¿Qué debemos hacer mejor en la próxima pandemia?

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Violeta Villar Liste

Una pandemia ya había sido pronosticada. También es posible vaticinar nuevas crisis de salud asociadas a los virus, situación que obliga a revisar cómo se actuó en esta emergencia y cuáles deben ser los pasos a seguir en una próxima.

La  Dra. Sandra López-Vergès, Investigadora del Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud (ICGES), abordó esta dimensión durante el ciclo de conferencias COVID-19: Avances en manejo, actualización en prevención y futuro del SARS-CoV-2.

Este ciclo tuvo lugar durante la reciente celebración, los días 23, 24 y 25 de junio, del XVIII Congreso Nacional de Ciencia y Tecnología de la Asociación Panameña para el Avance de la Ciencia (APANAC), la actividad científica-tecnológica más importante de Panamá, auspiciada por la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt) y la Fundación Ciudad del Saber.

“Las enfermedades no tienen fronteras y todos debemos estar preparados para responder de la mejor manera a las próximas pandemias”.

Todavía nos quedan retos por delante y el más grande es la de inequidad entre países y dentro de los países. Si no estamos todos preparados, nadie está protegido”, reflexionó.

Virus presentes y cíclicos

La especialista recordó que virus como el del VIH ya son endémicos y conviven con las poblaciones; otros se manifiestan de manera cíclica y conocer este ciclo es de importancia vital para estar preparados.

El 75% de estos virus emergentes son zoonosis.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), definen la enfermedad zoonótica como aquella “que puede transmitirse entre animales y seres humanos. Las enfermedades zoonóticas pueden ser provocadas por virus, bacterias, parásitos y hongos”.

Dentro de estos virus emergentes que son zoonosis destacan los arbovirus (causados por garrapatas o mosquitos). Son los más notables en la región: Chikungunya, Zika, Madariaga, Mayaro y Oropuche.

En relación con los virus respiratorios, asociados a los coronavirus, señaló que hay 70 tipos de coronavirus, de los cuales siete han logrado pasar de su huésped animal al humano; cuatro son endémicos (resfriados) y tres han causado grandes pandemias: SAR-CoV, el Síndrome Respiratorio de Oriente Medio (MERS, por sus siglas en inglés) y el SARS-Cov-2, menos letal, pero con una capacidad de transmisión que explica la dimensión histórica de esta pandemia.

¿Por qué ocurren las pandemias?

La investigadora del Gorgas analiza que es preciso “pensar en un nuevo modelo que responda a las necesidades de la población humana, procurando un equilibrio con otros seres vivientes y el medio”.

Al analizar los distintos factores que explican las razones de una emergencia como la actual, describe:

-Aumento de la población humana y su densidad. De hecho, recordó, el hacinamiento es una de las causas asociadas al mayor número de casos.

Intercambio humano global: Entre más viajamos existe más intercambio de personas infectadas o vectores que pueden transmitir las infecciones.

Urbanización y deforestación: Reflexionó que ambos hechos ponen a las poblaciones humanas en contacto con nuevos ecosistemas y animales con virus que pueden adaptarse al organismo humano y enfermarlo.

Cambio climático.

Mutaciones virales que como se observa son la causa de su mayor capacidad de transmisión.

¿Qué hemos aprendido?

La investigadora señaló que el primer cambio es la necesidad de mirar en una dimensión y previsión de futuro.

En inglés hay una palabra que lo resume: Foresight.

Se trata de analizar diferentes escenarios, de 10 a 30 años, tomar decisiones basadas en evidencia y con modelos predictivos.

Citó el ejemplo de la Universidad de Cambridge que ya avanza en esta comprensión de la prospectiva como un camino para “recopilar evidencia e inteligencia anticipatoria” en el desarrollo de políticas de ciencias, tecnologías e innovación que además cierren la brecha entre práctica y teoría.

En el contexto de la covid-19 y las previsibles futuras pandemias, este mirar de futuro o Foresight demanda varias estrategias que enumera y analiza en función de lo ocurrido.

Mapear/analizar la complejidad del escenario para tener una respuesta pandémica más holística. Sobre este punto, razona que la respuesta se basó en los pacientes y en la epidemiología. “Se hizo lo que estábamos acostumbrados, pero nos dimos cuenta que la comunicación, las ciencias sociales y la economía son importantes para que la respuesta se pueda mantener”.

