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Hay brechas significativas que se deben atender para garantizar el derecho a la salud y el bienestar de toda la población, destaca el informe de Calidad de Vida del observatorio Panamá, ¡cuéntame!

Con información de la CCIAP

El Octavo Informe de Calidad de Vida, un estudio especializado que analiza el estado de la salud y el bienestar en Panamá a través de indicadores objetivos y subjetivos correspondientes al período 2019–2024, destaca que la esperanza de vida al nacer es de 80 años, superior al promedio regional de 76 años.

Por otra parte, el estudio muestra que se mantiene una alta cobertura de vacunación, por encima del 80%.

En el año 2023, el 99.7% de los partos fue atendido por personal especializado, reflejando un acceso casi universal a la atención obstétrica.

El informe fue presentado por la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP) y los aliados del observatorio Panamá, ¡cuéntame!

El documenta advierte que existen brechas entre el área rural, urbana y provincias, que reflejan problemas de desnutrición infantil, embarazo adolescente o alta incidencia de enfermedades crónicas.

La población se percibe mayormente sana, pero vulnerable, especialmente en los sectores de menores ingresos.

 “No todos los panameños viven la salud de la misma manera. Estas desigualdades tienen consecuencias reales sobre la calidad de vida y deben ser atendidas con urgencia”, señaló el presidente de la CCIAP, Juan Arias.

Juan Arias, presidente de la CCIAP

El informe se enfoca en los avances, desafíos y brechas que enfrenta Panamá para alcanzar el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 3: Salud y Bienestar, con el propósito de aportar evidencia técnica que fortalezca la formulación de políticas públicas, promueva el desarrollo humano sostenible y garantice el derecho a la salud en condiciones de equidad y calidad para toda la población.

El estudio se sustenta en data oficial del Ministerio de Salud (Minsa), Caja de Seguro Social (CSS), Instituto de Investigaciones Científicas y Servicios de Alta Tecnología de Panamá (Indicasat AIP), Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud (ICGES), Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt), Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC), el Banco Mundial (BM), la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

La salud como base del desarrollo humano

El documento parte del reconocimiento de que la salud es un derecho humano fundamental y un pilar esencial de la calidad de vida.

Su análisis adopta un enfoque multidimensional, que considera los determinantes sociales de la salud, entre ellos el acceso a servicios médicos, la nutrición, el agua potable, el saneamiento, la educación, la igualdad de género y las condiciones ambientales, así como la infraestructura sanitaria y la disponibilidad de recursos humanos.

Durante la presentación, el presidente de la CCIAP, Juan Arias, subrayó que el desarrollo económico no puede desligarse del bienestar de la población.

 En la Cámara tenemos algo claro: no hay desarrollo económico posible si no hay desarrollo humano. No se puede hablar de progreso cuando la gente no tiene acceso oportuno y digno a servicios de salud, afirmó.

Esta realidad la evidencia el informe al señalar que los logros en salud no se distribuyen de manera homogénea, al persistir brechas significativas.

Salud mental

El informe dedica especial atención a la salud mental, identificándola como un problema creciente y subatendido.

El aumento de casos de ansiedad, depresión e intentos de suicidio, especialmente entre jóvenes y mujeres, evidencia la necesidad de asignar más recursos, fortalecer la atención especializada y acercar los servicios a las comunidades.

Retos en nutrición y lactancia materna

En materia nutricional, Panamá enfrenta la doble carga de la malnutrición: mientras persisten casos de desnutrición infantil, aumentan el sobrepeso y la obesidad en adultos y escolares.

Solo el 24.1% de los lactantes menores de seis meses recibe lactancia materna exclusiva, cifra por debajo de la meta nacional del 30% establecida para 2030.

Enfermedades y sistema de salud

En cuanto a las enfermedades transmisibles, los casos de VIH, tuberculosis, malaria y hepatitis B presentan fluctuaciones, con avances en diagnóstico y control, pero con focos de alta incidencia en las comarcas. Paralelamente, las enfermedades no transmisibles, como las cardiovasculares, el cáncer, la diabetes y las enfermedades respiratorias crónicas, continúan siendo las principales causas de mortalidad, lo que refuerza la necesidad de políticas preventivas y de promoción de estilos de vida saludables.

Inversión e integración del sistema

El informe de Panamá, ¡Cuéntame! también analiza la inversión en salud, que, si bien ha aumentado, aún enfrenta limitaciones en infraestructura, disponibilidad de personal y capacidad de respuesta equitativa.

En este contexto, el presidente de la CCIAP reiteró la importancia de avanzar en la integración de los servicios de salud de la Caja de Seguro Social y el Ministerio de Salud, conforme a lo planteado en la Agenda País y el Libro Blanco del gremio.

Asimismo, se destaca la distribución desigual del personal sanitario y de la capacidad hospitalaria, lo que impacta la equidad en la atención. El indicador de habitantes por médico y por enfermera revela disparidades que deben corregirse mediante políticas de formación, incentivos laborales y mejora de la infraestructura.

Indicadores subjetivos: la percepción ciudadana

Como complemento, el informe incorpora los resultados de la Octava Encuesta de Percepción del Sector Salud, aplicada a nivel nacional entre el 8 y el 31 de octubre de 2025 a una muestra de 1,200 personas mayores de edad, con un margen de error de ±2.83% y un nivel de confianza del 95%.

Entre los hallazgos más relevantes, presentados por María Alejandra Cuéllar, gerente general de The Marketing Group, destacan:

  • La población se percibe mayormente sana, pero vulnerable, especialmente en los sectores de menores ingresos.
  • La escasez de medicamentos es recurrente en el sistema público, a diferencia del sector privado.
  • El sistema público es el principal proveedor de salud por necesidad, no por preferencia.
  • La salud mental presenta altos niveles de estrés y agotamiento, pero con baja búsqueda de atención profesional.
  • La prevención no forma parte de la rutina del panameño y el uso de servicios digitales es limitado.
  • En casos de violencia doméstica, la atención médica es adecuada cuando se recibe, pero pocas personas acceden al sistema.

Llamado a la acción

El Octavo Informe de Calidad de Vida subraya que para garantizar una vida saludable y promover el desarrollo humano sostenible, “Panamá debe fortalecer su sistema de salud con un enfoque territorial, equitativo y basado en derechos humanos, priorizando la prevención, la inversión en infraestructura, la innovación tecnológica y la formación continua del recurso humano».

Con información de la CCIAP