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El fundador de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) explica las claves del éxito de este programa, dependiente del Ministerio de Sanidad. Es el principal ente colaborador de la OMS y ha ofrecido capacitación a organizaciones globales, en particular de América Latina

Por: Violeta Villar Liste

El programa español de trasplantes de órganos cerró el año 2025 con 6 335 procedimientos realizados, cifra histórica que mantiene a España con el orgulloso título de líder mundial en trasplantes desde hace 34 años.

No son cifras; no son números. Son vidas salvadas y esperanzas que iluminan a los pacientes y a sus familias.

Este éxito de España impacta en el mundo. Su modelo ha sido compartido con los sistemas sanitarios de otros países para que estas lecciones trasciendan.

“Suelo decir que el modelo español ha salvado más vidas fuera que dentro de España”, afirma el Dr. Rafael Matesanz (Madrid, 1949), fundador de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), institución dependiente del Ministerio de Sanidad de España, en esta entrevista para La Web de la Salud.

De hecho, en Panamá, “la Organización Panameña de Trasplantes (OPT) se creó a partir de esta colaboración y desde entonces mantiene con la ONT unas relaciones fluidas”, dijo.

El Dr. Matesanz se jubiló luego de 28 años al frente de la organización. Lo que no se jubila es su entusiasmo por compartir sus conocimientos al servicio de la sociedad.

Ahora, trata de dedicar a su familia “el tiempo que no pude dedicarle antes”. Da conferencias, escribe artículos sobre trasplantes y gestión sanitaria en varias revistas, lee todo lo que puede, con el pasado que es presente, de una existencia extraordinaria, de servicio a los demás.

Sencillo, es un héroe civil, quien ha merecido el reconocimiento público. Así que agradecemos la oportunidad de resumir en esta entrevista las claves del éxito del modelo español.

Un modelo 100% español

-¿Qué estaba ocurriendo en España, en materia de donación de órganos y de trasplantes, cuando decide crear la Organización Nacional de Trasplantes (ONT)?

-A finales de los ochenta la situación era muy complicada. España estaba en la parte media-baja de la donación y trasplante en Europa, pero se había producido un descenso de 20% tras una huelga médica en 1987 sin recuperación posterior. Había protestas de enfermos y de profesionales y los trasplantes eran motivo continuo de confrontación política y mediática. Todo bastante caótico.

-¿Cuál fue el modelo que le sirvió de referencia para lograr, a su vez, el modelo español?

-No había modelos externos para inspirarse en cuanto a donación de órganos se refiere. Las organizaciones existentes eran ONG que estaban orientadas al intercambio de órganos, pero no a su obtención, como era el caso de Eurotransplant o France transplant.

Hubo que desarrollar un modelo nuevo que luego ha servido de inspiración a multitud de países, pero que entonces era totalmente original y exclusivo. Solo en tres años, en 1992, éramos ya los primeros del mundo, posición donde seguimos 34 años después, superando al resto de los países que antes estaban por delante.

Las claves del éxito

-¿Cuáles han sido las claves para lograr que España sea el líder mundial en trasplantes?

-Crear una organización, la ONT, dependiente del Ministerio de Sanidad, y por tanto con capacidad de gestión sanitaria, especialmente dirigida a mejorar la donación de órganos, con una red de médicos y enfermeras muy bien entrenados, los coordinadores de trasplantes, encargados de pilotar todo el proceso de donación y trasplante. A partir de ahí, un enfoque integral de la donación y el trasplante de órganos, tejidos y células bajo el paraguas coordinador de esta organización.

-¿Cuán importante es contar con personas dispuestas a donar?

-Convencer a toda la población en vida de que donen sus órganos cuando fallezcan es muy difícil. No funciona así, aunque quede muy bien decirlo y desde luego todo se hace más fácil si la familia de la persona fallecida está ya convencida, pero, por ejemplo, en España, el porcentaje de gente dispuesta a donar está en la media europea y sin embargo los donantes reales son más del doble. Lo importante es tener profesionales bien entrenados que convenzan a la familia en el momento del fallecimiento.

-¿Es suficiente con seguir liderando o es necesario hacer ajustes en materia sanitaria para no descender de esta posición?

-Es necesario renovarse continuamente. Si hubiéramos seguido haciendo lo mismo que hacíamos hace 10 o 20 años, hace ya mucho tiempo que habríamos dejado de ser líderes mundiales. La adopción por ejemplo de la donación en parada cardiaca o la participación de los médicos de urgencias en el proceso de donación han sido pasos fundamentales adoptados en la primera década de este siglo y luego muy perfeccionados que han permitido seguir avanzando.

Lecciones para América Latina y otras regiones

-¿Qué lecciones, y consejos, daría a otras regiones del mundo para poder acelerar sus programas de trasplantes de órganos?

