El mayor número de casos se ha presentado en los Estados Unidos, reporta el organismo en su última actualización de la enfermedad
Comunicado OPS
La Organización Panamericana de la Salud (OPS), en una actualización de casos y defunciones por influenza aviar A(H5N1) en la Región de las Américas, informó que entre el 20 de abril del 2022 y el 9 de marzo del 2026, se notificaron un total de 75 infecciones humanas causadas por el virus de la influenza aviar A(H5N1), incluidas dos muertes, en cinco países de las Américas, sin casos adicionales desde la última actualización epidemiológica de la OPS/OMS sobre la influenza aviar publicada el 24 de noviembre del 2025.
Durante este periodo, los casos humanos de influenza aviar A(H5N1) en la Región de América se distribuyeron de la siguiente manera:
- un caso en México reportado el 2 de abril del 2025;
- 71 casos en los Estados Unidos de América, incluyendo uno en el 2022 y 70 entre marzo del 2024 y febrero del 2025;
- un caso en Canadá confirmado el 13 de noviembre del 2024;
- un caso en Chile reportado el 29 de marzo del 2023;
- y un caso en Ecuador reportado el 9 de enero del 2023.
Además de estos casos confirmados de A(H5N1), destaca la OPS, se reportaron otras infecciones humanas con virus de la influenza aviar A(H5) en la Región de las Américas durante el mismo periodo. México confirmó un caso humano de A(H5N2) el 2 de octubre del 2025, representando la segunda infección por H5N2 identificada en el país.
Adicionalmente, el 14 de noviembre del 2025, Estados Unidos informó del primer caso humano de infección por influenza A(H5N5) a nivel mundial, el cual tuvo un desenlace fatal. Las investigaciones indicaron exposición a aves de corral y domésticos de patio, sin identificarse casos humanos relacionados adicionales.
La OPS/OMS exhorta a los Estados miembros a reforzar la vigilancia tanto en animales como en humanos mediante un enfoque intersectorial, asegurando la detección oportuna de casos para monitorear posibles cambios en la epidemiología del virus
¿Qué es la influenza o gripe aviar?

La OPS define la influenza aviar A(H5N1) como “una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta principalmente a aves domésticas y silvestres y, ocasionalmente, a mamíferos, incluidos los humanos”.
Desde su aparición en 1996, describe, la línea de gansos/Guangdong ha estado provocando brotes recurrentes en poblaciones de aves. A partir de 2020, un genotipo del virus de la influenza A(H5N1) del clado 2.3.4.4b provocó una mortalidad sin precedentes en aves silvestres y aves de corral en varios países de África, Asia y Europa.
En diciembre del 2025, se habían reportado más de 600 especies de aves silvestres y de cría afectadas por virus de la influenza aviar con potencial zoonótico A(H5Nx).
Impulsada por el movimiento de aves silvestres migratorias, especialmente aves acuáticas, la propagación global del virus de la influenza A(H5N1) en los últimos años ha coincidido con un aumento de las detecciones de la influenza A(H5N1) en especies no avícolas, incluyendo mamíferos terrestres y marinos, silvestres y domésticos.
Hasta diciembre del 2025, se han reportado 68 especies de mamíferos (silvestres y domésticas) afectadas por virus de la influenza aviar con potencial zoonótico A(H5Nx).
Históricamente, para el virus A(H5N1), un total de 36 países en cinco continentes han reportado brotes en mamíferos a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA).
Tras su introducción en América del Norte en 2021 y su posterior propagación a Centroamérica y América del Sur en 2022 a través de rutas migratorias de aves acuáticas, se han continuado reportando detecciones de la influenza A(H5N1) en todo el continente.
En conjunto, entre la semana epidemiológica (SE) 2 del 2022 y la SE 9 del 2026, un total de 21 países y territorios de las Américas han notificado 5.744 brotes de influenza A(H5N1) en diversas especies de aves y mamíferos.
Recomendaciones a los países

La OPS/OMS, junto con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la OMSA, insta a los Estados Miembros a trabajar de manera coordinada e intersectorial para garantizar la notificación oportuna a las autoridades globales y fortalecer la monitorización y caracterización de los virus circulantes con el fin de prevenir la transmisión dentro y hacia nuevas especies, y en consecuencia reducir el riesgo de infecciones humanas asociadas a la exposición a animales infectados.
Los datos virológicos y epidemiológicos disponibles indican que los virus de la influenza A(H5) siguen siendo virus de la influenza aviar, sin evidencia de adaptación establecida a mamíferos ni de transmisión sostenida de persona a persona.
Sin embargo, aunque estos virus persisten en aves y mamíferos silvestres y domésticos, se prevén infecciones humanas adicionales, especialmente entre individuos con exposición directa a animales infectados y ambientes contaminados.
No hay evidencia de que la influenza A(H5) u otros virus de la influenza aviar se transmitan mediante el consumo de aves o huevos debidamente preparados y bien cocidos. La FAO, la OMS y la OMSA recomiendan el consumo de leche pasteurizada para minimizar los posibles riesgos para la salud relacionados con la leche cruda/no pasteurizada.
La OMSA, de igual modo, ha emitido recomendaciones específicas sobre la situación de la influenza aviar en aves y mamíferos.
Estas recomendaciones aconsejan a los países mantener una vigilancia intensificada de la enfermedad en especies de animales domésticos y silvestres.
La OPS/OMS exhorta a los Estados miembros a reforzar la vigilancia epidemiológica de la influenza aviar A(H5N1) en poblaciones con mayor riesgo de exposición, incluidos trabajadores agrícolas, veterinarios, trabajadores de salud y personal de laboratorio, identificando sistemáticamente señales.
“Estos incluyen enfermedades respiratorias, conjuntivitis o encefalitis en personas con exposición reciente a animales infectados, así como casos de infección respiratoria aguda grave (IRAG) o neumonía en viajeros procedentes de zonas con influenza aviar detectada A(H5).
Resaltan que “la implementación de la vigilancia en centros de salud y poblaciones en riesgo, con protocolos de notificación y respuesta, es esencial”.
Ver el documento completo de la actualización epidemiológica:

