La Dra. Gabisel Barsallo, autora principal por la Universidad de Panamá de un estudio colaborativo con participación de la UTP y de la Universidad de Cali (Colombia), destaca la importancia de responderle a la sociedad que sostiene los sistemas públicos de formación e investigación
Por: Violeta Villar Liste
Un estudio sobre las Políticas, incentivos y participación del profesorado en la sostenibilidad institucional de la educación superior pública en Panamá, aporta conclusiones sobre la necesidad de impulsar una investigación relevante, accesible y transformadora y avanzar hacia una «ciencia con conciencia social», capaz de influir en la toma de decisiones.
El estudio se publica en la revista Frontiers y es liderado por la Dra. Gabisel Barsallo, docente e investigadora de la Universidad de Panamá (UP) afiliada al Instituto de Estudios Nacionales (IDEN) de la UP y al Sistema Nacional de Investigación (SNI) de la Senacyt.
Participan en coautoría, Elisa Mendoza, también por la UP, Ricardo Caballero por la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP) y Emerson Devia-Acevedo, por la Universidad Santiago de Cali (Colombia)
La Dra. Gabisel Barsallo Alvarado es Doctora en Estudios de Desarrollo por el Departamento de Cultura y Cambio Político de la Universidad de Bonn, Alemania. Realizó estudios de Maestría en Educación intercultural en la Freie Universitaet Berlin, Alemania, a través del Servicio Alemán de Intercambio Académico (DAAD). Posee una Licenciatura en Humanidades con Especialización en Inglés.
Es investigadora asociada al Instituto de Estudios Nacionales de la Universidad de Panamá, coordinadora del grupo de Investigación Interdisciplinaria para la Sociedad y el Desarrollo (IISED-PANAMA), y miembro del Sistema Nacional de Investigación de Panamá (SNI).
En este diálogo, aborda algunas perspectivas de esta amplia investigación que busca potenciar la comunicación científica y orientar las agendas de investigación hacia la contribución al conocimiento global, respondiendo a las prioridades de desarrollo nacional y consolidando la investigación universitaria como motor del desarrollo socioeconómico y cultural del país.
Avances y desafíos de la investigación panameña universitaria

-¿Cuáles son los logros y desafíos de la universidad pública en materia de investigación?
-Las universidades públicas panameñas han logrado avances importantes en los últimos años. Se han formalizado grupos de investigación, se han reducido las cargas docentes para quienes investigan, se ha ampliado el financiamiento orientado a participar en congresos internacionales, y se han creado figuras académicas. Además, la producción científica ha ganado visibilidad en índices internacionales, lo cual representa un reconocimiento al esfuerzo institucional.
No obstante, los desafíos son igualmente significativos. Persisten limitaciones presupuestarias sostenidas dada las restricciones estipuladas por el gobierno central, procesos burocráticos complejos y barreras culturales que frenan el desarrollo pleno del potencial investigativo del sector académico.
Uno de los hallazgos más reveladores del estudio, expresa la investigadora, es la brecha perceptual entre las autoridades universitarias, quienes destacan los avances normativos y estructurales, y la comunidad académica que expresa dudas sobre la continuidad y efectividad real de esas medidas. Como señaló un participante del estudio: «No sabemos si estos cambios son sostenibles o simplemente parte de una moda pasajera.»
Investigar como parte de la misión universitaria

-¿Cuáles son las principales limitaciones para avanzar en el proceso de investigación y capacidades que facilitan el proceso?
-Entre las limitaciones más documentadas en el estudio destacan la sobrecarga docente, la infraestructura insuficiente, la burocracia administrativa, la falta de una política de Estado que crea en los beneficios de la investigación a nivel país y la dependencia excesiva de fuentes externas de financiamiento. La investigación y desarrollo en Panamá marca uno de los índices más bajos de la región, generando fragilidad en la capacidad científica nacional.
A esto se suma una barrera cultural: en muchas instituciones, la investigación aún se percibe como una carga adicional y no como parte integral de la misión universitaria. No obstante, existen capacidades que facilitan el proceso, agrega.
“La existencia de la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt) como entidad nacional de ciencia y tecnología, la creciente formación de grupos de investigación, la adopción de plataformas de ciencia abierta y el entusiasmo de una nueva generación de académicos comprometidos con la producción del conocimiento son activos reales sobre los cuales construir”.
Ciencia con conciencia social

