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El estudio de un equipo de investigación afiliado al INDICASAT AIP y al Ministerio de Salud ofrece datos relevantes para cerrar brechas en atención de la embarazada, en particular en zonas de difícil acceso. Prevenir, subrayan, no se trata solo de informar: es preciso construir confianza

Redacción LWS con la contribución de investigadores principales y coautores

Los casos de muerte materna indirecta, secundarios a tuberculosis, han aumentado en Panamá luego de la pandemia a causa de COVID-19, reflejando un problema de salud pública.

Un estudio reciente, publicado en una revista internacional, aporta nueva evidencia sobre el riesgo de la enfermedad al describir el caso de una mujer embarazada en Bocas del Toro, cuya infección por tuberculosis no fue detectada a tiempo. Esta situación derivó en una doble transmisión vertical (en la gestante y en el feto) y en un desenlace fatal por tuberculosis gestacional y congénita (Ver referencia: Ericka Ferguson, HA. Castillo, GS. Osorio y otros, “Informe de caso de tuberculosis gestacional y congénita: una doble transmisión vertical fatal”, Pediatric Pulmonology 61 (2026): e71564, https://doi.org/10.1002/ppul.71564).

La Dra. Ericka Ferguson Amores, epidemióloga del Hospital José Domingo de Obaldía en David, Chiriquí, autora principal del estudio junto con el Dr. Amador Goodridge, del Instituto de Investigaciones Científicas y Servicios de Alta Tecnología (INDICASAT-AIP), señala que se trata del primer caso de este tipo reportado de manera científica, pero seguro, destaca, ha ocurrido antes, en particular en zonas de difícil acceso, donde no siempre es fácil de diagnosticar y se complica el acceso a los servicios de salud.

La tuberculosis, sostiene la científica, no es solo un evento clínico, sino un indicador sensible de desigualdades sociales, geográficas y estructurales que amplifican la vulnerabilidad y los desenlaces adversos.

En este sentido, este estudio es fundamental al abordar, entre otros aspectos clave, la necesidad de un diagnóstico temprano en el embarazo, garantizar el acceso oportuno a los controles prenatales, fortalecer la vigilancia en el rural e integrar los enfoques culturales con las poblaciones indígenas para lograr una gestión adecuada de las políticas de salud.

“En estos contextos, prevenir no es solo informar: es construir confianza, respetar la identidad colectiva y comunicar desde adentro, no desde afuera”, subraya la antropóloga María Dager.

María Dager y su equipo de investigadores visitando a líderes comunitarios en la Infoplaza de quebrada Guavo en la comarca Ngabé Buglé. De izquierda a derecha: Cleto Montero, Yisell Delgado, Alan Quintero, María Dager y Karen Montero Foto: Cortesía

El Informe de caso de tuberculosis gestacional y congénita: una doble transmisión vertical fatal es un estudio colaborativo, que busca cerrar brechas y acercar las mejores prácticas a la comunidad, hacia el objetivo del fin de la TB.

Participaron las y los siguientes autores, con sus correspondientes instituciones:

Ericka Ferguson Amores¹ |

Ericka Ferguson

Heydy Alvarado Castillo² |

Heydy Alvarado

Guadalupe Saavedra Osorio² |

Guadalupe Saavedra

Javier Martínez³ |

Javier Martínez

Ana Espinosa¹ |

Ana Espinosa

Ricardo Saldaña⁴ |

Ricardo Saldaña

Yoriel Morales⁴ |

Yoriel Morales

María Edilma Araúz⁵ |

María Edilma Arauz

Amador Goodridge⁶,⁷

Dr. Amador Goodridge

¹Unidad de Epidemiología, Hospital Materno Infantil José Domingo de Obaldía, Chiriquí, Panamá
²Unidad de Cuidados Intensivos Ginecología y Obstetricia, Hospital Materno Infantil José Domingo de Obaldía, Chiriquí, Panamá
³Departamento Neonatal, Hospital Materno Infantil José Domingo de Obaldía, Chiriquí, Panamá
⁴Servicio de Laboratorio Clínico, Hospital Materno Infantil José Domingo de Obaldía, Chiriquí, Panamá
⁵Departamento de Patología, Hospital Materno Infantil José Domingo de Obaldía, Chiriquí, Panamá
⁶Instituto de Investigaciones Científicas y Servicios de Alta Tecnología (INDICASAT-AIP), Ciudad del Saber, Panamá
⁷Sistema Nacional de Investigación (SNI-AIP), Ciudad del Saber, Panamá

Embarazo y postparto: periodo de vulnerabilidad

La Dra. Ferguson detalla que “los casos de muerte materna indirecta, secundarios a tuberculosis, se presentan cada año en Panamá, y se ha visto un aumento de esta causa de mortalidad, desde un 11% hasta un 19% del total de las muertes maternas, después de la pandemia, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC) de Panamá”.

