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Ciencia en Acción- inspirando a futuras lideresas, evento organizado por la Fundación Ciencia en Panamá con el apoyo de la Senacyt y el Museo del Canal, generó un diálogo fructífero sobre la pertinencia de lograr que cada vez más mujeres se interesen por las carreras de ciencia, tecnología e innovación

Por: Sherly Díaz

Sherly Díaz es periodista, experta en Economía, docente y editora

Vencer las barreras de la desigualdad de género, lograr más incentivos económicos y posiciones laborales, son desafíos para las nuevas generaciones de mujeres que estudian una carrera científica en Panamá y quienes aspiran a ser las nuevas lideresas de la generación por venir, de la mano con un nuevo marco jurídico (Ley Orgánica de Educación) que cierre brechas y fomente la equidad.

Sus voces, junto con los testimonios de científicas de larga trayectoria, se encontraron en el evento “Ciencia en Acción- inspirando a futuras lideresas”, organizado por la Fundación Ciencia en Panamá, con el apoyo de la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt) y el Museo del Canal Interoceánico, a propósito de la conmemoración del 11 de febrero, proclamado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) como el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia.

En el marco de esta actividad que se llevó a cabo en el Museo del Canal Interoceánico, se contó con la participación de 30 jóvenes seleccionadas de un grupo de 220 aspirantes en la provincia de Panamá, en edades entre 15 y 25 años, una participación que fue posible por la contribución generosa de donantes que becaron a las futuras lideresas y así garantizar su presencia en el evento.

Compartieron con mujeres panelistas y 12 mentoras científicas de la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP), Universidad de Panamá (UP), Universidad Especializada de Las Américas (Udelas), Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud (ICGES), Instituto de Investigaciones Científicas y Servicios de Alta Tecnología (Indicasat AIP) y la Senacyt.

Las voces de la ciencia joven

En este representativo grupo de jóvenes participó Lili Deng, quien tiene 19 años y es estudiante de la carrera de Ingeniería de Software en la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP).

Manifestó que su área de estudio es un campo dominado por hombres, pero no fue un obstáculo, sino una inspiración para tomar la decisión de elegir su carrera.

Desde su punto de vista, entre las dificultades que observa para que las mujeres apliquen a carreras científicas es el temor de estudiar un área que ha sido tradicionalmente ocupada por hombres. Considera importante cambiar este pensamiento y cerrar brechas a través de la divulgación de información.

“No importa si eres hombre o mujer, puedes estudiar cualquier carrera” remarcó.

Otra de las estudiantes seleccionadas fue Mar Almanza, quien estudia Biología y es su meta especializarse en Biología Marina. La elección de su carrera se vinculó con su inspiración de llevar su conocimiento a pequeñas comunidades del país y generar impacto.

Mar Almanza

Esta estudiante de 25 años desea ayudar a los ecosistemas y los animales para preservarlos y conservarlos.

“Quiero llevar ese mensaje de hacerle entender a las personas que, así como nosotros tenemos derecho, todo lo que nos rodea, la naturaleza, los animales tienen el derecho a su protección, porque Panamá es un país rico en especies y biodiversidad”, comentó.

Almanza opina que en Panamá falta mayor apoyo económico para los estudiantes que deseen estudiar carreras científicas, ya que su costo es elevado.

“Hay muchas niñas en las comarcas y en pueblos en el interior que quisieran ser doctoras, científicas o químicas, pero no tienen los recursos para pagar estas carreras”, argumentó.

Sostiene que sería una buena iniciativa que el Gobierno brindara más becas para promover que más mujeres estudien carreras científicas.

Otra de las participantes del evento fue Paula Vélez, quien tiene 25 años y es ingeniera forestal, egresada de la UTP.  

Paula Vélez

Actualmente hace una consultoría para una entidad del Gobierno, pero asegura que no es fácil, en particular cuando eres una mujer joven y muchas veces ponen en duda las capacidades por edad o incluso contextura física.

Vélez opina que en Panamá hace falta empoderar mucho más a las mujeres para que estudien carreras científicas y lograr que nadie las aparte de su auténtica vocación.

Uno de los retos expuestos por la joven ingeniera forestal es la necesidad de contar con más plazas de empleo y espacios como los desarrollados por la Fundación Ciencia en Panamá.

Sensibilizar a la sociedad

La Dra. Ivonne Torres, presidenta de la Fundación Ciencia en Panamá, explicó que la actividad buscó sensibilizar a la sociedad sobre la necesidad de potenciar las vocaciones STEAM (acrónimo en inglés de  Ciencia,  Tecnología,  Ingeniería,  Artes y  Matemáticas), así como reducir brechas a través de talleres que ponen en contacto a las jóvenes con científicas de todas las áreas de conocimiento.

La representación femenina todavía no iguala a la de los hombres en estudios superiores STEAM, en programas de doctorado, en posiciones como investigadoras principales, en direcciones de centros de investigación y en rectorías universitarias.

Datos del Observatorio Panameño de Ciencia, Tecnología e Innovación 2025, revelan que Panamá tiene 1,655 investigadores, de los cuales 765 son mujeres activas en áreas claves, es decir que representan el 46% de la comunidad investigadora nacional. Mientras que 890 son hombres investigadores en el país, es decir  54%.

