Pide acelerar la vacunación contra la influenza estacional y VSR en los grupos prioritarios antes del pico de circulación
Con información de Alerta Epidemiológica: Influenza estacional y otros virus respiratorios
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) exhorta a los Estados Miembros a fortalecer los planes de contingencia frente a la co-circulación de influenza y virus sincitial respiratorio (VSR) en el contexto del inicio de la temporada 2026 de circulación de virus respiratorios en el hemisferio sur.
En la Alerta Epidemiológica: Influenza estacional y otros virus respiratorios ( inicio temporada hemisferio Sur – 27 de abril del 2026), el organismo recuerda que la temporada 2025–2026 en el hemisferio norte se caracterizó por el predominio del virus de la influenza A(H3N2) del subclado K.
La OPS considera fundamental, además de la vigilancia epidemiológica y virológica integrada de virus respiratorios, incluir la caracterización genómica oportuna; ajustar los planes de preparación y organización de los servicios de salud anticipando posibles incrementos concentrados de demanda de los servicios, por circulación de influenza A(H3N2) y potencial co-circulación de virus respiratorios.
Pide acelerar la vacunación contra la influenza estacional y VSR en los grupos prioritarios antes del pico de circulación.
Resumen de la situación global
Para el 2026, el comportamiento de influenza a nivel global muestra un predominio de las detecciones de influenza B, con tendencia a la baja. En el hemisferio Norte, el porcentaje de positividad de influenza fue elevado (>10%) en algunos países de América del Norte, África Oriental y en países del sur, este y sudeste de Asia.
El porcentaje de positividad superó el 30% en países de Centroamérica y el Caribe y Europa Oriental. Se observó un leve incremento de la actividad de influenza en algunos países de Centroamérica y el Caribe y del sur de Asia, así como en algunos países de África Central y Asia Central.
En el hemisferio sur, durante la SE 14 la actividad de influenza se ha mantenido a la baja en general, aunque se reportó un aumento de positividad (>10%) en algunos países de América del Sur, África Oriental y Meridional y el sudeste asiático.
En América del Sur, un solo país alcanzó una positividad para influenza mayor del 30%.
En las zonas con alta positividad, la influenza A(H3N2) predominó especialmente en Centroamérica y el Caribe, América del Sur tropical y templada y África Oriental, mientras que la influenza A(H1N1) pdm09 fue predominante en Europa Oriental y África Meridional.
La influenza B fue predominante en América del Norte, África Occidental y Asia Oriental. La influenza A y B fueron codominantes en Asia Meridional y Sudoriental.
A nivel mundial, la positividad del SARS-CoV-2 se mantuvo estable y baja.
Situación en las Américas
La circulación de virus sincitial respiratorio (VSR) muestra patrones heterogéneos, con positividad agregada baja a nivel global, pero con focos de actividad elevada en países de Centroamérica y la subregión Andina, destaca la alerta epidemiológica de la OPS.
En el hemisferio sur, al inicio de la temporada 2026, la actividad de influenza se mantiene baja con señales iniciales de incremento en algunos países, predominando el virus A(H3N2).
En Panamá, durante las primeras semanas del 2026, se observa un cambio en el patrón de circulación de los virus respiratorios.

“Al inicio del período, entre las SE 1 y SE 4, se evidenció una co-circulación de influenza y VSR, con niveles de positividad relativamente elevados para ambos virus. En particular, el VSR alcanzó su mayor nivel en la SE 5 (30,6%), constituyéndose como el virus predominante en ese momento.
A partir de la SE 6, se observa un descenso marcado en la positividad del VSR, acompañado de un incremento sostenido en la actividad de influenza, que pasa a ser el virus predominante desde la SE 7 en adelante, alcanzando un pico de 38,5% en la SE 11 y manteniéndose en niveles elevados en la SE 13 (36,6%)”.
Por su parte, la positividad de SARS-CoV-2, describe la alerta, se mantuvo baja durante la mayor parte del período. En cuanto a la gravedad de los casos, han predominado las hospitalizaciones por infecciones respiratorias agudas graves (IRAG) asociadas a influenza, seguidas por aquellas relacionadas con VSR.
Recomendaciones

La OPS/OMS recomienda a los Estados Miembros integrar la vigilancia de la influenza, el VSR, SARS-CoV-2 y otros virus respiratorios en las plataformas nacionales existentes y reportar los datos de vigilancia de manera semanal a través de las plataformas FluNET y FluID de la OPS/OMS.
También es importante mantener la secuenciación de los virus influenza para monitorear e identificar clados/subclados potencialmente asociados con mayor transmisibilidad o patogenicidad.
Por otra parte, se exhorta a la actualización de las guías de tratamiento con base en las guías actualizadas de la OMS.
Orientan a fortalecer las medidas de higiene de las manos, la etiqueta de la tos, el uso de mascarillas por parte de las personas que presentan síntomas o han dado positivo en las pruebas de detección de los virus de la influenza, debido a que estas medidas pueden reducir la transmisión de estos virus.
Estrategia de vacunación
En relación con la inmunización, “es una estrategia importante para prevenir enfermedad grave asociada a influenza estacional, COVID-19 y VSR, incluidas las hospitalizaciones y las muertes asociadas”.
La OPS/OMS recomienda la vacunación de grupos con riesgo particular de influenza grave, incluidos adultos mayores, personas con afecciones subyacentes, niños entre 6 y 59 meses y mujeres embarazadas.
Los trabajadores de la salud corren un mayor riesgo de exposición y transmisión del virus de la influenza y del SARS-CoV-2 y, por lo tanto, también se les debe dar prioridad.
Se recomienda que los mismos grupos prioritarios de alto riesgo (con la excepción de los niños menores de 59 meses) reciban dosis de refuerzo de vacuna contra COVID-19 de 6 a 12 meses después de la última dosis.
El Grupo Estratégico Asesor de Expertos sobre inmunización (SAGE por su sigla en inglés) destaca que todas las personas de 6 meses o más reciban por lo menos una dosis de vacuna contra COVID-19 si nunca recibieron una.
Actualmente existen dos estrategias disponibles para la prevención de enfermedad grave por VSR en lactantes y recién nacidos: la administración de vacuna durante la gestación (vacuna RSVpreF) y la administración de anticuerpos monoclonales de acción prolongada (nirsevimab y clesrovimab) a recién nacidos y lactantes.
Ambas estrategias han demostrado ser eficaces y con un perfil de seguridad favorable tanto para la mujer embarazada como para el recién nacido. La OPS y la OMS recomiendan que los países introduzcan estos productos para la prevención de enfermedad y muerte por VSR en recién nacidos.
Ver enlace original: Alerta Epidemiológica: Influenza estacional y otros virus respiratorios – inicio temporada hemisferio Sur – 27 de abril del 2026