Como se ha explicado, esta  doble transmisión vertical fatal es el primer caso documentado con evidencia científica, pero podrían haberse presentado hechos similares que han pasado desapercibidos, “tomando en cuenta que la tuberculosis en la embarazada puede causar además abortos y óbitos, que nunca llegan a ser diagnosticados, en particular en áreas de difícil acceso, pues la tuberculosis no siempre es fácil de diagnosticar, el acceso a los servicios de salud es difícil y es posible que ocurran muertes maternas en zonas remotas sin un diagnóstico certero”.

Destaca que mientras se escribía el artículo científico, tuvieron conocimiento de otra muerte materna. Por fortuna, las acciones rápidas de inicio de tratamiento, ante la sospecha diagnóstica, permitieron que en este nuevo caso de tuberculosis congénita, sí sobreviviera el bebé.

– ¿Es el embarazo una condición que determina mayores complicaciones por TB o no siempre es vinculante? 

Tanto el embarazo como el postparto, explica la Dra. Ferguson, se consideran un período de vulnerabilidad de la mujer, a enfermedades infecciosas principalmente, los cambios en el sistema inmune, que está enfocado en garantizar la sobrevida del feto y no crear un rechazo de este cuerpo que crece dentro de la madre. 

De esta forma, no solo enmascara los síntomas propios de la enfermedad, si no que, además, aumenta la susceptibilidad a nuevas infecciones y es capaz de exacerbar o reactivar la condición de una tuberculosis que se mantenía asintomática, previo al embarazo.

-En este caso observamos también que el niño nació con TB. ¿Siempre que la madre sufra de TB el niño padecerá la enfermedad con riesgo de fallecer?  

-No necesariamente.  El riesgo de la transmisión materno fetal, de la tuberculosis durante el embarazo, es más frecuente si la madre se contagia de tuberculosis durante el embarazo, y en particular si el tipo de tuberculosis es diseminada. 

“La condición de diseminación de la tuberculosis materna, puede ser prevenida con la aplicación de la vacuna BCG, a esta mujer embarazada, en el momento del nacimiento de ella.  Esta vacuna se coloca a todos los recién nacidos en las instalaciones de salud, al nacer.  Pero aún seguimos viendo partos en casa, en áreas de difícil acceso, en los que no se acude a instalaciones de salud, por lo cual estos recién nacidos, no llegan a recibir esta vacuna”. 

De esta forma, sostiene la investigadora principal, si la mujer embarazada no recibió esta vacuna, durante su nacimiento, repercute en un riesgo posterior, para ella y su bebé.

Por otro lado, la tuberculosis sospechada y diagnosticada durante el embarazo, permite que esta mujer pueda recibir tratamiento adecuado durante este periodo y así prevenir las complicaciones subsecuentes tanto para ella, como para su hijo, durante el embarazo y el puerperio. 

Situación en el rural y las comarcas

Ilein Gómez, científica chiricana y quien adelanta estudios sobre mortalidad en zonas indígenas junto a la Dirección de Asuntos Indígenas del Ministerio de Salud (Minsa), destaca que los casos de TB se han detectado de manera particular en Bocas del Toro. De hecho, las tasas de TB son casi tres veces superiores al promedio nacional.

En esta provincia, más del 70% de su población es indígena y se ubica en zonas rurales, muy similar a lo que ocurre en la Comarca Ngäbe Buglé y en la Comarca Guna Yala

En este contexto, afirma, existen factores culturales que deben ser analizados desde la perspectiva antropológica, en relación con el entendimiento de la tuberculosis en su contexto de creencias, cosmovisión y el manejo de la medicina tradicional, además de la importancia de las estrategias sanitarias. 

Estos factores determinan que  individuos enfermos lleguen a estadios avanzados de la enfermedad y mueran sin atención médica.