El Sistema Nacional de Investigación (SNI) de la Senacyt tiene 93 mujeres investigadoras, en las áreas de Ciencias Naturales (Química y Biológicas) y Ciencias de la Tierra, Ciencias Médicas y de la Salud, Ciencias Sociales, Humanísticas, Administrativas y Económicas, Ingenierías, Ciencias Físicas y Matemáticas.

Reto para Panamá

Dra. Gabrielle Britton, directora ejecutiva de Cevaxin, Dr. Eduardo Ortega Barría, secretario nacional de la Senacyt y Dra. Ivonne Torres, presidenta de la Fundación Ciencia en Panamá

La presidenta de la Fundación de Ciencia en Panamá señala que el reto es promover desde el sistema educativo panameño, que más mujeres y niñas estudien carreras científicas.

El plan educativo debe estar más alineado con el interés de despertar, mantener el interés y curiosidad desde la niñez. De hecho, desde la educación básica empezando el preescolar.

Actualmente, el país está dedicado a la discusión de a una nueva Ley Orgánica de Educación, en la que se requiere una participación masiva de toda la sociedad civil y especialistas.

“Creo que es muy importante que se incluya en estos programas docentes las carreras de STEAM, así como las vocaciones en niñas y niños de manera equitativa” aseguró Torres.

El informe “Mujeres en ciencia, tecnología, innovación y digitalización en Iberoamérica”, presentado en diciembre 2025 por la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), junto con ONU Mujeres y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), demuestra que las mujeres representan el 60 % de las personas graduadas universitarias en Iberoamérica, pero solo el 10 % en carreras STEM. En investigación, ocupan el 43 % del personal total, pero su presencia se reduce a menos del 30 % en las áreas tecnológicas y al 28 % entre inventoras de patentes. Brechas que solo se pueden cerrar con una educación que cambie la perspectiva.

La embajadora de Género en Educación de la OCDE, Marta Encinas-Martín, dijo durante la presentación del informe, que según la evaluación PISA de la OCDE, en los países de América Latina «solo el 14% de las chicas de 15 años aspiran a trabajar en una ocupación relacionada con STEM, en comparación con el 26% de los chicos. En las carreras vinculadas específicamente a la tecnología, menos del 3% de las chicas manifiestan aspirar a ellas”, señaló.

El informe «recomienda un abordaje integral que combine educación temprana en STEM, formación digital para mujeres y niñas, incentivos para la participación femenina en la investigación y el emprendimiento tecnológico, y marcos normativos que garanticen la igualdad real en la toma de decisiones», elementos que se pueden incorporar en esta discusión de la renovada Ley de Educación.

El mundo necesita la perspectiva femenina

El Dr. Eduardo Ortega, secretario nacional de la Senacyt, reconoce que en Panamá y el mundo las condiciones y oportunidades no son iguales para las mujeres.

“Hay barreras estructurales y sociales que nosotros debemos trabajar para derrumbarlas y que tengamos la misma oportunidad” comentó.

El camino no es fácil, pero se organizan eventos como el liderado por la Fundación Ciencia Panamá que busca reconocer y visibilizar el rol de las mujeres científicas en este país.

“Creo que el crecimiento no tiene que ser solamente horizontal, sino vertical. Debemos tener una representación femenina en todas las carreras de manera adecuada, no solo en educación y en medicina, en donde hoy la mayoría son mujeres. Esa representación femenina tiene que ser vertical, es decir, en la toma de mando, en el direccionamiento estratégico de la ciencia en el país necesitamos tener mujeres”, manifestó Ortega.

Detalló que el 65% de los estudiantes universitarios del país son mujeres, pero en Ingeniería hay que hacer un mayor un esfuerzo.

Hace muchos años, yo también fui un joven con muchos anhelos. Estudié en la Escuela Pedro Pablo Sánchez, de La Chorrera. Mi vida cambió a través del estudio, dedicación y enfoque. Me convertí en un científico e investigador. Mi esposa también es científica y tengo tres hijas. Antes de compartir con ustedes algunas estadísticas, les pregunto: ‘¿Cuántas mujeres ganaron el premio Nobel el año pasado?’ De los 14 ganadores, solo 2 eran mujeres: Mary Brunkow (Fisiología o Medicina) y María Corina Machado, el de la Paz. En Panamá, tenemos excelentes científicas, solo voy a mencionar unas cuantas: Sandra López Verges, que trabaja en inmunología viral; Johant Lakey Beitia, especializada en química medicinal; Carmenza Spadafora, líder en investigación en malaria; Marixa Lasso, historiadora especializada en historia social y política, colonialismo, nación y ciudadanía en América Latina. Este siglo es propicio para innovar, el mundo necesita la perspectiva femenina para resolver los problemas de nuestro país, del planeta y para la humanidad”.

Dr. Eduardo Ortega Barría

 

Si bien queda mucho trabajo por hacer en cuanto a la igualdad de oportunidades y de género, estas futuras lideresas que participaron en este encuentro son un semillero de esperanza para impulsar el desarrollo de mujeres que contribuirán al crecimiento económico y social del país, a cerrar brechas, disminuir la pobreza y alcanzar la justicia que nace de la igualdad.

Por: Sherly Díaz