Científicos panameños desarrollan vacuna contra Leishmania panamensis

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Violeta Villar Liste

Cada año, se notifican entre 900,000 y 1.3 millones de nuevos casos de leishmaniasis y entre 20,000 y 30,000 muertes en zonas endémicas, en su mayoría pobladas por campesinos y personas de bajos ingresos, para quienes contar con una vacuna sería una respuesta a la enfermedad.

Esta visión social la tiene muy presente el equipo de científicos panameños que integran el proyecto de identificación y evaluación de candidatos vacunales para Leishmania panamensis.

La iniciativa es liderada por el Dr. Carlos Restrepo, el Dr. Alejandro Llanes, la Dra. Patricia Llanes y el Dr. Ricardo Lleonart del Centro de Biología Celular y Molecular de Enfermedades del Instituto de Investigaciones Científicas y Servicios de Alta Tecnología de Panamá INDICASAT-AIP, con sede en Ciudad del Saber, adscrito a la  Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt). 

Se realiza en colaboración con investigadores del Instituto Gorgas.

El Dr Ricardo Lleonart compartió los avances de este proyecto, a la fecha en una fase de investigación básica, específicamente en la etapa de descubrimiento de antígenos con potencial vacunal, durante el ciclo de charlas El Saber de la Ciudad, espacio presentado por la Fundación Ciudad del Saber (FCD) y que en esta oportunidad abordó el tema de la Leishmaniasis en Panamá.

El Dr. Guillermo Castro, asesor de la presidencia de la FCDS, quien abrió la disertación, reflexionó que la leishmaniasis, provoca sufrimiento en la persona y la cura “es larga, lenta y dolorosa, en un proceso que implica envenenar al parásito sin matar al paciente”, una de tantas razones para apoyar el desarrollo de una vacuna que atienda esta dolorosa enfermedad.

Sin embargo, razona que hay un fenómeno de la industria y la investigación farmacéutica: destina miles de dólares para tratar patologías como la diabetes o la obesidad, propias del ciudadano urbano, y apenas centavos “a la investigación biomédica referida a los más pobres entre los pobres, que son los campesinos de subsistencia y los indígenas que siguen viviendo en la selva”.

Afirma que lograr una vacuna contra la leishmaniasis “será un avance médico enorme, pero en segundo lugar, tiene una importancia especial para la Ciudad del Saber porque nuestra misión consiste en fomentar la innovación para el cambio social, aprovechando la experiencia de la ciencia, de la academia y de la cultura”.

Un serio problema de salud

El Dr Ricardo Lleonart describió que la leishmaniasis se define como una enfermedad causada por un parásito, cuya expresión más notoria son las llagas en la piel (del tipo cutáneo, la más común) o del tipo visceral cuando ataca a órganos internos.

Es un serio problema de salud. Está presente en Panamá y en países de la región tropical y subtropical. En el país los vectores se conocen de manera popular como chitras: luego de picar, transmiten el parásito.

Existe un registro de 399 millones de personas, en once países altamente endémicos, en riesgo de sufrir la cutánea. 556 millones de personas podrían padecer la visceral en los 12 países más infectados.

Rasgos en Panamá

El Dr Ricardo Lleonart describió que en Panamá predomina la L.panamensis, con informes esporádicos de otros tipos: L.mexicana; L.amazonensis; L.colombiensis; L.braziliensis y L.infantum.

Estiman cerca de 3,000 casos nuevos por año (50% de subreporte), con predominio de la L.cutánea.

Sin vacuna, ¿cómo curar?

Hasta ahora, ante la falta de una vacuna, este tipo de paciente se trata con la llamada terapia de antimoniales con varias limitaciones que describe el experto:

  • -Efectos secundarios frecuentes y serios. Toxicidad.
  • Fármacos únicos y con más de 50 años de uso, con una “respuesta pobre”.  De hecho, “estudios recientes en Colombia muestran una tasa de falla terapéutica de hasta el 64% de los casos (Walker y col.20212) y surgimiento de resistencia”.