Identificar los problemas emergentes y los paradigmas de las políticas/decisiones públicas para la salud pública.  Observa que se debe reaccionar mucho más rápido, tomando en cuenta presupuesto y ejecución.

Tener una respuesta más resiliente identificando nuevas posibilidades. Analiza que este principio no se corresponde con la realidad global: los países persisten en sus modelos de inequidad social que podrían hacer más compleja una nueva pandemia.

Tener una visión local, nacional, regional y global. Este pilar significa, entre otros aspectos, tomar en cuenta las culturas, etnias y particularidades de cada comunidad en los distintos abordajes.

Consejería científica

La  Dra. Sandra López-Verges señaló que es necesario trabajar en consejería científica.

Recordó que ya Panamá se encontraba en el camino de la diplomacia científica, a pesar de la pausa que implicó la pandemia. Como parte del esfuerzo, la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt) trabaja en el diseño de un listado institucional para dar respuestas con vocerías según áreas temáticas.

En general, esta consejería o diplomacia científica será exitosa si mantiene estos pilares:

  • Reconocimiento con una Ley de Consejería Científica y Diplomacia Científica
  • Incluir las ciencias en todos los niveles decisivos y planes estratégicos del país, lo cual supone mantener comunicación permanente con grupos de expertos
  • Tener una mejor comunicación entre las diferentes áreas científicas y con la población general. Analiza que es necesario transmitir los conocimientos de manera adecuada a la población, decirles cómo funciona la ciencia y volver a construir la confianza en la ciencia. “No se trata de creer; son datos y los datos hablan por sí solos”. Reconoce que también los científicos deben estar abiertos a las críticas para ganar la confianza de la población.
  • Aumentar el apoyo a la educación, la ciencia y la salud como pilares del desarrollo sostenible, con visión de mediano y largo plazo, para atender esta y cualquier otra pandemia.

Reforzar la capacidad científica

De igual modo, en esta visión prospectiva, documenta que hay tres acciones necesarias para atender la capacidad científica en el corto, mediano y largo plazo:

Reforzar la capacidad científica, tanto con recursos humano como con estructura, equipamiento, administración, gestión y presupuesto.

Recordó que Panamá logró una sala perfecta en previsión de un primer caso de Ébola (2014), “pero como no vino el Ébola se usó en otras áreas”. Al respecto, la investigadora subraya que es preciso tener un plan estratégico y mantenerlo.


 
Monitoreo de la vacuna contra SARS-Cov-2

La  Dra. Sandra López-Verges informó durante su ponencia, que por solicitud del Ministerio de Salud (Minsa), se está realizando un monitoreo de la respuesta a la vacuna (Pfizer-BioNtech) de personal del Gorgas y de la Policía, dependiendo de infecciones previas.
Al respecto, 302 personas de este personal firmaron consentimientos informados para analizar durante tres años la respuesta de memoria, tanto de inmunidad humoral como celular. En total son 335 quienes forman parte del monitoreo.
Resultados relevantes que prueban el poder de las vacunas, es que después de la primera dosis, el grupo del Gorgas analizado, demostró la producción de anticuerpos, menos nueve personas. Después de la segunda dosis, todos (incluidas las nueve personas) respondieron con anticuerpos.
Para el momento de la exposición de la Dra. López, se tenía previsto comenzar con el monitoreo de la vacuna en el personal de la Policía.

Prevención con una adecuada colaboración entre la ciencia y la investigación.

-Crear grupos de pensamiento de expertos nacionales e internacionales ( think tank)

En esta perspectiva también analizó los retos en bioseguridad y la necesidad de generar acciones que permitan dar respuestas a los brotes en una dimensión de seguridad y de coordinación.

De igual modo, crear redes de laboratorios y ampliar las existentes; reforzar las bases de datos de los laboratorios, capacitar en nuevas técnicas y tener vigilancia pasiva, capaz de detectar virus emergentes.

En el ámbito regional, llamó a la colaboración multidisciplinaria en todos los niveles de la ciencia para estar listos cuando otra pandemia vuelva a retar al conocimiento.


Escuche de su propia voz a la Dra. Sandra López, invitada por Apanac Panamá, quien dialogará sobre este tema:

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