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Violeta Villar Liste

Abordar los desafíos relativos al consumo de alcohol y otras sustancias, la salud mental en personas migrantes y refugiadas y conducta de riesgo suicida, son parte de las 10 recomendaciones que se deben integrar a la agenda de la salud mental de Centroamérica y República Dominicana.

Recordar que durante los días 28 y 29 de abril, la Secretaría Ejecutiva del Consejo de Ministros de Salud de Centroamérica (Comisca), que constituye la instancia política del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), en coordinación con la Presidencia Pro Témpore de Panamá, realizó la reunión del Comité Ejecutivo para la Implementación del Plan de Salud de Centroamérica y República Dominicana (CEIP), en función de los resultados del V Foro Intersectorial Regional de la Salud Uniendo fuerzas por la Salud Mental.

Estos resultados, que se traducen en 10 recomendaciones en salud mental, y que se deben adoptar como política para Centroamérica y República Dominicana, serán presentados en el mes de junio durante el Consejo de Ministros que se reunirá en Panamá en el mes de junio.

Alejandra Acuña Navarro, secretaria ejecutiva del Consejo de Ministros de Salud de Centroamérica y República Dominicana (SE-Comisca), explicó que como secretaría ejecutiva tienen entre los mandatos de los ministros y ministras desarrollar un foro con un eje temático que en este caso fue de salud mental, celebrado en Panamá, por tener la Presidencia Pro Témpore.

Implicó análisis de información y revisión de todos los países miembros del SICA (ocho) y de las acciones a desarrollar de manera operativa y concreta para tomar una decisión política, a partir de la propuesta de resolución.

Si esta resolución se aprueba en junio, será vinculante para cada uno de los países miembros del Sica (Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, Belice y República Dominicana) y corresponde a la secretaría, junto con la Comisión Técnica de Salud Mental, darle seguimiento para que sea aplicable.

“Es pasar del discurso a la práctica”, destacó Acuña Navarro, quien señaló que el análisis y presentación de los ejes temáticos correspondió a grupos de expertos.

“Buscamos trascender a temas más operativos y lograr resultados estratégicos con el objetivo de atender la salud mental de la población”.

El Foro Intersectorial Regional de la Salud se realiza de manera anual y durante las deliberaciones se han analizado temas como migración y ambiente. Debido a la pandemia, se estableció como prioridad  abordar el tema de la salud mental.

La región une fuerzas por la salud mental

Correspondió a la Dra. Juana Herrera, coordinadora nacional del Programa de Salud Mental del Ministerio de Salud y directora general del Instituto de Salud Mental de Panamá, proceder a dar lectura a las conclusiones y recomendaciones que integran la resolución que será discutida en el mes de junio.

Analizó que el  preforo y foro de salud mental ha sido un espacio de multidisciplinario, interinstitucional e intersectorial de carácter internacional con el objetivo de tener propuestas, priorizadas, que permitan avanzar en materia de salud mental.

“A  través de herramientas de planificación  conocidas para la toma de decisiones, se ha logrado construir un imaginario de la problemática de salud mental en países de la región, Centroamérica y República Dominicana”.

Durante la discusión se priorizaron las propuestas de los grupos de trabajo como parte de las intervenciones e iniciativas para lograr un avance en la salud mental.

En general, los resultados de las deliberaciones se agrupan en diez propuestas detalladas:

