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El Dr. Borja Ibáñez, director científico del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) en Madrid es el investigador principal de este proyecto en colaboración con el Rigshospitalet de Copenhague, Dinamarca. Durante las jornadas científicas de la Fundación Jiménez Díaz abordó los alcances de esta investigación

Por: Violeta Villar Liste

La aterosclerosis se define de manera sencilla como “un depósito de colesterol y material inflamatorio en las arterias del cuerpo”. Una enfermedad que parecía de la edad adulta y mayor, hasta que la investigación científica demostró que en etapas tempranas ya puede estar presente.

Es el origen principal de las enfermedades cardiovasculares. Progresa en silencio hasta que un infarto, un ictus o indicadores de riesgo, obligan a su tratamiento.

Con la visión de “reducir el impacto global de la enfermedad cardiovascular aterosclerótica mediante la detección temprana y el tratamiento personalizado de la aterosclerosis”, nace el proyecto REACT (Cura temprana de la aterosclerosis), una iniciativa de alcance internacional ya en marcha que “investigará un enfoque revolucionario de medicina de precisión para prevenir la enfermedad cardiovascular aterosclerótica, cuyas manifestaciones clínicas son (entre otras) los infartos, muertes súbitas, accidentes cerebrovasculares y demencia”.

En esta primera fase el equipo está reclutando 16, 000 personas (ya hay más de 12,000 inscritas).

Es un proyecto internacional colaborativo entre el  Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) de Madrid y el Rigshospitalet de Copenhague, Dinamarca.

El Dr. Borja Ibáñez, director científico del CNIC explicó los alcances del proyecto REACT durante su conferencia magistral en la 21º Jornada Internacional sobre Investigación Traslacional y Medicina Personalizada de Precisión de la Fundación Jiménez Díaz que se celebró este jueves 5 de enero.

El Dr. Ibáñez es el investigador principal de REACT por el CNIC y el Dr. Valentín Fuster, director general del CNIC, el coinvestigador principal.
El Dr. Henning Bundgaard, médico jefe y catedrático del Departamento de Cardiología del Rigshospitalet de Copenhague, es el autor principal por la institución.

¿Por qué el proyecto REACT es importante?

Dr. Borja Ibáñez

El equipo investigador argumenta que “la enfermedad cardiovascular aterosclerótica es no sólo la primera causa de muerte mundial, sino la principal fuente de coste para los sistemas sanitarios, representando un gran desafío de salud global”.

En la actualidad, la aterosclerosis se comienza a tratar cuando son evidentes manifestaciones como el infarto, sin embargo, es posible llegar antes y mejorar la calidad de vida de las personas.

En el artículo, Iniciativa REACT: cura temprana de la aterosclerosis mediante prevención de precisión (Borja Ibáñez, Henning Bundgaard, Iniciativa REACT: cura temprana de la aterosclerosis mediante prevención de precisión, European Heart Journal , Volumen 46, Número 33, 1 de septiembre de 2025, Páginas 3244–3246, https://doi.org/10.1093/eurheartj/ehaf179), los autores explican que “la aterosclerosis suele desarrollarse en etapas tempranas de la vida y progresa de forma silenciosa durante décadas antes de manifestarse clínicamente. Esta fase silenciosa representa una ventana de oportunidad muy infrautilizada”.

Subrayan que es preciso redefinir los llamados niveles “normales” de factores de riesgo en la prevención primaria, en particular de los jóvenes.

“Se ha demostrado que la carga de aterosclerosis silenciosa (detectada por imágenes) se asocia de forma independiente con eventos isquémicos y con mortalidad por todas las causas. En las primeras etapas, la progresión de la aterosclerosis se puede detener o incluso retroceder o desaparecer si se controlan los factores de riesgo”.

El estudio PESA (Progresión de la aterosclerosis subclínica temprana),  demostró que “la aterosclerosis subclínica fue altamente prevalente” en la cohorte de mediana edad (de 40 a 54 años).

De hecho, “entre los participantes con bajo riesgo a 10 años según el Estudio del Corazón de Framingham (FHS), se detectó enfermedad subclínica en el 58%, con enfermedad intermedia o generalizada en el 36%. Al evaluar el riesgo a largo plazo (FHS a 30 años), el 83% de los participantes con alto riesgo presentó aterosclerosis, y el 66% se clasificó como intermedia o generalizada”, es decir, presentaros riesgos mucho antes del horizonte establecido por las guías médicas tradicionales.

Este estudio comprobó “el valor añadido de las imágenes para el diagnóstico y la prevención”.

Ibáñez destacó resultados similares con adultos inscritos en el estudio CARDIA que en este caso incluyó a personas de 18 a 30 años de edad, seguidos durante 30 años.

Advirtió que los resultados dramáticos en colesterol y tensión arterial subrayan la necesidad de no ignorar a las personas más jóvenes, con riesgo de aterosclerosis.

Resultados en tres etapas

Video autoría: proyecto REACT

REACT espera “cambiar las estrategias mundiales de prevención actuales, reorientándolas contra la aterosclerosis en etapas tempranas” en lugar de esperar el avance de la enfermedad.

El proyecto se define con resultados a corto, mediano y largo plazo.

En el corto plazo, esperan “determinar la verdadera prevalencia de la aterosclerosis en personas asintomáticas de 18 a 69 años de edad”.

De igual modo, identificar a la población diana óptima para implementar un programa de cribado y con uso de inteligencia artificial, “desarrollar una calculadora de riesgo inteligente que prediga la presencia de aterosclerosis silente a cualquier edad para indicar la necesidad de una ecografía vascular”.

A mediano plazo, esperan alcanzar como resultados un modelo de abordaje de medicina de precisión que permita detener la progresión de aterosclerosis o incluso hacerla desaparecer (curar la enfermedad aterosclerótica).

“Desarrollar un dispositivo de ecografía vascular asistido por inteligencia artificial para realizar cribado de aterosclerosis silente por no expertos en entornos no especializados”, en otras meta.

Un aspecto fundamental es la divulgación de la promoción de la salud “y ayudar a concienciar a la población y a los órganos de decisión de que la detección e intervención precoz de la aterosclerosis son críticas para la prevención de la enfermedad cardiovascular”.

En el largo plazo, es su objetivo, con los ensayos clínicos, medir la reducción efectiva de eventos cardiovasculares “gracias al programa REACT de medicina de precisión, así como del ahorro sociosanitario de su implementación”.

Una meta fundamental es “cambiar radicalmente la práctica clínica global para centrarla en un enfoque de medicina de precisión basado en identificación de las fases iniciales de aterosclerosis e intervención en ese momento”.

Mejorar la salud global, gracias a la reducción de la mortalidad cardiovascular, es otro objetivo de largo plazo que inicia con este primer paso transformador hacia nuevas maneras de entender, y actuar, para enfrentar la enfermedad.

Por: Violeta Villar Liste | [email protected]