La literatura infantil y juvenil es una apuesta por el asombro, casi por el milagro: dejamos al joven lector a merced de unas palabras que pueden transformarlo, haciéndolo ver lo que antes no estaba
Pedro Crenes Castro, coordinador del Viernes Cultural: Literatura Panameña pcrenes@gmail.com

Reseña por: Pedro Crenes Castro

Carlos Fong, uno de los mejores escritores panameños, con una mirada lúcida sobre lo que nos ocurre en materia de lectura en este país, es uno de los impulsores de este gran evento de las letras para los más pequeños
Pequeños lectores para un futuro mejor
Hay quien dice que la literatura no cambia a la humanidad, pero puede cambiar a una persona que contribuya a hacerlo, y en eso estoy de acuerdo: hay una especie de fe en la literatura que los promotores culturales ejercen sobre el viejo oficio de escribir, fiando todo nuestro futuro a que el libro hará su trabajo en la mente y el corazón de los lectores.
Mi maestro, José Antonio Marina, tiene dos libros que les recomiendo, como el total de su extensa obra: La magia de leer, y La magia de escribir, que firma junto a María de la Válgoma. En ambos, el oficio de leer y de escribir se presentan, estudian y enseñan como una aventura, la «alquimia de la realidad», pura magia para poner de manifiesto que es escribiendo y leyendo como de verdad hemos llegado hasta aquí, hasta esta línea, y cómo inventar historias, contarlas y reflexionarlas, nos ha salvado un poco de nosotros mismos.
Pero ¿desde dónde tenemos que empezar a dar de leer? La respuesta la tenemos en una actividad muy joven, el Sexto Festival de Literatura Infantil y Juvenil, que organizan la Biblioteca Nacional, la Academia Panameña de Literatura Infantil y Juvenil y la Fundación Changmarín entre otras, que han tenido la visión desde hace años de poner en manos de los más pequeños la magia de leer que estimule la magia de escribir sus propias historias, dotándolos de criterio y capacidad reflexiva, herramientas (o armas, como dice Gabriel Celaya) tan necesarias hoy más que nunca.
Son dos días, el próximo 19 y 20 de mayo en la Ciudad de las Artes, así que pueden buscar en redes toda la información para poder participar de este evento. Habrá talleres, conversatorios, títeres, juegos, canciones, toda esa magia de las palabras para que los más pequeños y jóvenes entren en contacto con la alquimia, esa suerte de aventura que puede salvar a uno para que cambie todo, o casi todo.
La literatura infantil y juvenil es una apuesta por el asombro, casi por el milagro: dejamos al joven lector a merced de unas palabras que pueden transformarlo, haciéndolo ver lo que antes no estaba.
Carlos Fong, uno de los mejores escritores panameños, con una mirada lúcida sobre lo que nos ocurre en materia de lectura en este país, es uno de los impulsores de este gran evento de las letras para los más pequeños.
Sus textos semanales desde hace años van configurando un poso reflexivo sobre nuestras necesidades básicas en materia de lectura, bibliotecas y narración oral.
En una de sus recientes columnas, El imperativo existencial de la esperanza, nos dice: «Necesitamos una ciudadanía que aprenda a dudar, a cuestionar y a rechazar la normalización de lo inmoral. Una ciudadanía que piense y critique. Una ciudadanía sin miedo. El miedo frena la creatividad. La lectura y la literatura juegan aquí un papel decisivo, porque son un derecho y una herramienta de poder. Leer permite convertir a dóciles ciudadanos en seres racionales capaces de oponerse a la injusticia, decía Alberto Manguel».
Dicho lo cual, es en la infancia y la juventud donde debemos incidir para que el futuro mejore, para ir estimulando el pensamiento crítico, la valentía de disentir y la belleza del pensamiento libre. Es en la lectura donde tenemos nuestra mayor riqueza, y los organizadores de este evento lo saben y apuestan por ello. No es solo entretener, es enseñar deleitando, es aprender a usar la poesía, tal y como lo dice Gabriel Celaya:
Tal es mi poesía: poesía-herramienta
a la vez que latido de lo unánime y ciego.
Tal es, arma cargada de futuro expansivo
con que te apunto al pecho.
¿Leemos, damos de leer? Estos eventos tan necesarios requieren de la complicidad de más y más panameños que entiendan que el futuro tenemos que ligarlo a la lectura y a la escritura. No hay medallas olímpicas, copas mundiales o récords que podamos batir que vayan a cambiar ni un ápice nuestra circunstancia. Es en la capacidad de recordarnos y de recordar y de narrarnos que podremos redirigir el rumbo hacia tierras mejores de las que parecen asomar en el horizonte.
Pedro Crenes Castro, coordinador del Viernes Cultural Literatura Panameña | pcrenes@gmail.com

Pedro Crenes Castro (Panamá, 1972), es escritor. Columnista y colaborador en varios medios panameños y españoles. Ha ganado dos veces el premio Nacional de Literatura Ricardo Miró de Panamá y dicta talleres literarios. Vive en España desde el año 1990.