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Por otro lado, el acceso a los servicios sanitarios de la medicina occidental se dificultad por la escasez de personal, largas distancias, altos costos de transporte, y falta de servicios básicos como luz, agua, insumos y equipamiento clave para diagnóstico de la tuberculosis como baciloscopías, cultivos y pruebas de biología molecular GenXpert (equipo sofisticado) en puestos de salud.

“Esto dificulta y retrasa el diagnóstico oportuno.  En su conjunto es la tormenta perfecta para formas complicadas de la tuberculosis donde muere la madre y el neonato e inclusive el adulto mayor”.

-¿Cómo esta realidad social se expresa en riesgo para la embarazada y la población infantil?

La Dra. Ferguson analiza que en condiciones de vulnerabilidad social y estructural, la tuberculosis constituye un riesgo para la mujer embarazada.

“Es una amenaza debido al aumento de la severidad de la enfermedad primaria; la falta de controles prenatales, que impide la detección de síntomas y factores de riesgo, con subsecuente diagnóstico tardío, lo cual es causa de la progresión a formas graves de la enfermedad”.

Por otra parte, advierte, se complica por la demora en la búsqueda de atención, la lejanía de servicios de salud y la pobreza multidimensional que repercute en una mala alimentación, deficiente respuesta del sistema inmunitario y condiciones de hacinamiento con mayor riesgo de contagio de esta y otras enfermedades transmisibles.

Una embarazada que sufre de TB está expuesta a más posibilidad de aborto, fallecimientos, nacimientos prematuros y “bajo peso al nacer, condiciones que aumentan la vulnerabilidad del neonato”.

Si la madre fallece, el bebé corre riesgos adicionales al no recibir lactancia materna y no tener los cuidados maternos, con exposición a desnutrición y enfermedades infecciosas, con sus complicaciones secundarias.

Por otra parte, la investigadora señala que las áreas de difícil acceso y la alta movilidad de las poblaciones indígenas, hace complejo el control, en particular de los menores de cinco años, favoreciendo la persistencia de cadenas de transmisión activa.

En el caso de la prevención con la vacuna de BCG, cuando el parto es en casa se dificulta inmunizar y, por lo tanto, prevenir formas complicadas de TB, ya que la persona, en ocasiones, acude de manera tardía al centro de salud y, en muchos casos, ya cuando hay síntomas de enfermedad.

Construir puentes que acerquen la medicina

-¿Cómo incorporar los saberes tradicionales a la gestión clínica y asistencial para lograr que las comunidades indígenas se vacunen e incorporen mejores prácticas preventivas para evitar TB y otras enfermedades infecciosas?

La antropóloga María Dager, investigadora adjunta de INDICASAT-AIP, indica que este proceso no debe partir de imponer la medicina occidental, sí de reconocer que en muchas comunidades indígenas la salud, la enfermedad y la curación se entienden desde marcos culturales propios.

“Incorporar los saberes tradicionales implica escuchar, dialogar y construir puentes reales entre la biomedicina, los líderes comunitarios, las familias y las personas que sostienen prácticas curativas locales. Solo desde ese respeto intercultural es posible fortalecer la confianza en los servicios de salud, promover la vacunación y fomentar prácticas preventivas que sean culturalmente legítimas y sostenibles en el tiempo”.

Prevención y abordaje integral

-¿Cuáles son las recomendaciones como comunidad científica y expertos en TB para evitar la persistencia de casos y defunciones a causa de TB?

El Dr. Amador Goodridge, líder del TB TEAM del INDICASAT-AIP y también investigador principal de este estudio, reflexionó que la comunidad científica reconoce que este reto no puede resolverse solo desde la dimensión de la medicina occidental.

Un abordaje integral comprende la actualización frecuente del personal sanitario y la importancia de la sospecha, del diagnóstico temprano, tratamiento, seguimiento, avances científicos y el adecuado registro de mortalidad. 

En esta tarea, es preciso un diálogo cercano con líderes comunitarios de las comunidades indígenas, apoyo de empresa privada con insumos y equipamiento, participación ciudadana tanto de la parte latina como de las comunidades indígenas e integración del servicio social de carreras de Ciencias de la Salud de las universidades públicas y privadas (giras de atención médica).

Resalta la importancia de la colaboración de ONG’s y agencias internacionales para promover estrategias paralelas como detección temprana del VIH, proveer recursos e insumos en áreas más apartadas y desarrollo de microeconomía, a objeto de facilitar recursos que permitan la movilización de las personas y sensibilización de la misma comunidad sobre los riesgos y gravedad de esta enfermedad, que es curable y tiene tratamiento con la búsqueda de apoyo médico. 

