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Tránsitos (2025) se titula el más reciente libro del poeta, ensayista y profesor universitario Rafael Castillo Zapata (1958). Ha sido publicado en España por Visor Libros y la Fundación Para la Cultura Urbana. En el Papel Literario, selección de poemas de Castillo y otras historias que conmueven

Por: Nelson Rivera, director del Papel Literario del diario El Nacional

Amigos lectores:

I.

Tránsitos es el más reciente libro del poeta, ensayista y docente universitario, Rafael Castillo Zapata. Ha sido publicado por Visor Libros y Fundación para la Cultura Urbana (2025). Estructurado en seis partes, reproducimos en la página 1, tanto la breve Nota preliminar firmada por el autor, como poemas pertenecientes a la quinta parte del libro. Explica Castillo Zapata: “Tránsitos no es un conjunto de libros reunidos en tanto que libros, como aparecieron en mi Poesía reunida (2023), por ejemplo. No es tampoco una antología. Es el resultado de una nueva orquestación de los poemas que se dan a leer, de este modo, como un continuum, agrupados bajo la forma de una suite compuesta de seis partes numeradas. En cada parte, los poemas han sido dotados de nuevas señales: en vez de números, ahora los nombro. Mi tarea aquí, entonces, ha consistido, fundamentalmente, en orquestar y titular”.

II.

Página 2. Alberto Hernández escribe sobre Tránsitos: “Seis son las estaciones que contiene este ´nuevo´ camino de Castillo Zapata. Cada número se sostiene sobre una considerable cantidad de textos que, según él mismo, han sido retocados, reescritos, pasados por el agua tibia de un reclamo que el autor se hizo en el sentido de querer darle un nuevo tono a su oficio de alfarero poético”.

III.

El más reciente libro de María Antonieta Flores se llama Absoluto (Kálathos Ediciones, España, 2025). Miguel Gomes le dedica su ensayo De la pasión, sus precuelas y secuelasEntre las cercanías destaca un cariz memorioso, casi proustiano. Con ello me refiero a la intervención de estímulos sensoriales capaces de desencadenar oleadas de vívidos recuerdos; una introspección minuciosa y expansiva acerca de cómo vivimos e intuimos nuestra trayectoria en el tiempo; un análisis detallado de la conciencia, los sentimientos, los matices emocionales y las contradicciones internas; el avance de todo lo anterior más por asociaciones libres que obedientes a una lógica de causas y consecuencias”. Página 3.

IV.

Un poco crónica, un poco testimonio, un poco fraseo de su apetito lector, Douglas Bohórquez nos ofrece Barinitas, desde Enriqueta Arvelo Larriva: “De todos modos quiero imaginarme un pueblo bello y tranquilo, al borde de ese río que como un “cristal nervioso” se manifiesta en su poesía tamizado de angustia y esperanzas. Pero la imagen que me devuelven sus palabras es la de una Barinitas asaeteada por fantasmas interiores, por el desasosiego y la soledad, distante por lo tanto de toda visión idílica o de postal costumbrista. Sé que también detrás de su poesía pequeñas o grandes tragedias personales o familiares dejan sentir su vago rumor. Sabemos que hubo en su vida esa dolencia profunda de la prisión de su hermano mayor Alfredo de quien recibiría el don de la poesía, como si de una extraña herencia familiar se tratara”. Parte superior de la Página 4.

V.

Isabel Teresa García presenta a la poeta italiana Amalia Guglielminetti (1881-1941) y, a continuación, traduce tres de sus poemas. “Amalia es independiente, irónica, rebelde, crítica, sufragista, feminista sin querer serlo y sin renunciar a su feminidad, una eterna inconforme, un ser complejo y maravilloso que no puede (y no quiere) ser encasillado en una categoría”. Página 4, parte inferior.

VI.

Dos materiales van al encuentro de Aljibe propio, el más reciente libro de Rowena Hill (Dcir Ediciones, Venezuela, 2025): por una parte, la lectura que hace el poeta, ensayista y traductor español Eduardo Moga (“Rowena Hill, en poemas delicados y precisos, no carentes de cierto pragmatismo anglosajón, expone la lucha de una conciencia que vive en “el hoyo de la vejez”, abocada al final –y, por lo tanto, a la cohabitación diaria con los sueños incumplidos y el yo roto, con la decadencia y el desahucio, con los recuerdos que pesan y las pérdidas que arden”); por la otra, la entrevista que María Clara Salas Edda Armas le hacen a Rowena Hill: “No tengo hora para escribir poesía, ni lo hago con mucha frecuencia, sobre todo ahora que la vejez va borrando facilidades mentales. He tenido momentos de inspiración intensa, cuando he escrito mucho y a cualquier hora, y otros largos periodos de no escribir nada. Escribo entre español e inglés, un poema puede nacer en cualquiera de los dos idiomas y va evolucionando en ambos”. Página 5.

VII.

Las tres páginas que siguen ofrecen poemas seleccionados de resonantes libros publicados recientemente.

·       Página 6: Botadero (2025), de Luis Enrique Belmonte, poeta venezolano residenciado en España, que circula bajo el sello de la Editorial Pre-Textos.

·       Página 7: A través del ruido (2025), de Oriette D’Angelo, artista visual, editora y poeta residenciada en Estados Unidos, publicado por Buenos Aires Poetry, en su colección Pippa Passes.

·       Página 8: Poemas (2025), del poeta colombiano Harold Alvarado Tenorio, voz fundamental de la poesía en lengua española, ensayista, editor, compilador, traductor de Kavafis y Eliot, y activo observador de la política, cuyo libro ha sido publicado por Podenco Editor.

VIII.

En diciembre estuvo Leonardo Padrón en la sede del Instituto Cervantes en Madrid, presentando La difícil belleza de las esquinas (2025, Pre-Textos). En el encuentro participaron los escritores venezolanos residentes en España, Karina Sáinz Borgo y Juan Carlos Méndez Guédez. En la página 9 se reproduce el relato periodístico de Violeta Villar Liste, al que hemos sumado poemas del libro. Dice Padrón: “La poesía suele ser una viajera clandestina: tiene unos pasillos secretos, viaja a través de los libreros, de los propios poetas, de los festivales de libros… uno va conociendo la poesía de otros poetas y países. No viaja en primera clase como la novela; viaja colándose por donde puede. La poesía es un género de culto; como una tribu”.

IX.

Corresponden a la entrega de esta semana, las columnas de:

Carolina GuerreroLa buena educación: “La fe en la buena educación como ortopedia del espíritu contra los males de la sociedad, como poción para curar sus podredumbres, ha sido una recurrencia terca al espejismo que ciega, convencidos de que el saber nos salvará de nosotros mismos. Mas la historia es un animal que no sabe leer”.

Cristina RaffalliValor sentimental: “Los minutos iniciales de esta película serán inolvidables para quien la vea. La fuerza que anuncia la primera secuencia vuelve a brotar en cada plano y en cada diálogo de diáfana profundidad, líneas escritas con la sencillez de los maestros”.

Mario MorenzaTeoría literaria: “Opto por preguntarme qué pasa mientras se disuelve la incertidumbre. O acaso no se tratan estos veinticinco años de una costra de incertidumbre, pétrea, firme, coralina. Esa alma afligida de una nación, agujereada con ferocidad. Por lo pronto, me refugiaré en lo que considero mi forma de la fe: la literatura”.

Están en la página 10.

X.

Con el fallecimiento de Leonardo Azparren Giménez (1941-2026), pierden su familia y sus amigos a un hombre caballeroso y ejemplar, y pierde el universo del teatro y la cultura venezolana, al mayor y más resonante investigador y crítico teatral del país. Desde aquel libro suyo de 1967, El teatro venezolano (creo que es el primero de su producción), Azparren Giménez ha construido una obra rigurosa y clarificadora sobre la historia de la dramaturgia, los dramaturgos y el movimiento teatral venezolano. A ello habría que sumar sus libros -cuatro o cinco- dedicados al teatro antiguo griego, otro sobre el discurso teatral y algunos más que no recuerdo en este momento.

XI.

Azparren Giménez estudio filosofía y una maestría en Teatro Latinoamericano. Fue profesor universitario, diplomático (Oscar Hernández Bernalette me confirmó que estuvo destinado en Hungría y Libia), presidió Monte Ávila Editores, también la Fundación Teatro Teresa Carreño. Desde el 2008 ocupaba el sillón LL de la Academia Venezolana de la Lengua -AVL-. Decir que fue un especialista en el teatro griego, en Shakespeare y en el teatro venezolano es, sin pretenderlo, menoscabar al humanista sin horarios que fue Azparren Giménez.

XII.

En los últimos años su producción no declinó. A la serie de cuatro libros digitales, Visión general de la dramaturgia venezolana, publicada por la AVL en 2025, pronto se sumarían dos nuevos títulos que ya había culminado. Thamara Hannot me ha contado que uno está dedicado a Shakespeare y otro al teatro venezolano (importante pista: en la revista Debates IESA, dirigida con tino y generosidad por Ramón Piñango, pueden leerse una veintena de ensayos de Azparren Giménez, doce de ellos, impecables y clarificadores, sobre obras de Shakespeare).

XIII.

Creo que con lo dicho es suficiente: hemos sufrido una pérdida real, dolorosa y sin atenuantes.

Nelson Rivera

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