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Parte del equipo del Centro de Investigaciones Psicofarmacológicas (Cipfar) de la Universidad de Panamá. A la izquierda, el profesor Jose Luis López-Pérez
El Centro de Investigaciones Psicofarmacológicas (Cipfar) de la Universidad de Panamá (UP) es institución colaboradora de esta plataforma, creada por el profesor Jose Luis López-Pérez de la Universidad de Salamanca en España

Por: Violeta Villar Liste con información de la USC | Fundación Ramón y Cajal

De manera conceptual, NAPROC-13, se define como una base de datos web de acceso libre, “que conserva información estructural y espectroscópica para cerca de 30,000 compuestos de productos naturales”.

Ocurre que durante el proceso de descubrir nuevos fármacos resulta crucial conocer si el compuesto bioactivo de origen natural constituye un hallazgo nuevo. La información contenida en esta plataforma acerca el camino del investigador.

NAPROC-13 es obra del profesor José Luis López-Pérez, docente jubilado de la  Universidad de Salamanca en España.

Fue también profesor invitado en la Facultad de Medicina de la Universidad de Panamá, miembro del Sistema Nacional de Investigación (SNI) y mantiene su relación afectiva y colaborativa con el país, vinculado al Centro de Investigaciones Psicofarmacológicas (Cipfar) de la UP.

Parte de esta vinculación explica la huella panameña de NAPROC-13, herramienta, “muy poderosa para la investigación en productos aislados de plantas”, que contiene en su base de datos “la mayoría de los metabolitos descritos en bibliografía procedentes de la flora panameña”, señala el académico.

Su llegada a Latinoamérica ocurrió gracias un científico fundamental en la historia de Panamá: el Dr. Mahabir Gupta, quien invitó al Dr. López a impartir un curso sobre Diseño de fármacos en la Universidad de Panamá.

“Hasta entonces, mis trayectos se limitaban a casi toda Europa Occidental y a Estados Unidos, donde realicé dos estancias. Sin embargo, siempre tuve el anhelo de conocer Hispanoamérica; tanto fue así que, tras aquel viaje, apenas regresé a Europa y no volví a pisar EE. UU”.

Con el Dr. Gupta mantuvo una larga amistad. Trabajaron en varios proyectos y publicaciones “Su pérdida fue un golpe muy duro para todos los que gozamos de su amistad”, recuerda.

También el profesor López-Pérez ha sostenido intercambios con distintas universidades de la región. En Venezuela, impartió un curso de posgrado en la Universidad de los Andes (ULA) en Mérida.

“Fue una época de gran intercambio: diez profesores de esa institución realizaban estancias o doctorados en mi departamento, y algunos de ellos, incluso, defendieron su tesis bajo mi dirección en Salamanca”.

Un sabio que conecta a dos mundos

Profesor José Luis López-Pérez | Foto cortesía Cipfar

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Un artículo publicado en el espacio digital de la Fundación Ramón y Cajal, reproduce la dimensión de la labor del profesor López-Pérez. Se reproducen algunos fragmentos:

“La carrera del Profesor José Luis López-Pérez es una de esas sendas luminosas. Forjada en la venerable Universidad de Salamanca, donde ha desarrollado su magisterio como Catedrático, su vida profesional es un testimonio de una vocación inquebrantable: la búsqueda de la verdad molecular en la inagotable farmacopea de la naturaleza. Su identidad científica, sellada por su identificador (Orcid) y detallada en sus perfiles de (Producción científica de la Universidad de Salamanca) y (Google Scholar), es la de un explorador que navega con igual maestría por las procelosas aguas de la química de productos naturales, la química medicinal y la ciencia computacional, disciplinas que en sus manos no son entes aislados, sino herramientas sinérgicas al servicio de un fin superior.

El edificio de su legado se asienta sobre tres pilares maestros, cada uno de ellos una proeza de visión y perseverancia. El primero, su obra magna como arquitecto de la base de datos NAPROC-13, una atalaya quimioinformática desde la que investigadores de todo el orbe pueden otear el universo de los compuestos naturales, evitando el desalentador escollo de redescubrir lo ya conocido. El segundo, su cruzada por la integridad del registro científico, una labor tan callada como fundamental, dedicada a restaurar la verdad estructural allí donde el error había sentado cátedra. Su reciente publicación sobre la revisión de piranoxantonas es un eco contemporáneo de este compromiso perenne con el rigor. Y el tercer pilar, su infatigable exploración de la función biológica, un viaje que ha arrojado luz sobre moléculas con potencial para combatir la inflamación, el cáncer, los virus y los parásitos que afligen a la humanidad.

Esta monumental obra, fruto de un Doctor en Farmacia por la Universidad de Salamanca, no podría comprenderse en su totalidad sin la savia de la colaboración. Su alianza transatlántica con la Universidad de Panamá es el más claro ejemplo de su talante humanista, un puente de conocimiento que ha unido la exuberante biodiversidad del trópico con la potencia analítica y computacional de su laboratorio en Salamanca”.

Investigación colaborativa con la Universidad de Panamá

Parte del grupo Cipfar

Una reciente publicación con el Centro de Investigaciones Psicofarmacológicas (Cipfar) de la Universidad de Panamá (UP) (Structure Revision of Pyranoxanthones via DFT-Assisted 13C NMR Analysis and NAPROC-13 Platform: Diagnostic Markers and Discovery of Unreported Natural Products), amplía los alcances de la investigación activa del profesor López-Pérez con el grupo de la UP y su disposición a continuar fortaleciendo esta plataforma única, de acceso libre y reconocida por la comunidad científica global.

Explica que el desarrollo de esta base de datos comenzó hace más de 20 años y tiene como objetivo facilitar la elucidación estructural de productos naturales.

-Panamá tiene una larga tradición de estudios vinculados con plantas. ¿Esta plataforma fortalece esta línea de investigación?

-Sin duda alguna, se trata de una herramienta muy poderosa para la investigación en productos aislados de plantas. De hecho, esta base de datos, contiene la mayoría de los metabolitos descritos en bibliografía procedentes de la flora panameña.

-¿Cuáles otras aplicaciones podría tener esta plataforma?

-Aparte de resultar extraordinariamente útil en la caracterización de los metabolitos aislados de las plantas, también sirve para corregir estructuras mal asignadas.

El profesor José Luis López-Pérez amplía que esta base de datos contiene sustancias procedentes de microorganismos, baterías y hongos que pueden acompañar otras líneas de investigación en Panamá.

Animó a los estudiantes de Química, Bioquímica, o Farmacia interesados en aprender aspectos relacionados con las estructuras químicas orgánicas a colaborar mediante el desarrollo de sus tesis en nutrir esta base de datos, cercana a los 30.000 productos naturales, una especie de biblioteca y herramienta, ejemplo del éxito de la colaboración en ciencia.

Por: Violeta Villar Liste con información de la USC | Fundación Ramón y Cajal