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Los cambios en EE.UU. en políticas de vacunación importan por tres razones: epidemiológica (mayor riesgo de importación), comunicacional (difusión de debates como si fueran evidencia) e institucional (uso político para debilitar calendarios sin base científica)

Con información de Slipe | Redacción LWS

“Los cambios ocurridos en Estados Unidos en materia de vacunación representan una señal de alerta para la región y refuerzan la necesidad de que América Latina y el Caribe protejan sus calendarios nacionales de forma íntegra, su financiamiento público y la toma de decisiones técnicas libres de interferencia política”.

La posición corresponde a la Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica (SLIPE). En comunicado, recuerdan que en enero de 2026, Estados Unidos modificó su esquema de vacunación en pediatría.

Con esta decisión, algunas vacunas dejaron de ser de uso universal y pasaron a depender de una “decisión clínica compartida”, “entre el médico tratante y el paciente o su familia”, sin que mediara algún tipo de evidencia en relación con pérdida de eficacia o seguridad que sustentara la medida.

Las sociedades científicas estadounidenses, subraya Slipe, advirtieron que estos cambios generarían confusión y pérdida de confianza en las vacunas, disminuyendo así las coberturas de vacunación y aumentando el riesgo de brotes.

Riesgo de politización

La Slipe señala que esta situación ocurre “en un contexto donde ya se había demostrado que la politización de la vacunación reduce coberturas y aumenta las muertes evitables”.

Durante la pandemia de COVID-19, los estados con mayor polarización política en EE.UU. presentaron una menor aceptación de vacunas y consecuentemente una mayor mortalidad evitable, describen.

Advierten que el problema interno de Estados Unidos también trasciende  fronteras, e influye especialmente en América Latina y el Caribe (ALC)

“Los cambios en EE.UU. importan por tres razones: epidemiológica (mayor riesgo de importación), comunicacional (difusión de debates como si fueran evidencia) e institucional (uso político para debilitar calendarios sin base científica)”.

El mayor riesgo hoy, afirma Slipe, no es solo la llegada del virus, sino la importación de la duda. “Cuando baja la confianza, baja la vacunación. Cuando baja la vacunación, reaparecen enfermedades prevenibles”.

Descenso en las coberturas

«Según la OPS/OMS, en 2023 la cobertura regional de la tercera dosis de DTP fue de 88%, por debajo del 95% necesario para protección colectiva. UNICEF informó que, tras la pandemia, 1 de cada 4 niños en ALC no recibió todas las vacunas esenciales”.

Por otra parte, la Slipe recuerda que estas coberturas no son homogéneas e incrementan el riesgo de aparición de enfermedades inmunoprevenibles: reaparecieron brotes de sarampión en países de la región, enfermedad que había sido eliminada en el año 2016.

Derecho fundamental

“SLIPE sostiene que la vacunación, como derecho fundamental de la niñez y una de las intervenciones sanitarias de mayor costo-efectividad, con sólida evidencia de impacto en la reducción de la carga de enfermedad, la morbimortalidad infantil y la protección de la salud pública, debe mantenerse como una política pública basada estrictamente en evidencia científica y libre de presiones ajenas al conocimiento técnico.»

Explican que “cualquier cambio en calendarios o procesos de recomendación debe surgir de evaluaciones técnicas transparentes, con participación de expertos independientes nucleados en los comités asesores de vacunación (NITAGs) y con revisión sistemática de la evidencia”.

Recomendaciones y orientaciones

SLIPE, en resumen, pide tomar en cuenta:

1.   Las decisiones no sustentadas en ciencia pueden erosionar la confianza social, disminuir coberturas y facilitar la reemergencia de enfermedades prevenibles.

2.   Es prioritario proteger a los NITAGs de interferencias políticas y fortalecerlos con criterios de independencia, transparencia y competencia científica.

3.   Es fundamental fortalecer la comunicación clara, basada en datos, e implementar acciones coordinadas para contrarrestar narrativas falsas que afectan la aceptación de vacunas.

Reiteran que estos cambios en Estados Unidos son una alerta en la región e invitan a cuidar sus esquemas de vacunación, con soporte en la estricta evidencia científica.

Retroceso en prevención

El Grupo de Trabajo de Vacunas e Inmunización de la  Sociedad Española de Epidemiología (SEE) y la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS) expresaron también un posicionamiento conjunto en el que manifiestan su preocupación por los cambios impulsados por el Comité Asesor de Prácticas de Inmunización (ACIP) de los Estados Unidos: Cambios en el calendario de vacunación infantil de EE.UU. podrían afectar cobertura y equidad global: SEE y SESPAS

En el documento, los expertos advierten de que la decisión supone un retroceso en la prevención de enfermedades transmisibles y genera riesgos evitables para la salud infantil y global.

En el escrito, los expertos recuerdan que el calendario de vacunación infantil de EE.UU. va a pasar a depender de la llamada “decisión clínica compartida”.

Se trata de un enfoque que aumenta la variabilidad entre profesionales y traslada la responsabilidad de la decisión a las familias, que cuentan con muy distintos niveles de alfabetización y recursos económicos.

Argumentan que la protección de la infancia requiere calendarios de “vacunación simples, universales, estables y con enfoque de equidad”, y rechazan cualquier recomendación que no se sustente sobre una base científica sólida.

Con información de Slipe | Redacción LWS