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Los expertos reunidos en el 22º Congreso de Actualización en Pediatría de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) destacan que la consulta de atención primaria es donde se deben plantear las dudas y buscar las mejores opciones para el paciente

Con información de AEPap

Las denominadas ‘modas nutricionales’ han irrumpido con fuerza en la alimentación infantil y familiar, impulsadas en gran medida por las redes sociales y la rápida difusión de contenidos.

Sin embargo, los pediatras de Atención Primaria, reunidos en el marco del 22º Congreso de Actualización en Pediatría de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap), han advertido que algunas de estas tendencias carecen de evidencia sólida que las respalde y pueden conllevar riesgos importantes para la salud.

Algunas de estas modas incluyen la exclusión injustificada de alimentos o la adopción de dietas restrictivas, lo que puede provocar, entre otras afecciones, déficits nutricionales, alteraciones del crecimiento o el desarrollo de una relación poco saludable con la comida.

Por ello, los pediatras subrayan la importancia de basar las recomendaciones dietéticas en criterios científicos y de reforzar la educación nutricional de las familias para evitar decisiones alimentarias guiadas por la desinformación.

Así lo ha explicado la Dra. Marta Castell, pediatra del Centro de Salud Campanar de Valencia y coordinadora grupo de trabajo AEPAP Gastroenterología, Nutrición y Endocrinología infantil, quien ha afirmado que “cada vez más familias llegan a consulta con un interés proactivo sobre el patrón de alimentación más saludable, pero también con una gran confusión entre evidencia científica y modas pasajeras como dietas de exclusión o ‘superalimentos’ sin evidencia clínica. La cantidad ingente de información que reciben llega a ser masiva y en muchas ocasiones contradictoria”.

Por ello, es esencial reforzar el papel del pediatra de Atención Primaria como figura clave para orientar a las familias, desmontar mitos nutricionales y promover hábitos alimentarios saludables desde las primeras etapas de la vida.

“La consulta con un pediatra, tanto presencial como telemática, sigue siendo el espacio idóneo, donde plantear las dudas y buscar las mejores opciones para el paciente y su familia en cuestión de alimentación saludable”, sostuvo la especialista.

Reforzar el papel del pediatra: La presencia del pediatra de atención primaria en el acompañamiento de mejores hábitos y salud de niños, niñas y adolescentes, es clave. Sin embargo, la necesidad se tropieza con una realidad: cerca de un tercio de las plazas de Pediatría de Atención Primaria no tienen especialistas de pediatría para la atención infantil en España, lo que repercute de forma directa en la atención sanitaria de los niños, niñas y adolescentes. La situación ha empeorado en los últimos años, y afecta, en mayor o menor medida, a todas las Comunidades Autónomas.  Sin embargo, los responsables de la formación especializada de los médicos (MIR), no están adoptando medidas para paliar esta situación. Por el contrario, incrementan la formación de los nuevos pediatras para tareas hospitalarias minoritarias, pese a que el grueso de las necesidades de la población está en los centros de salud. Son datos de un estudio realizado por la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) entre los residentes de Pediatría de último año y que se presentó en la apertura de su 22º Congreso de Actualización en Pediatría. «Los profesionales de atención primaria de pediatría representamos un 65,3% del total de los pediatras. Pero hemos constatado que sólo el 22% de los residentes de último año se están formando en esta área. Sin embargo, los pediatras en atención hospitalaria son el 35% de los profesionales, pero el 65% de los nuevos especialistas se están formando en estas áreas”, explica el Dr. Pedro Gorrotxategi, presidente de AEPap. Especialmente llama la atención el alto número de pediatras formándose en subespecialidades como la Neonatología (un 12%) o los Cuidados Intensivos (un 10%), cuando en estas áreas las necesidades reales son de un 3% y un 4% de los pediatras, respectivamente. Por tanto, el presidente de AEPap pide a las autoridades sanitarias, estatales y autonómicas y a las Comisiones de Docencia Hospitalarias que actúen desde la formación, para atender a las necesidades reales de la población frente a otros intereses.

De izquierda a derecha, la Dra. Victoria Martínez, coordinadora del 22º Congreso de AEPap; el Dr. Pedro Gorrotxategi, presidente de AEPap, y la Dra. Marta Castell, coordinadora del Grupo de Gastroenterología, Nutrición y Endocrinología de AEPap.

Adolescentes, los más vulnerables

El grupo más vulnerable a las modas y tendencias es la población adolescente, ya que los mensajes de personajes públicos tienen un gran impacto a esta edad. “Muchas dudas giran en torno a dietas para perder peso, dietas restrictivas como ‘keto’, el ayuno intermitente o el consumo de ‘superalimentos’ y suplementos deportivos”, en la gran mayoría sin supervisión de un pediatra o especialista en nutrición, dijo.

Algunas de estas dietas llevadas a cabo sin una correcta supervisión médica pueden presentar riesgos en etapas clave del desarrollo como la adolescencia, tanto por falta de micronutrientes como por falta de aporte energético.

Volver a la dieta mediterránea

Durante el congreso, que se está celebrando entre el 5 y el 7 de marzo en Madrid, se ha puesto de manifiesto que la obesidad infantil continúa siendo un reto de salud pública, estrechamente vinculado no solo al sedentarismo o al consumo de ultraprocesados, sino también a la adopción de patrones dietéticos restrictivos o desequilibrados.

En España, según el último Informe Aladino (2023), el 36,1 % de los niños de entre 6 y 9 años tienen exceso de peso, con un 20,2 % de sobrepeso y un 15,9 % de obesidad. Además, la iniciativa Childhood Obesity Surveillance Initiative (COSI) de la OMS sitúa a España entre los países con mayores prevalencias de exceso de peso, ocupando el sexto lugar en exceso de peso y el séptimo en obesidad de los 37 países participantes.

“Estos datos suponen una paradoja ya que tenemos la mejor dieta sobre el papel, pero una de las tasas de obesidad infantil más altas de Europa. Por ello, más allá de pirámides o platos, como pediatras nuestra misión debe ser «re-mediterranizar» la mesa de nuestras familias y niños para prevenir la obesidad y las consecuencias cardiovasculares a largo plazo”, comentó la Dra. Castell.

Los especialistas han recalcado la necesidad de conocer en profundidad las diferencias entre productos y que la elección debe realizarse según las necesidades nutricionales, el patrón dietético global y la situación clínica del menor.

Con información de AEPap