-Uno de los principales planteamientos del estudio es conectar investigación con soluciones para los problemas del país…
-La producción científica panameña ha mejorado su visibilidad en rankings internacionales, pero su impacto en las políticas públicas y en la solución de problemas nacionales sigue siendo limitado. Esto evidencia un desequilibrio que debe corregirse.
Es imperativo, prosigue, encontrar balance en importancia y ejecución de fondos de investigación destinados a replicar los estándares de necesidades emergentes a nivel internacional, tomando en cuenta que la realidad nacional con efectos en la sociedad muchas veces discrepa de lo global. Necesitamos lo que podríamos llamar una «ciencia con conciencia social», capaz de comunicar sus resultados a audiencias no académicas y de influir en la toma de decisiones. El conocimiento que no llega a la sociedad pierde parte esencial de su sentido.
–¿Cómo lograr que las universidades públicas, con sus fortalezas y capacidades de investigación, se integren en un trabajo colaborativo para impulsar una investigación que atienda a estas realidades nacionales?
-El estudio sugiere que esta integración requiere superar la lógica de la competencia institucional y avanzar hacia modelos de gobernanza universitaria compartida y participativa. Esto implica que las propias universidades establezcan mecanismos formales de coordinación interinstitucional, más allá de los esfuerzos individuales de cada casa de estudios.
Es fundamental involucrar activamente a docentes e investigadores en el diseño y evaluación de las políticas de investigación. Cuando las políticas se perciben como imposiciones externas y no como estrategias construidas colectivamente, su implementación fracasa. La participación real y no meramente consultiva es una condición para que las políticas sean legítimas y sostenibles.
De igual modo, llama a la articulación entre universidad, Estado y sector privado por ser indispensable. Las universidades requiere ser el nodo articulador de un ecosistema de innovación que involucre a múltiples actores. La clave está en que cada universidad aporte desde sus fortalezas específicas dentro de una agenda nacional compartida.
Estrategia sistémica que articule esfuerzos
-¿Se podría pensar en la creación de un ente que acompañe la estrategia integral que proponen en el estudio?
-El estudio no propone explícitamente la creación de una nueva entidad, pero sí identifica con claridad la necesidad de una estrategia sistémica que coordine los esfuerzos actualmente dispersos. En ese sentido, podría pensarse en un organismo o parte de alguno ya existente, que actúe como articulador entre las universidades públicas, el gobierno, el sector productivo y la sociedad civil, con un mandato explícito de traducir la investigación en políticas públicas y en soluciones concretas a problemas nacionales.
Este debería estar caracterizado por autonomía técnica, financiamiento sostenido, y representación genuina de la comunidad académica en su dirección. Lastimosamente, sin la debida comprensión del tema, esta propuesta correría el riesgo de convertirse en una capa burocrática más, que es precisamente lo que el estudio identifica como uno de los mayores obstáculos al avance investigativo, advierte.
La universidad pública existe porque la sociedad la sostiene

-Reflexiones sobre el compromiso de la universidad en esta tarea de investigar e impactar…
-La universidad pública en Panamá está en un momento crítico. Los avances son reales, pero insuficientes frente a la magnitud del desafío.
La cultura universitaria y de investigación no ha logrado tener la atención ni impulso necesario de parte del gobierno central. El estudio nos muestra con claridad que fortalecer la investigación no es una tarea que pueda abordarse con reformas aisladas: requiere una transformación sistémica que integre simultáneamente la cultura institucional, las condiciones estructurales y las relaciones entre los actores.
El compromiso universitario con la investigación no puede ser declarativo. Debe expresarse, subraya, en presupuestos, en tiempos reales para investigar, en reconocimiento a quienes investigan, y sobre todo en la voluntad de conectar el conocimiento producido con la vida de la gente, del pueblo.
“La universidad pública existe porque la sociedad la sostiene, y en esa relación hay una deuda que se salda a través de una investigación relevante, accesible y transformadora. Ese es el horizonte hacia el cual debemos trabajar”.
Referencia científica: Barsallo G, Mendoza E, Caballero R and Devia-Acevedo E (2026) Policies, incentives, and faculty participation in the Institutional sustainability of public higher education in Panama. Front. Educ. 11:1694156. doi: 10.3389/feduc.2026.1694156

