La I Jornada COSCE-EDUCACIÓN, organizada en la feria Madrid es Ciencia por la Confederación Española de Sociedades Científicas de España y su proyecto educativo ACIERTAS expuso realidades y soluciones
Por: Cristina Pérez Feito | Prensa COSCE
Diversos estudios internacionales han advertido que los alumnos españoles tienen dificultades de aprendizaje en áreas como las matemáticas, las ciencias y la comprensión lectora.
Al mismo tiempo, el 52% de los docentes no se sienten bien preparados para afrontar su primer trabajo. Estas dos realidades se pusieron de manifiesto en la I Jornada COSCE-EDUCACIÓN, organizada en la feria Madrid es Ciencia por la Confederación Española de Sociedades Científicas de España y su proyecto educativo ACIERTAS (Aprendizaje de las Ciencias por Indagación en Redes Transversales colaborativAS).
Durante la jornada, diferentes expertos en docencia y representantes de familias, equipos directivos y Administración pública analizaron la problemática y posibles soluciones para mejorar el aprendizaje de ciencias en los alumnos de primaria, que pasa necesariamente por una buena formación del profesorado.
“Los créditos que se dan en las facultades para la formación en ciencias no son suficientes”, afirmó Ángel Ezquerra, profesor titular en el Departamento de Didáctica de las CC. Experimentales, Sociales y Matemáticas de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad Complutense de Madrid (UCM).
“La formación actual no prepara a los docentes para manejar un laboratorio y esto repercute en que los alumnos no reciben formación de cuestiones tan importantes como la prevención de riesgos. No podemos no tener maestros de ciencias”, añadió.
Ezquerra se refirió también al Libro Blanco de los profesionales de la Educación, publicado por la Conferencia de Decanas y Decanos de Educación (CoDE), que agravaría esta carencia de formación en ciencias: “El Libro Blanco no recoge las opiniones de los colectivos de maestro estudiantes de magisterio ni alumnos. No podemos sustituir a los maestros por pedagogos, todos somos necesarios”, afirmó.
Saber ciencia para poder enseñarla
Javier Rodríguez Torres, director general de Planificación y Gestión Educativa del Ministerio de Educación, destacó que la formación del docente “es decisiva para trasmitir la ciencia. Es tan importante la didáctica como el dominio de los contenidos científicos”.
Rodríguez Torres se refirió también a algunos de los proyectos en los que el Ministerio de Educación está trabajando, como la integración de la inteligencia artificial en la enseñanza y la reducción de la carga burocrática de los docentes.
La importancia de los conocimientos de ciencia para los maestros fue el tema central de la mesa redonda “¿Qué ciencias necesita saber enseñar un maestro?” en la que participaron los profesores Germán Ros (área de Física y Química); José I. Ortega Cervigón (área de Geografía e Historia); Beatriz Bravo (área de didáctica de la ciencia y de APICE) y José Manuel Pérez Martín (área de biología).

En la mesa se destacó la importancia de contar con los conocimientos científicos suficientes para poder enseñar adecuadamente a los alumnos, pero teniendo también en cuenta que “son conocimientos integrados, no separados, y que un maestro debe conocer y preocuparse por la sociedad”, afirmó Beatriz Bravo.
Durante el debate se señaló que una buena parte de los alumnos que llegan a las facultades de Educación no han cursado asignaturas de ciencias en el bachillerato, de modo que “necesitan una base en ciencia que debemos analizar cómo introducir. Es muy importante la didáctica específica además de la pedagógica”, apuntó José Manuel Pérez Martín.
En esta línea, Perla Wahnón, presidenta de COSCE, reivindicó el papel de las sociedades científicas en esta labor: “Es importantísimo para un maestro tener una base científica y también saber enseñarla. Y, en esta labor, las sociedades científicas, en colaboración con los docentes de formación del profesorado, tienen mucho que aportar. No olvidemos que tenemos en nuestras manos el futuro de la sociedad”, afirmó.
Precisamente, el papel del proyecto ACIERTAS de COSCE es poner en contacto la ciencia con la docencia, facilitando a profesores de todas las etapas educativas la posibilidad de llevar al aula recursos elaborados por científicos.
¿Necesitamos un laboratorio de ciencias en el siglo XXI?

La segunda mesa redonda analizó las necesidades del maestro del futuro y recogió la pregunta que planteó Ángel Ezquerra al inicio de la jornada. Tras la desaparición de los laboratorios en la mayoría de centros de primaria, los expertos abogaron por recuperar las prácticas científicas a través de espacios alternativos en los centros educativos.
Pilar Calvo de Pablo, catedrática de Enseñanza Secundaria y coordinadora en la especialidad de Biología del Master de Formación del Profesorado de la UCM, señaló que “aunque no se utilicen los mismos procedimientos del siglo XIX, es básico dejar a los niños ‘cacharrear’, experimentar la ciencia con sus propias manos. No se trata tanto de conseguir que se conviertan en científicos como en ciudadanos alfabetizados científicamente”.
Leticia Redondo Gómez-Casero, profesora de infantil y primaria, enfatizó que “los niños están motivados intrínsecamente para la ciencia y la experimentación, hace mucha falta introducir más práctica en las aulas”.
Para lograrlo, Ana Barrera, miembro de la Junta Directiva de CONFAPA, apuntó la necesidad de “menos ratios, más medios y una mayor colaboración entre la escuela y las familias”, a lo que Vicent Mañés Bertolín, miembro de la Asamblea de FEDEIP, añadió “la formación continua, para lo cual el equipo directivo necesita autonomía para poder realizarla en el propio centro. Para ello se necesita dotar a los centros de los recursos materiales necesarios, reconocer las buenas prácticas y crear redes de colaboración entre centros”.
Por: Cristina Pérez Feito | Prensa COSCE

