Durante el encuentro Science for Industry (S4i) fue posible conocer empresas de base científica y tecnológica que nacen de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM). En esta primera entrega, los profesores Natalia María León y Manuel Alcami cuentan los alcances de su propuesta
Por: Violeta Villar Liste
La evaluación de pesticidas para su uso en agricultura es un proceso largo, costoso y altamente regulado. ¿Cómo acortar este proceso y apoyar a la industria hacia una agricultura sostenible?, fue la pregunta que inspiró a investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) a desarrollar una solución que es ahora una spin-off universitaria en marcha.
Se trata de la empresa Quest Simulations, desde la cual han desarrollado SEPIA (Sistema Experto en Predicción del Impacto Ambiental de Pesticidas), herramienta innovadora que se encuentra en fase de validación.
Combina mecánica cuántica y técnicas avanzadas de machine learning para reducir de forma significativa el número de ensayos experimentales necesarios en la evaluación de nuevas moléculas con mayor potencial de cumplir con los requerimientos de los cultivos.
El proyecto es liderado por investigadores de la UAM y el INIA-CSIC, entre otros los profesores Natalia María León y Manuel Alcami, de la UAM, quienes participaron en Science for Industry (S4i), “encuentro clave en Europa para impulsar la transferencia de conocimiento, la divulgación de la transferencia y el desarrollo de tecnologías profundas no digitales enfocadas en la sostenibilidad”.
La feria, organizada por la UAM, celebró su cuarta edición en La Nave de Madrid los días 28 y 29 de enero.
El evento permitió conectar al sistema de innovación y emprendimiento: empresas, grupos de investigación, startups e inversores, procedentes de toda España.
Una historia que encuentra a Venezuela y España

La profesora Natalia María León, experta en Ingeniería de Materiales de la Universidad Simón Bolívar de Venezuela, es gestora de proyectos de I+D en la Universidad Autónoma de Madrid.
Trabaja con el equipo de investigación del profesor Alcami, catedrático en el Departamento de Química de la Facultad de Ciencias de la UAM.
Con el apoyo institucional, lograron consolidar este desarrollo tecnológico y fundar la empresa en el año 2025.
Destacan que SEPIA permite seleccionar, entre un número muy amplio de moléculas, aquellas con mayor potencial en agricultura y, al mismo tiempo, minimizar su impacto ambiental y en la salud humana.
Esta herramienta permite reducir tiempos, inversión y riesgos para la industria, ofreciendo cálculos de alta precisión basados en modelos computacionales avanzados.
El modelo de negocio contempla colaboraciones con grandes empresas del sector agroquímico y el desarrollo de proyectos de investigación aplicada.
SEPIA está orientada al ámbito agrícola, pero su tecnología puede apoyar a otras industrias como la farmacéutica.
A la fecha, mantienen comunicación con la Asociación Empresarial para la Protección de las Plantas (AEPLA) que agrupa a las principales industrias nacionales e internacionales del sector fitosanitario.
Reconocen que dar el “salto” de la ciencia básica a una empresa es un proceso complejo. Sin embargo, iniciativas como SEPIA, que resuelven problemas reales, facilitan esta transferencia de la tecnología a la sociedad.
Centro al servicio de la innovación
La UAM cuenta con el Centro de Apoyo a la Innovación y Transferencia de Conocimiento (CAITEC), canal institucional “a través del cual se presta apoyo en materia de innovación y transferencia del conocimiento al personal investigador de la UAM y a las empresas vinculadas” con la institución.
De esta forma, se contribuye al objetivo de “reforzar las relaciones de la universidad con su entorno”.
Por: Violeta Villar Liste

