Experta de la ONU culpa a calificadoras de riesgo de dejar a países sin espacio fiscal para invertir en salud y vacunas

Pixabay

La emisión de calificaciones de crédito durante una crisis, como la pandemia global de COVID-19, debería suspenderse

Yuefen Li, experta de derechos humanos de la ONU, llamó a que se reforme urgentemente la arquitectura internacional de deuda, señalando que las tres grandes agencias de calificación crediticia tienen una influencia excesiva sobre las decisiones de préstamos, condiciones e intereses de la deuda soberana.

En su primer informe ante el Consejo de Derechos Humanos, la experta independiente sobre deuda y derechos humanos, Yuefen Li, dijo que “en el pasado, varias crisis financieras y de deuda como la crisis de hipotecas subprime y la crisis financiera en Asia, ya expusieron los problemas estructurales inherentes a las agencias de calificación crediticia.”

“En lugar de sonar la alarma sobre posibles crisis de deuda, lo que significaría cumplir con su rol preventivo, estas agencias han actuado para exacerbar las crisis”, señaló. “El impacto de rebajas de calificación de países en desarrollo puede ser enorme” agregó la experta.

Li dijo que las llamadas “big three”, las tres grandes agencias de calificación – Standard & Poor’s, Moody’s and Fitch Ratings- controlan más del 92 por ciento del mercado global, lo cual no permite una justa competencia.

“Estas agencias sufren de defectos de nacimiento, como el conflicto de intereses, la falta de rendición de cuentas o de transparencia en sus evaluaciones. Con frecuencia, sus calificaciones son procíclicas” añadió Li.

“Resulta aún más alarmante que las calificaciones no tengan en cuenta consideraciones de derechos humanos, con lo cual incrementan la volatilidad de los mercados financieros, reducen el espacio fiscal para invertir en servicios de salud, vacunas o protección social cuando más se necesitan y disminuyen la eficacia de los esfuerzos de los países para contener una crisis de deuda. Con ésto, aumentan el sufrimiento de la población” .

“Reformar la arquitectura internacional de deuda, inclusive el papel, los criterios que utilizan, y el funcionamiento de las agencias de calificación crediticia, no puede posponerse más. La reforma es crucial de cara a la profunda recesión y a una inminente crisis de deuda en 2021 en varios países en desarrollo”, mencionó.

Para concluir, señaló que “la emisión de calificaciones de crédito durante una crisis, como la pandemia global de COVID-19, debería suspenderse”.

Con información de Naciones Unidas