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Abdul Zachari, un joven, se está lavando las manos. Foto de Archivo OMS/Clemence Eliah
No existe actualmente una vacuna autorizada ni tratamiento específico contra el virus Bundibugy

Con información de la OPS

La Organización Panamericana de la Salud (OPS)  recomienda a los Estados Miembros fortalecer la vigilancia para la detección temprana de casos sospechosos de ébola asociados al virus Bundibugyo, especialmente en personas con antecedente de viaje o exposición en zonas afectadas o de riesgo.

Los países deben asegurar la disponibilidad de definiciones operativas de caso, mecanismos de notificación inmediata, investigación epidemiológica oportuna, aislamiento de casos sospechosos y confirmados, y rastreo y monitoreo de contactos durante 21 días, describe la OPS en el documento Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional (ESPII) relacionada con la enfermedad por virus Bundibugyo en la República Democrática del Congo y Uganda. Implicaciones para las Américas (17 de mayo del 2026).

La enfermedad por virus Bundibugyo, define la OPS, es una forma grave y frecuentemente mortal de enfermedad por Ébola, causada por el ebolavirus Bundibugyo.

El Dr. Xavier Sáez Llorens, jefe del Departamento de Investigación del Hospital del Niño Dr. José Renán Esquivel y del Servicio de Infectología, así como científico distinguido, considera que en el caso de Panamá,  debe aplicar restricción de pasajeros que han estado en Congo, Uganda y Sudán del Sur en las últimas tres semanas, por cuanto esta variante del virus de Ébola es muy letal y no tiene vacuna.

Una enfermedad zoonótica y también por contacto humano

Es una enfermedad zoonótica; se sospecha que los murciélagos frugívoros son el reservorio natural. La transmisión inicial puede ocurrir por contacto con sangre o secreciones de animales infectados, y posteriormente de persona a persona mediante contacto directo con sangre, secreciones, órganos u otros fluidos corporales de personas infectadas, o con superficies contaminadas”, señala el organismo.

En brotes anteriores de enfermedad por ebolavirus Bundibugyo, la letalidad se ha ubicado aproximadamente entre 30% y 50%.

No existe actualmente una vacuna autorizada ni tratamiento específico contra el virus Bundibugy.

En este sentido, el exhorto es a la detección temprana, el aislamiento, la atención clínica de soporte, el rastreo de contactos, los entierros seguros y dignos, y la participación comunitaria son fundamentales para el control del brote.

Contexto de la emergencia de salud pública

La OPS contextualiza que el 5 de mayo del 2026, la Organización Mundial de la Salud (OMS) fue alertada sobre un brote de enfermedad desconocida con alta mortalidad en la zona de salud de Mongbwalu, provincia de Ituri, República Democrática del Congo, incluyendo defunciones entre trabajadores de salud.

El 15 de mayo, el Instituto Nacional de Investigación Biomédica de Kinshasa confirmó enfermedad por virus Bundibugyo en ocho muestras analizadas; ese mismo día, el Ministerio de Salud declaró oficialmente el 17.º brote de enfermedad por Ébola en el país.

Al 15 de mayo, se habían notificado 246 casos sospechosos y 80 defunciones en tres zonas de salud: Rwampara, Mongbwalu y Bunia. Además, 24 casos sospechosos permanecían en aislamiento y se investigaban conglomerados inusuales de defunciones comunitarias compatibles con enfermedad por virus Bundibugyo en Ituri y Kivu del Norte.

El 15 de mayo del 2026, Uganda confirmó un caso importado desde la República Democrática del Congo en un hombre que falleció en Kampala.

El 16 de mayo del 2026, el director general de la OMS determinó que la enfermedad por virus Bundibugyo en la República Democrática del Congo y Uganda constituye una emergencia de salud pública de importancia internacional, conforme al Artículo 12 – Determinación de una emergencia de salud pública de importancia internacional del Reglamento Sanitario Internacional (2005) (RSI), si bien no cumple los criterios de emergencia pandémica.

Es necesario destacar que este virus se ha detectado históricamente únicamente en África, donde es considerado endémico. En la Región de las Américas no se han identificado ni este ni otros filovirus altamente patogénicos, como Ébola o Marburg. Sin embargo, dado el contexto de movilidad internacional, es fundamental mantener y fortalecer las capacidades de preparación y respuesta para la detección temprana de posibles casos importados, alerta la OPS.

El Dr. Raúl Rivas (catedrático de Microbiología. Miembro de la Sociedad Española de Microbiología, Universidad de Salamanca) explica en artículo publicado en The Conversation España, que la OMS ha determinado que constituye una emergencia de salud pública de importancia internacional (ESPII) debido a una combinación de factores críticos que elevan el riesgo global y regional. Entre ellos, la rápida expansión transfronteriza entre la República Democrática del Congo y Uganda, la alta movilidad de la población en una zona afectada por conflictos armados que dificultan la contención, el hecho de que la especie responsable sea el virus Bundibugyo –poco frecuente y para el cual no existen vacunas ni tratamientos aprobados– y la falta de claridad para identificar el origen de los contagios, que apunta a una transmisión comunitaria activa y subestimada. Ver artículo original:Nueva epidemia de ébola: ¿por qué ha declarado la OMS una emergencia internacional?

Zonas de salud afectadas por la enfermedad por virus de Bundibugyo en la República
Democrática del Congo, al 16 de mayo del 2026

Fuente: Organización Mundial de la Salud. Noticias sobre brotes de enfermedades: Ebola disease caused by Bundibugyo virus, Democratic Republic of the Congo (The) & Uganda, modificado por la Organización
Panamericana de la Salud. Disponible en: https://www.who.int/emergencies/disease-outbreaknews/item/2026-DON60

Recomendaciones

La OPS reitera a sus Estados Miembros las recomendaciones vigentes al momento, en el marco del Reglamento Sanitario Internacional:

 • Las autoridades nacionales deben trabajar con las aerolíneas y otros sectores del transporte y el turismo para asegurar que no excedan las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en relación con el tráfico internacional.

• Los Estados Parte deben proporcionar a los viajeros que se dirijan a zonas afectadas o en riesgo por enfermedad por virus Bundibugyo información pertinente sobre los riesgos, las medidas para minimizarlos y orientación sobre cómo actuar ante una posible exposición.

Se recomienda reforzar las medidas de prevención y control de infecciones en los servicios de salud, incluyendo triaje, aislamiento, uso adecuado de equipo de protección personal, capacitación del personal de salud, manejo seguro de residuos, limpieza y desinfección ambiental, y vigilancia de exposiciones ocupacionales.

Los países deben asegurar el acceso oportuno a redes nacionales o regionales, de laboratorio, con mecanismos establecidos para referencia de muestras, incluyendo procedimientos adecuados de toma, embalaje y transporte seguro.

Se recomienda fortalecer la comunicación de riesgo y la participación comunitaria, con mensajes claros.

Ver comunicado original:https://www.paho.org/sites/default/files/2026/05/2026-mayo-17-phe-enfermedad-virus-bundibugyo-es-final_0.pdf