-Desde principios de siglo mantenemos una colaboración con todos los países del mundo interesados en crear o mejorar sus programas de trasplantes a través de la OMS de la cual somos su principal país colaborador en este tema.

Con América Latina, en particular, son cientos los coordinadores de todos los países, formados en España desde los años noventa, a través de programas de colaboración.

Además, desde 2005, existe la Red-Consejo Iberoamericano de Donación y Trasplante, un organismo de cooperación donde están representados todos los países de habla española y portuguesa, con la OPS, y que ha permitido replicar con mayor o menor fortuna, dependiendo del interés de cada país nuestro modelo organizativo.

De hecho, América Latina, durante el presente siglo, ha sido la zona del mundo que más ha mejorado la donación y el trasplante de órganos.

Trasplante y enfermedad renal

-¿Cuándo es inevitable un trasplante y cuándo se podría evitar si se mantienen estilos de vida saludable?

-El trasplante está indicado cuando el órgano enfermo ha llegado a una situación de deterioro cercana a ser incompatible con la vida. En ocasiones hay un tratamiento alternativo como la diálisis, en el caso del riñón, o la insulina, en el del páncreas, pero en los llamados trasplantes vitales no hay más posibilidad que reemplazar el órgano enfermo.

“Dentro de las enfermedades que hacen necesario un trasplante hay algunas circunstancias que pueden evitarlo o retrasarlo. Es el caso del buen control de la tensión arterial o el tratamiento estricto de la diabetes. También evitar tóxicos como el alcohol o el tabaco, o prevenir las infecciones virales son medidas preventivas muy importantes”.

Señala que en general todos los trasplantes de órganos han alcanzado récords de supervivencia muy significativos.

“Como el más antiguo es el de riñón es del que conocemos las más prolongadas, incluso de más de 50 años, pero ya hay muchos trasplantados cardiacos y hepáticos de más de 30”.

Destacó que en general la supervivencia media de todos los órganos va creciendo de manera continua.

Por ejemplo, en el caso del trasplante renal de donante vivo, la supervivencia media es ya de cerca de 20 años, precisó.

Avances científicos

-¿Cuánto ha avanzado la ciencia en la creación de órganos artificiales que permitan evitar la dependencia excesiva del donante?

-En el caso del riñón, la diálisis es incluso anterior al trasplante. En el resto de los órganos solo el corazón ha conseguido instaurar el corazón artificial con carácter permanente, aunque de forma muy limitada por su alto coste y problemas técnicos. En general los órganos artificiales de otros órganos están destinados a ser una solución temporal en espera del trasplante.

La medicina actual, destacó, se orienta más a la utilización de órganos de animales modificados genéticamente para hacerles más parecidos a los humanos, un campo donde se están dando pasos muy importantes que auguran un futuro prometedor para esta estrategia.

Dar vida después de la vida

-¿Cómo lograr una mayor cultura de donación; de dar vida después de la vida?

-Nunca he creído en las campañas de promoción de la donación. Solo sirven para convencer a quien está ya convencido. Creo que lo importante es mostrar a la población los beneficios y la necesidad de la donación y el trasplante con ejemplos de su entorno, explicaciones del proceso y una presencia frecuente y positiva en los medios de comunicación y redes sociales.

El deber cumplido

-Doctor Matesanz, ¿cómo se siente, en lo personal, al jubilarse y dejar este legado de un modelo que salva vidas y devuelve la esperanza?

-Para cada cosa hay un momento en la vida y el de la jubilación tenía que llegar antes o después. Miro mi trayectoria profesional con una cierta nostalgia, pero con la satisfacción del deber bien hecho y es una satisfacción saber que muchos enfermos en todo el mundo se siguen beneficiando de lo que se sembró en su día

-¿Qué habría cambiado o mejorado en su trayectoria vivida?

-Me habría gustado que la ONT hubiera tenido competencias en la investigación de los trasplantes, pero este es un campo con muchos intereses creados y los políticos responsables nunca accedieron a ello.

-¿Le gustaría en esta etapa escribir un libro que documente el modelo español de trasplantes?

-Hay varios libros editados en todos estos años que documentan perfectamente el modelo español, tanto desde el punto de vista estrictamente técnico como de la historia de los coordinadores y también desde el punto de vista de la gestión de recursos y personal. No creo que pudiera añadir mucho más a lo ya escrito, aunque quizás no esté óptimamente difundido en los ámbitos no especializados.

Y en esa expresión, ‘no especializados’, el fundador de la ONT deja, sin decirlo, una puerta abierta al libro que a lo mejor se animará a escribir: una obra pensada, entre otros, para los más jóvenes, que cada día merecen encontrar razones para el propósito y el orgullo, con ejemplos como el éxito de esta historia que nace en España.

Por: Violeta Villar Liste | [email protected]