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En 1999 la Asamblea General de la ONU decide que cada 25 de Noviembre será el Día Internacional por la Eliminación de la Violencia Contra las Mujeres. Y en 2013 se amplía la fecha, por la alta incidencia de las violencias, para que cada 25 de mes se activen acciones para mostrar los diferentes tipos de VCM

Por: Hisvet Fernández

Hisvet Fernández es psicóloga social, feminista, activista de los DDHH de las Mujeres y los Derechos Sexuales y Reproductivos, directora del Centro de Capacitación para la Vida (Cecavid). Integrante de la Alianza Salud Para Todas. Coordinadora del Observatorio Venezolano de los Derechos Humanos de las Mujeres, núcleo Lara. 
@psicosexualhisvetf  hisvetfernandez@gmail.com @psicohisvetfernandez

Cada 25 de noviembre, se conmemora el Día Internacional por la Eliminación de las Violencias Contra las Mujeres (VCM) y se inician los 16 días de activismo, hasta el 10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos. Esta fecha tiene su origen en un hecho histórico que nos atañe a todas las mujeres.

En 1981 se celebra el 1er Encuentro Feminista de las Mujeres en Colombia y allí se decide, de manera unánime, desde el seno de las organizaciones de las mujeres, que el 25 de noviembre, será la fecha para activarnos por la eliminación de las VCM.  

Es una fecha que recuerda el asesinato, en 1960, en República Dominicana, por el dictador Trujillo y sus órganos de represión, de las hermanas Mirabal: Patria, Minerva y María Teresa, “las Mariposas”, por su lucha por la Libertad, la Democracia y contra la Dictadura.

En 1999 la Asamblea General de la ONU decide que cada 25 de noviembre será el Día Internacional por la Eliminación de la Violencia Contra las Mujeres. Y en 2013 se amplía la fecha, por la alta incidencia de las violencias, para que cada 25 de mes se activen acciones para mostrar los diferentes tipos de VCM.

Este 25 de noviembre nos activamos de nuevo, para recordar que la VCM es una violación de los Derechos Humanos. Y que hablar de Derechos Humanos es algo realmente doloroso, porque estando interrelacionados y siendo interdependientes, entendemos que no es posible concebir que mientras se deterioran al máximo unos derechos, puedan haber otros que estén garantizados. Nos damos cuenta que aún estamos muy lejos de su la garantía real, para que las mujeres, tengamos derecho a vivir una vida libre de violencias.

Los Derechos Humanos son en esencia el reconocimiento de las necesidades humanas, las primarias, las secundarias y todas las derivadas de la posibilidad de la vida humana, que son  propias de toda la humanidad, sin excepciones de ningún tipo.  

Son el reconocimiento de que los Estados Nacionales deben garantizarlos a sus habitantes, mediante condiciones materiales y espirituales para una existencia con dignidad y felicidad. Todo esto ajustado al momento histórico que se viva y los logros y alcances de todas las ciencias en todos los órdenes de la vida.

Es por eso que los Derechos Humanos no están condicionados por nada, solo por la evidencia de ser persona, incluidas las Mujeres. Nacemos con Derechos Humanos y su garantía es la garantía de nuestra existencia. Todo hecho, que represente un obstáculo para la emergencia de nuestra dignidad, nuestra singularidad como persona y la satisfacción de nuestras necesidades, es en sí mismo un hecho violento. Un hecho, que impide el desarrollo pleno de nuestra personalidad y de nuestras posibilidades humanas, es un hecho que entra al campo de la Violencia y de la violación de los Derechos Humanos.

Que las mujeres recibamos tratos diferenciales-discriminatorios, por el hecho de ser mujeres, en todas las áreas de nuestras vidas, nos recuerda que vivimos vidas colmadas de violencias y que los Convenios y las Leyes que han sido sancionadas para garantizar y regular nuestro derecho a una Vida Libre de Violencias y Discriminaciones, es tan solo letra muerta en el mundo.

Son muchos los rostros de la violencia y las tipificadas en las leyes, como formas concretas de accionar las violencias contra las mujeres, que al no encontrar caminos para su eliminación y su oportuna y debida sanción se convierten en una burla hacia el colectivo de las mujeres, en toda su línea de vida.

Sólo en Venezuela se registra un feminicidio, cada 28 horas, es decir, una mujer, es asesinada por ser mujer. Y esto es recurrente en toda latinoamérica y muchas partes del mundo.

Son muchas las acciones que las mujeres pueden hacer y hacen, en estos 16 días de activismo, en diferentes rincones del mundo, desde el 25 de noviembre hasta el 10 de diciembre, tratando de visibilizar los diferentes rostros de la violencia. Y recordando el asesinato de las hermanas Mirabal en República Dominicana bajo la dictadura Trujillista, por ser mujeres y luchadoras por la democracia y la libertad.

Hay que estar conscientes de las jugadas del patriarcado para perpetuarse y de cómo las VCM no se puede reducir a la violencia física de la pareja heterosexual, como comúnmente es reconocida. Porque aunque es cierto que los hombres han sido instrumentalizados para ser nuestros agresores, hay otros actores y muchas maneras de violentarnos, que se han naturalizado, a los límites que nosotras las invisibilizamos y aceptamos como algo normal.

Las mujeres no son el problema, no es que somos de cristal o que estamos en “nuestros días”, nuestras quejas y protestas se explican al entender la Violencia Contra las Mujeres por el simple hecho de ser mujeres.

Violencias estructurales como la pobreza; el desempleo o empleo precario; la asignación del trabajo doméstico a las mujeres como obligación; la Ineficiencia Institucional; la Trata y Explotación sexual de niñas, adolescentes y mujeres; la prostitución; la pornografía; el abuso sexual infantil, el limitado acceso de las mujeres a la salud, la vivienda, la alimentación, la educación; la No Representación Equitativa de las mujeres en cargos de tomas de decisión; el uso del cuerpo de las mujeres como mercancía en la publicidad, los Feminicidios como forma letal y muchas otras acciones que nos afectan material, espiritual y socialmente. Todas son violencias contra las mujeres.

Violencias culturales como: la estereotipación sexual, el acoso callejero, el acoso en línea, los chistes humillantes, la cosificación de las mujeres como objetos sexuales en la publicidad, la pornografía y los medios de comunicación, los tratos hacia las mujeres como personas débiles, sumisas y dependientes, (en la familia, en la pareja, en la comunidad), valores del  amor romántico, la maternidad como destino, la represión sexual de las mujeres,  la descalificación de los sentimientos de las mujeres como debilidades y “tonterías”, entre otras, son también formas de VCM.

La lucha por la eliminación de las Violencias Contra las Mujeres, vemos que trasciende con creces la violencia de pareja aunque la incluye. Hay que eliminar todas las formas de violencias para lograr el cambio verdadero del sistema patriarcal, como modelo económico, político y social y poder alcanzar una sociedad que permita la igualdad de los seres humanos, respetando sus diferencias, con respeto de los Derechos Humanos y así alcanzar una sociedad Libre de Violencias para las Niñas, Adolescentes y Mujeres. Actívate ante las violencias contra las Mujeres.

Por: Hisvet Fernández