento de Accesibilidad Tecnológica de la Fundación ONCE, resaltó que la ley ya entró en vigencia y si bien establece el horizonte de 2030 como un periodo transitorio, es obligatorio su cumplimiento.

Afirmó que España está avanzada en estándares de cumplimiento.

De hecho, durante el evento, se conocieron buenas prácticas empresariales de Samsung, Microsoft, Banco Santander, CONFEBUS, Grupo Senda y la Federación Bancaria Europea, que ya marcan un camino que se consolidará con la legislación europea y el acompañamiento con guías y metodologías.

Cristian Sáinz de Marles, Chief Accessibility Officer de ONCE, comentó que desde el Centro de Tecnología e Innovación del Hub han creado productos que mejoran las vidas de las personas e interpretan esta nueva realidad de un mundo cada vez más accesible.

Prototipos de líneas telefónicas con inteligencia artificial que orientan a las personas con discapacidad visual sobre su entorno, junto con sistemas de guiado mediante luminarias, son algunas de las tecnologías que se han impulsado y representan luz en un camino lleno de desafíos y esperanzas. Un camino que se sostiene, entre otros pilares, en una legislación comunitaria que piensa en la gente.

Por: Violeta Villar Liste | [email protected]