El Indicasat-AIP, además del estudio de la vacuna contra la leishmaniasis, que definen como Identificación de nuevos antígenos vacunales mediante vacunología inversa (Dr. Carlos Restrepo, Dr. Alejandro Llanes, la Dra. Patricia Llanes y el Dr. Ricardo Lleonart), tiene varias líneas de investigación sobre leishmaniasis:

  • Desarrollo de marcadores moleculares para el estudio de la diversidad genética de leishmania circulante en Panamá (Dr. Lleonart; Dr. Restrepo).
  • Desarrollo de un modelo animal (murino) para el ensayo de nuevos fármacos antiparasitarios (Dra. Patricia Llanes; Dr. Lleonart)
  • Búsqueda de nuevos fármacos anti-Leishmania (Dra. Llanes; Dra. Carmen Spadafora).
  • Secuenciación completa y caracterización del genoma de L. panamensis (Dr. Llanes; Dr. Lleonart), investigación que se logró completar y documentar en publicación científica.
  • Estudio de los determinantes genéticos de la resistencia a drogas (Dra. Llanes)

Vacuna con misión social

La vacuna se necesita por los problemas de costo, toxicidad y duración del tratamiento de los medicamentos actuales.

Es una enfermedad desatendida, “no hay mucho interés en desarrollar nuevos fármacos”, expuso el Dr. Lleonart.

A la fecha no hay vacuna aprobada contra la leishmaniasis para humanos (hay una  en fase II) y las “confirmadas disponibles” son de manera específica para animales (canes).

Sin embargo, estiman “que una vacuna que proteja 50% durante cinco años sería costo-efectiva en comparación con las terapias actuales”.

Vacuna contra la Leishmania panamensis

Dr. Ricardo Lleonart Cruz. Graduado de Licenciatura en Ciencias Biológicas de La Universidad de La Habana (1985). Cursó varios cursos de Especialización en Biología Molecular y Biotecnología en el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, La Habana, Cuba. Realizó entrenamientos en Biología Molecular en el Instituto de Biología Molecular I de la Universidad de Zurich (1988-1989). Cursó estudios de postgrado en Genética Poblacional en la Universidad de La Habana (2000), y obtuvo grado científico de Doctor en Ciencias Biológicas (PhD) en la misma institución (2001). Ha recibido además varios cursos en temas relacionados: Bioseguridad de la Biotecnología (Buenos Aires, 2010), Manejo de genomas eucarióticos (Montevideo 2012), entre otros.
Fuente: Indicasat

El proyecto de identificación y evaluación de candidatos vacunales para Leishmania panamensis se encuentra en una fase de investigación básica, específicamente en la etapa de descubrimiento de antígenos con potencial vacunal contra este tipo de leishmania, amplió el Dr. Ricardo Lleonart


-¿De qué depende el avance de esta investigación?

-Hasta el momento hemos tenido un financiamiento bastante ajustado. Uno mayor nos permitiría avanzar más rápidamente, mediante la asociación de más profesionales a la investigación y la posibilidad de comenzar a realizar otras tareas de investigación en paralelo.

Analizó que un proyecto de esta complejidad, requiere responder a distintas interrogantes científicas, lo cual se podría acelerar en la medida de contar con mayores recursos.

Precisa que en general “sería importante agilizar la ejecución del financiamiento público, destinado a la investigación científica, ya que actualmente es muy demorado por temas burocráticos, y esto nos pone en gran desventaja con el resto de países desarrollados que trabajan el desarrollo de vacunas”.

El procedimiento escogido por el equipo científico panameño es la Vacunología Reversa, “un avance tecnológico basado en utilizar como fuente de partida para el diseño de vacunas la información proveniente del genoma.

A partir del proteoma teórico del organismo en cuestión se realizan diferentes etapas de filtrado que permiten hacer una priorización de posibles antígenos, que luego son evaluados en pruebas de laboratorio para seleccionar varios candidatos vacunales”. 

-¿Es posible pensar en alguna fecha probable para esta vacuna?

-No en esta etapa de investigación básica. Si obtenemos evidencia científica de posibles antígenos prometedores, entonces podemos pensar en un cronograma un poco más definido.

Una vez con el candidato vacunal prometedor contra Leishmania panamensis, la fase siguiente implicaría las investigaciones preclínicas, “y si todo va bien, pasar a pruebas clínicas en humanos, fases I, II y III, donde se evalúa seguridad y efectividad del preparado vacunal”.

¿Una vacuna contra la Leishmania panamensis podría servir para otros tipos de leishmanias?

-Es bastante probable que una vacuna contra L. panamensis pueda servir también contra otras leishmanias, en particular aquellas del subgénero Leishmania viannia, que afectan a muchos países del área. Pero esto solo lo dirán los resultados de la investigación.