  1. Abogacía, la cual representa el liderazgo de las autoridades de salud ante un escenario de coordinación intersectorial para mantener la salud mental en un nivel prioritario en la agenda política regional y local.
  2. Promoción de salud. Fomento de acciones que crean entornos y condiciones de vida que propicien la salud mental y permitan a las personas mantener modos de vida saludables con enfoque de curso de vida.
  3. Investigación y sistema de información. Elaboración y puesta en marcha de una agenda  de prioridades de investigación en salud mental que aborde los desafíos en información de salud relativo al consumo de alcohol y otras sustancias, salud mental en personas migrantes y refugiadas, conducta de riesgo suicida, salud mental frente a emergencias, enfermedad de Alzheimer y otras demencias.
  4. Regulación, desarrollo, implementación y evaluación de políticas normativas, guías, protocolos de manera participativa que aborden las problemáticas priorizadas en salud mental como consumo de alcohol y otras sustancias.
  5. Fortalecer sistema de atención en salud y la capacidad de salud impulsando la implementación de estrategias para los trastornos mentales, neurológicos, consumo de sustancias en el nivel de atención no especializada y otras iniciativas para atención en condiciones prioritarias de salud mental como la primera ayuda psicológica.
  6. Adopción e implementación de las iniciativas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para reducir el uso nocivo de alcohol y consecuencias sanitarias, sociales y económicas relacionadas.
  7. Prevención en cuanto al consumo de alcohol y otras sustancias, aplicadas en todo el ciclo de la vida, con énfasis  en primera infancia y la dinámica familiar.
  8. Preparación de las respuestas de emergencia para lograr la integración, desarrollo, evaluación e intervención de salud mental en atención primaria de primeros auxilios, oportunas y sostenibles.
  9. Atención de intento suicida, fortalecimiento de redes de apoyo y líneas de atención para la implementación de un programa de seguimiento especializado y multidisciplinario al alta del paciente posterior al ingreso por intento suicida
  10. Elaborar con estos resultados una resolución dirigida a los ministros de salud de la región.

La Dra. Herrera detalló que los participantes del Foro concluyeron que se deben tomar medidas en conjunto, intersectoriales, no solo gubernamentales, con un enfoque interdisciplinario, frente al tema de la salud mental.

Ante una consulta del medio sobre el impacto de la pandemia en la salud mental,  explicó que la covid-19 exacerbó la situación de fragilidad que ya existía, “porque no tenemos una cultura de autocuidado ni de resiliencia, de allí la importancia de entregar  herramientas  a las personas para que puedan mejorar”.

Dijo que en el caso de Panamá, el Gobierno adoptó la salud mental como política de Estado al consagrar en el plan de gobierno la prioridad de  abordar a las poblaciones vulnerable,  el intento de suicidio y atender a los jóvenes con problemas de consumo de alcohol y otras sustancias.

“La historia de la salud mental en Panamá es de avances. Es uno de los pocos países que tiene psiquiatras en el nivel primario, cuando en otras partes solo están en hospitales o el cuarto nivel”.

Reflexionó que en esta coyuntura es necesario  romper estigmas con respecto a la salud mental, tener la capacidad de abrirnos y perder el miedo a conversar sobre el tema. Es un paso en el proceso de sanar.

Observatorio Regional de la Salud Mental

José Miranda, coordinador de procesos técnicos regional del SE- Comisca y Carmen Martínez, asesora regional de Salud Mental para Latinoamérica de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Panamericana de la Salud, presentaron durante el evento los avances y alcances del Observatorio Regional de Salud Mental.

Tendrá como misión “generar información y conocimiento sobre el abordaje de salud mental a nivel regional, a partir de dimensiones y datos priorizados para ser utilizados como un recurso estratégico en la toma de decisiones para fundamentar los dispositivos de políticas públicas en materia de promoción y protección de salud mental, así como prevención y atención, tratamiento y rehabilitación de las condiciones de salud mental, y en particular su intervención comunitaria”.

Son objetivos específicos del Observatorio:

  1. Profundizar en el conocimiento de la realidad de la salud mental.
  2. Generar conocimiento útil para fundamentar la toma de decisiones.
  3. Presentar y difundir información relevante
  4. Contribuir a plantear e impulsar respuestas progresivas en materia de protección, promoción, prevención, atención y rehabilitación.

 En relación con el marco metodológico, el Observatorio integrará tres componentes:

  • Carga de datos
  • Procesamiento y análisis
  • Discusión y generación de propuestas.

De igual modo, el desarrollo del Observatorio debe integrar la participación de técnicos y unidades de salud mental de institución oficiales, asesores técnicos especializados de la OPS y expertos en gobernanza y políticas públicas.

La previsión es que durante la reunión de junio del Comisca, se proceda a la aprobación de la constitución del Observatorio, al cual se tendrá acceso desde una plataforma virtual de la OMS, con carga periódica de datos y generación de informes periódicos.

De esta forma, la institución será un pilar al acompañar a los países en el desarrollo de políticas de salud mental que respondan a las necesidades de sus poblaciones.

Violeta Villar Liste
Redaccion@lawebdelasalud.com