Converse y escuche; cuide su salud mental en pandemia

Dr. Rogelio Moreno

A raíz de la pandemia, muchos se han percatado de la importancia de prestarle atención a la salud mental. En este sentido, quieren saber cuáles son las recomendaciones para mantenernos “positivos” y evitar la ansiedad y la depresión, y qué debemos hacer si nos llegamos a sentir afectados.

Para poder mantener nuestra salud mental, debemos entender de qué tratan los conceptos de salud y enfermedad mental.

Al igual que muchas especies, somos seres gregarios, pero los humanos nos distinguimos por nuestra capacidad de coordinación social. Solo juntos somos capaces de atravesar problemas de supervivencia, simples o complejos; y solo juntos también podemos procurarnos nuestro bienestar y comodidad.

La pandemia es una situación inusualmente peligrosa y compleja que por su escala global exige más aún de esta capacidad de cooperación.

Cuando alguna parte de nuestro cuerpo no funciona bien se generan síntomas y signos que anuncian el problema. Dolores, fiebre, debilidad, mareos, tos y demás.

De igual forma, experimentamos síntomas mentales que nos indican el estado de esta coordinación social según el contexto que estemos viviendo.

Uno puede sentirse plenamente bien haciendo actividades en su propia compañía, pero todas estas experiencias se amplifican cuando estamos junto a otros en buena compañía y las compartimos.

Cuando se atraviesan situaciones complicadas, también podremos resolver algunas solos, aunque se experimente algo de temor o preocupación; pero muchos problemas requieren de la ayuda de otros, tanto para poder entenderlos como para poder resolverlos. Si estamos solos ante un problema complejo, las angustias mentales se amplifican; es la buena compañía las que nos da alivio y esperanza de resolución.

Dicho todo lo anterior, salud mental es la experiencia de alivio, tranquilidad, esperanza o entusiasmo, producto de saber que estamos lidiando bien y en buena compañía con las diversas circunstancias y eventos de nuestras vidas. Cuando es así, dormiremos tranquilos, tendremos buen apetito y disfrutaremos de muchas actividades.

Por el contrario, cuando navegamos circunstancias problemáticas y, además, estamos inmersos en relaciones sociales que están caracterizadas por inestabilidad y desconfianza, experimentaremos tensión, temor, irritabilidad, resentimiento, tristeza, desmotivación o desesperanza, a las que llamamos ansiedad o depresión según sea el caso. Nuestro sueño y nuestro apetito se verán alterados y perderemos la capacidad de disfrutar.

Aparte del gran peligro directo para nuestra salud física, esta pandemia ha estremecido nuestra estabilidad mental porque se han tenido que tomar medidas de distanciamiento que afectan nuestro necesario intercambio social.

Una nefasta consecuencia de las restricciones sociales es la afectación del mercado. La caída económica ha golpeado a muchísimos y es causa de grandes preocupaciones.

La resolución de este particular aspecto también dependerá de nuestra solidaridad y capacidad de coordinación.

Aquellos segmentos de la sociedad que han sido duramente afectados solo podrán recuperar estabilidad mental si se saben en la buena compañía de otros segmentos de la sociedad que están dispuestos a asistirlos. Con sensibilidad, sacrificio y esfuerzo común se lograrán las soluciones creativas necesarias.

Ciertamente necesitamos de algunos cuidados básicos para mantener a nuestro cerebro en estado óptimo: adecuada alimentación, ejercicios, espacios abiertos y buen sueño.

Pero los últimos estudios en neurociencias revelan que lo más importante para nuestra salud mental es contar con una convivencia social íntima, solidaria, confiable y enriquecedora.

Si estamos atravesando alguna angustia, preocupación o tristeza, tenemos que preguntarnos qué nos está afectando y con quién puedo conversar para que me ayude a entender mejor mi problema y lograr una resolución.

Finalizo con algunos conceptos y recomendaciones puntuales para lograr salud mental:

  • Tratar de entender lo mejor posible la situación particular que cada uno esté atravesando a través de intercambios abiertos y honestos.
  • Compartir abiertamente con personas confiables, es decir, creíbles y sensibles, nuestras experiencias, en particular, nuestras emociones.
  • Escuchar de igual forma las perspectivas y preocupaciones de los demás.
  • Identificar y alejarse de los que generan noticias falsas y alarmistas.
  • Procurar establecer en consenso entendimientos claros y evidenciados del problema y de sus soluciones para luego cooperar en la ejecución de estas. Las conductas poco involucradas, poco transparentes o desconsideradas generan inestabilidad emocional en el grupo.
  • Sentirnos mentalmente sanos es una experiencia de relativo control y tranquilidad, resultado de poder anticipar que cooperaremos para entender el problema y establecer soluciones comunes.
  • La salud mental es en gran parte el resultado de relaciones sociales solidarias, de mutuo entendimiento y coordinación.
  • Buscar ayuda profesional si sentimos que se nos hace muy difícil manejar la situación.

Estar pendientes de los miembros de nuestra familia y relaciones cercanas para apoyarles en conseguir herramientas o apoyo profesional para superar la situación que están enfrentando.

Dr. Rogelio Moreno

El Dr. Rogelio Moreno es psiquiatra certificado en Psicoterapia psicodinámica y supervisor de Terapia basada en la mentalización del Hospital Paitilla de Panamá.