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Tony Roldán, presidente y director ejecutivo de la Cámara de Sedes de Empresas Multinacionales (CASEM)
El programa durará seis meses y espera beneficiar entre 10 y 50 estudiantes, dependiendo de la participación de las empresas en el proyecto. Se priorizarán perfiles en Ingeniería, Finanzas y Contabilidad

Por: Violeta Villar Liste

Si Panamá logra consolidar un esquema que permita a las multinacionales reinvertir parte de sus contribuciones fiscales en innovación, educación y proyectos de desarrollo sostenible, el país podría posicionarse como centro estratégico para la investigación y la innovación

El régimen de Sedes de Empresas Multinacionales (SEM) en Panamá ha sido clave para atraer inversión extranjera y dinamizar la economía, con más de 185 empresas licenciadas, que representan a 30 industrias y más de 40 países.

Este sector, con inversiones superiores a 1,300 millones de dólares, genera más de 11,000 empleos directos y 25,000 indirectos, impactando áreas fundamentales de la economía como transporte, hotelería, servicios legales y contables, entre otros.

Tony Roldán, presidente y director ejecutivo de la Cámara de Sedes de Empresas Multinacionales (CASEM), asociación del sector privado que representa a la comunidad de la SEM en Panamá y de las Empresas Multinacionales para la Prestación de Servicios Relacionados con la Manufactura (EMMA), sostuvo, sin embargo, que más allá de la inversión, una verdadera contribución ha sido la transferencia de conocimiento, el desarrollo de talento y alianzas para lograr un impacto positivo.

Roldán, quien inauguró el reciente Foro de Tecnología e Innovación: Rediseñando el Futuro, organizado por CASEM en alianza con el Ministerio de Comercio e Industrias (MICI) y el Instituto para la Aceleración de la Inteligencia Artificial (ia²), explicó a la LWS que a la fecha, el talento panameño ocupa el 50% de los puestos de trabajo generados por las SEM.

“Cuando el régimen SEM comenzó no era así; eran profesionales extranjeros. Ahora ha ido evolucionando y el talento local ha sido muy dinámico y podría ser más si logramos superar algunas barreras que impiden acceder a más talento panameño a las empresas como el manejo del idioma inglés, habilidades blandas y digitales, colaboración, pensamiento crítico y liderazgo que son habilidades en las cuales necesitamos invertir y desarrollar más”.

Para abordar esta brecha, CASEM ha desarrollado la Academia SEM, un programa innovador todavía en proceso de diseño, destinado a fortalecer, en una primera etapa, las capacidades de estudiantes y pasantes de la Universidad Santa María La Antigua (USMA) y la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP).

El programa será gestionado por el Centro de Innovación de la Fundación Ciudad del Saber. Durará seis meses y espera beneficiar entre 10 y 50 estudiantes, dependiendo de la participación de las empresas en el proyecto. Se priorizarán perfiles en Ingeniería, Finanzas y Contabilidad,  las profesiones más demandadas por las SEM, pero con apertura a otras áreas. También deben saber inglés.

Al finalizar la capacitación en la Academia SEM, los participantes tendrán acceso a pasantías dentro de multinacionales establecidas en Panamá, con la posibilidad de convertir esas experiencias en empleos fijos e incorporarse al mundo corporativo.

Marvin Castillo, presidente de la Fundación Nacional para el Desarrollo de las Steam (Fundesteam), y quien participó en el Foro de Tecnología e Innovación: Rediseñando el Futuro, recordó que acompañar a su hijo a las Olimpiadas Mundiales de Robótica (año 2014), fue un punto de inflexión para entender la necesidad de desarrollar otras habilidades en los jóvenes y, una vez con el talento preparado, retenerlo con opciones laborales atractivas y evitar que se marche.

Reinvertir ganancias en conocimiento científico

Al consultarle a Tony Roldán, presidente y director ejecutivo de la Cámara de Sedes de Empresas Multinacionales (CASEM), sobre la posibilidad de lograr que las multinacionales transfieran conocimiento científico e impulsen el desarrollo de empresas de base científica y tecnológica, destacó que el 15% de las SEM establecidas en Panamá invierten en Investigación y Desarrollo (I + D).

Considera que en el país hay un campo fértil “en la medida que Panamá explore la adopción del Impuesto Mínimo Global y de mecanismos para que las multinacionales puedan acreditar ese impuesto a través de inversiones en I + D”.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) impulsa el impuesto mínimo global, el cual “garantiza que las grandes empresas multinacionales paguen un nivel mínimo de impuestos sobre sus ingresos en cada jurisdicción donde operan, reduciendo así el incentivo al traslado de beneficios y poniendo un piso a la competencia fiscal, poniendo fin a la carrera hacia el fondo en las tasas de impuestos corporativos”, describe la OCDE.

Roldán señala que se podría compensar la pérdida de competitividad que implica para las SEM este impuesto, si las empresas pueden deducirlo con inversión y reinvertir en educación, transferencia de conocimiento, investigación, desarrollo o descarbonización.

En general, si Panamá logra consolidar un esquema que permita a las multinacionales reinvertir parte de sus contribuciones fiscales en innovación, educación y proyectos de desarrollo sostenible, el país podría posicionarse como centro estratégico para la investigación y la innovación.

Fuentes del Ministerio de Comercio e Industrias (MICI) dijeron a LWS que la propuesta de reinvertir el Impuesto Mínimo Global en I + D y otras áreas estratégicas, todavía está en estudio.

Por: Violeta Villar Liste | [email protected]