En Panamá, donde la ubicación geográfica implica una mayor intensidad de radiación, el uso de gafas de sol con protección UV se convierte en una medida fundamental para la preservación de la salud ocular
Por: Dra. Liliana (Lily) Arosemena

La Dra. Liliana (Lily) Arosemena es egresada de Medicina en la Universidad Latina de Panamá. Con especialización en Oftalmología en la Universidad Autónoma de Bucaramanga, en la Fundación Oftalmológica de Santander, Clínica Carlos Ardila Lulle (Bucaramanga, Colombia). Estudios de retina y vítreo en la Universidad Del Rosario, Fundación Oftalmológica Nacional (Bogotá, Colombia). Es miembro adjunto de la Academia Americana de Especialistas en Retina (ASRS), la Asociación Americana de Oftalmología (AAO), la Sociedad Colombiana de Oftalmología (SCO), la Asociación Panamericana de Oftalmología (PAAO) y la Sociedad Panameña de Oftalmología (SPO). En instagram: @retinapanama
La salud visual es un aspecto fundamental del bienestar general, y es especialmente relevante en países como Panamá, donde el clima tropical y la alta incidencia de radiación solar demandan una atención especial durante la temporada de verano.
Este artículo se propone abordar la importancia de los cuidados en la salud visual en estos meses, lo haremos de manera fácil para la comprensión de la relevancia y pertinencia del tema.
Uno de los principales motivos por los que se deben redoblar los esfuerzos en el cuidado de la salud visual durante el verano es la alta exposición a la radiación solar.
Según un estudio publicado en el Journal of Photochemistry and Photobiology, los rayos ultravioleta (UV) pueden provocar daños irreversibles en la retina, así como contribuir a la formación de cataratas y otros trastornos oculares a largo plazo (Sliney et al., 2009).
En Panamá, donde la ubicación geográfica implica una mayor intensidad de radiación, el uso de gafas de sol con protección UV se convierte en una medida fundamental para la preservación de la salud ocular.
Durante el verano, es común que las temperaturas alcancen niveles elevados, lo que incrementa el riesgo de deshidratación. Un estudio de la American Academy of Ophthalmology señala que la deshidratación puede afectar la producción de lágrimas y, como consecuencia, provocar problemas como el síndrome del ojo seco (Schaumberg et al., 2003). Este estado es particularmente incómodo y puede resultar en daños adicionales en la superficie ocular. Por lo tanto, se aconseja mantenerse hidratado bebiendo suficiente agua durante todo el día, así como utilizar lágrimas artificiales en caso de sentirse los ojos secos o irritados.
La luz brillante del verano no solo puede resultar incómoda, sino que también puede contribuir a la fatiga visual en quienes pasan largos períodos frente a pantallas electrónicas. Un artículo en Optometry and Vision Science destaca que la combinación de luz solar intensa y el uso de dispositivos digitales puede exacerbar los síntomas del síndrome de visión por computadora (Rosenfield, 2016).
Para mitigar este efecto, se recomienda hacer pausas regulares, utilizar filtros de luz azul en los dispositivos y, por supuesto, proteger los ojos de la luz externa usando lentes adecuados.
La temporada de verano en Panamá también está asociada con un aumento en la incidencia de ciertas enfermedades oculares como la conjuntivitis y otras infecciones.
La alta humedad y las temperaturas elevadas crean un ambiente propicio para la proliferación de bacterias y virus. Según un estudio en Investigative Ophthalmology & Visual Science, una adecuada higiene ocular y el control del entorno son cruciales para prevenir tales infecciones (Arafa et al., 2020).
Esto incluye lavarse las manos con frecuencia, evitar tocarse los ojos y no compartir toallas o cosméticos que puedan estar contaminados.
En resumen, la temporada de verano en Panamá presenta desafíos específicos para la salud visual, que requieren un enfoque proactivo y multidimensional.
Desde la protección adecuada contra la radiación solar hasta la atención a los síntomas de deshidratación y el cuidado de la higiene ocular, cada uno de estos factores contribuye a la preservación de la salud ocular.
Asimismo, la importancia de realizar revisiones periódicas no puede ser subestimada. Implementar estas medidas no solo mejorará la calidad de vida, sino que también garantizará que nuestras visiones se mantengan brillantes y saludables durante todo el año.
Referencias:
- Sliney D. et al. Adjustment of guidelines for exposure of the eye to optical radiation from ocular instruments: statement from a task group of the Internatinal Commission on Non-Ionizing Radiation Protection (ICNIRP). Applied Optics. 2005.
- Schaumberg D. A. et al. Prevalence of Dry Eye Syndrome Among US Women. Am J. Ophthalmol. 2003.
- Oneyeze N. S., Jacob J. Climate Change and Its Impact on ocular Health: A systematic Review. Cureus. 2025.
Por: Dra. Liliana (Lily) Arosemena