La antropóloga María Dager reitera que “el mensaje preventivo solo será efectivo si se comunica en un lenguaje cercano, culturalmente comprensible y validado por la propia comunidad. Por eso, las alianzas con líderes naturales, autoridades tradicionales y otras figuras de confianza son fundamentales, porque permiten traducir el mensaje biomédico a códigos locales con legitimidad social y pertinencia cultural. En estos contextos, prevenir no es solo informar: es construir confianza, respetar la identidad colectiva y comunicar desde adentro, no desde afuera”.

Una acción conjunta para llegar a tiempo a la salud

OPAT: alianzas por la salud y con la misión de derrotar la TB

Al evaluar las estrategias colaborativas, lideradas por el Ministerio de Salud (Minsa) con apoyo de un brazo fundamental de la ciencia, la salud y la comunidad, como es la Organización Panameña Antituberculosa (OPAT), el Dr. Amador Goodridge, quien es también presidente de la organización, dijo que el Minsa “puede apalancarse en las acciones colaborativas definidas en el plan estratégico nacional de control de la tuberculosis”.

Este plan, dijo, contempla la participación de las organizaciones de base comunitaria como la OPAT y su papel al organizar actualizaciones científicas del personal sanitario, líderes comunitarios, empresarios, y estudiantes (* )

De igual modo, subrayó, el plan facilita la coordinación para aumentar la sospecha diagnóstica, llevar las ayudas diagnósticas a zonas remotas e inclusive realizar análisis sobre nuevas dificultadas que surgen a medida que se avanza. 

“Importante el rol de la OPAT para promover la integración de servicios de salud del Minsa y Caja de Seguro Social (CSS) en zonas remotas de la  Comarca Ngäbe Buglé, Chiriquí y Bocas del Toro. A través de talleres de mesas de trabajo interinstitucional se podrá marcar la diferencia, siguiendo el plan maestro de la Visión 2050 impulsado por el Centro de Competitividad de la Región Occidental (CECOMRO)”, resaltó.

-¿Hay modelos en Panamá o en otros países que puedan servir de referencia para llegar a tiempo a la embarazada y evitar contagios o decesos que comprometan su vida y el indudable impacto emocional y social en la familia?

La Dra. Ferguson señala que acciones como labúsqueda activa de embarazadas por promotores de salud locales en las comunidades de difícil acceso, con visitas domiciliarias, tamizaje de síntomas, gestión de toma de muestras y transporte de las mismas, aseguran la adhesión al tratamiento, permiten informar cuándo la paciente se moviliza del área y así lograr su correspondiente seguimiento.

En Brasil, resaltó, existen “maternidades itinerantes”, que son unidades móviles con médicos, enfermeras y técnicos que viajan a zonas selváticas y de difícil acceso.  Realizan consulta prenatal, vacunación, tamizaje de TB con pruebas rápidas. Coordinan con los centros de salud, para asegurar continuidad.

En Sudáfrica, enumeró, se realiza integración de tuberculosis en la atención prenatal.  En todo control prenatal se aplica el tamizaje rutinario para tuberculosis, como protocolo, el personal de obstetricia está entrenado para detectar y manejar la tuberculosis desde el primer trimestre del embarazo. 

De esta manera, dijo,  se evitan las demoras en la captación, atención y manejo de la embarazada.

La experiencia nacional en manejo de TB, articulada con mejores prácticas internacionales, y el legado de la ciencia panameña, ofrecen una mirada de esperanza para llegar a tiempo y, en este caso, salvar a madre e hijo. A una familia cuya esperanza de vida no debería estar determinada por el lugar donde se vive.

 (*) Actividades de OPAT en la región occidental:

https://www.opatuberculosis.org/portfolio-collections/galeria/participacion-ciudadana-en-la-preparacion-de-la-respuesta-con-un-enfoque-integral-de-salud

https://www.opatuberculosis.org/portfolio-collections/galeria/dialogo-de-saberes-de-tuberculosis-vih-y-nutricion

https://www.opatuberculosis.org/portfolio-collections/galeria/jornada-de-actualizacion-cientifica-de-tuberculosis

https://www.opatuberculosis.org/portfolio-collections/galeria/tercera-mesa-de-la-regioon-occidental-contra-la-tuberculosis