Francisco Kerdel Vegas, una visión… una época

El homenaje de la Academia Nacional de Medicina (ANM) de Venezuela a la figura del Dr. Francisco Kerdel Vegas (1928-2020), en la voz del Dr. Antonio Clemente Heimerdinger (*) y del Dr. Mauricio Goihman-Yahr (**), con la colaboración del profesor Armando Rodríguez, trae al presente la trayectoria del reconocido médico e investigador, “referencia internacional de la dermatología venezolana”, en palabras de la Sociedad Venezolana de Dermatología Médica, Quirúrgica y Estética (SVDMQE), que a su vez celebra con este perfil su dilatada trayectoria:

Nació en la ciudad de Caracas en el año 1928. Fue embajador en el Reino Unido, Francia y en la Unesco y académico en la Facultad de Medicina de la Universidad Central de Venezuela. Hizo su residencia en Dermatología en la Escuela de Medicina de Harvard y cursó su maestría en el Skin & Cancer Unit de New York.

Individuo de Número de la Academia Nacional de Medicina de Venezuela (Sillón XXIV, 1967),   Individuo de Número de la Academia de Ciencias Físicas y Matemáticas de Venezuela (Sillón XIII, 1971). Doctor en Ciencias Médicas de la Universidad Central de Venezuela (UCV),vicerrector académico  y fundador de la Universidad Simón Bolívar.  

El título de su trabajo de incorporación en la ANM fue  Autorradiografía en Dermatología.

Durante casi cuatro décadas, el  Dr. Francisco Kerdel Vegas  colaboró en las seis ediciones del libro de texto en dermatología de Rook. Su labor como director de las principales revistas médicas venezolanas fue muy motivante (Gaceta Médica de Caracas de la ANM, Acta Médica Venezolana del Colegio Médico del D.F. y Tribuna Médica).

Fue presidente de la Sociedad Internacional de Dermatología; miembro fundador del Centro Internacional de Formación en Dermatología en Moshi, Tanzania. Miembro durante 15 años de la Junta Directiva de la Fundación Internacional de Dermatología.

Profesor Visitante de Dermatología en universidades estadounidenses y británica (Stanford, Columbia, Jefferson, London).

Estuvo tres meses en Zaireen, una expedición científica organizada por el Armed Forces Institute of Pathology para estudiar la úlcera de Buruli, la oncocercosis y otras enfermedades tropicales, lo cual le permitió familiarizarse con los graves problemas socio-sanitarios del África sub- sahariano. Por años dirigió el Simposio de Dermatología Tropical en las sesiones anuales de la American Academy of Dermatology y fue Fellow de esa institución desde el año 1954.

Con este preámbulo pasamos al encuentro con su figura en el homenaje de quienes fueron sus colegas,  amigos y, en el caso del Dr. Goihman-Yahr, retrata también su admiración como alumno.

Recuerdos

Dr. Francisco Kerdel Vegas

Por: Dr. Antonio Clemente Heimerdinger

Ambos nacimos en Caracas, él en 1928 (enero) y yo en 1927 (noviembre). Nuestras familias se mudaron a Sabana Grande, un poblado que estaba al este del centro de la ciudad en la carretera que iba a Petare, estado Miranda.

Mi papá y el tío Martín Vegas eran amigos y jugaban mahjong en el Club Central, en el centro de Caracas.

Los padres de Martín vivían enfrente de la Plaza del Panteón, a pocas cuadras del Colegio La Salle de Tienda Honda, al norte de la quebrada Catuche.

Mis padres vivían en la Avenida de las Acacias de La Florida y los de Francisco al sur de la Calle Real de Sabana Grande, a dos cuadras hacia el sur, cerca del colegio alemán de Caracas. Diagonal con la casa de mis padres Acacias 17, al comienzo de la avenida Los Samanes vivió un tío de Francisco, el Dr. Rafael Vegas, psiquiatra, que fue ministro de Educación durante la presidencia de Isaías Medina Angarita y unas pocas casas hacia el este vivió su abuela Vegas.

Al final de la Ave. Las Acacias, hacia el Sur, en la confluencia con la Calle Real de Sabana Grande, quedaba la fuente de soda Las Acacias. Allí íbamos con frecuencia y en ella nos conocimos.

Comenzamos a tratarnos cuando entramos al primer año de Medicina, en el Instituto Anatómico enfrente de la plaza de San Lorenzo, dos cuadras al este del Hospital Vargas de Caracas.

Teníamos las clases teóricas en el Edificio del hoy Palacio de las Academias, en aquella época era la sede de la Universidad Central de Venezuela; nos íbamos caminando desde el Anatómico hasta él.

Las otras clases (Bioquímica, Bacteriología, Fisiopatología…) eran en el antiguo Liceo Andrés Bello, dos cuadras al Norte del Nuevo Circo de Caracas.

Con la construcción de El Silencio y la Avenida Bolívar, toda esta estructura cambió.

En tercer año ingresamos al Hospital Vargas, de Caracas, donde comenzamos con la Semiología Médica, en el sur del hospital.

Este estaba dividido por la plaza Vargas, enfrente de la entrada principal del Oeste; en el Norte Cirugía y en el Sur Medicina.

Después del Internado en el Hospital Vargas, nos fuimos a los Estados Unidos: Francisco a Boston, al Massachussets General Hospital de la Universidad de Harvard, y yo al New York en la Universidad de New York en el Hospital St. Vincent.

Al año Francisco se mudó a New York al Skin and Cancer.

Nuestras esposas, Maritza Conde y Olga Blanch, eran compañeras y amigas del Colegio La Guadalupe de Sabana Grande, y salían juntas con frecuencia.

Actividades académicas

Fue vicerrector de la Universidad Simón Bolívar cuando se fundó. Colaboró en la fundación del Centro Médico Docente de la Trinidad y de la Universidad Metropolitana. Creador de becas para estudiantes venezolanos en las Universidades de Oxford y Cambridge. Instrumentó la creación de los Sillones Simón Bolívar en Cambridge y Andrés Bello en Oxford.

Fue de los promotores del Programa Gran Mariscal de Ayacucho y miembro de su Primera Directiva. Embajador en Inglaterra, Francia y la Unesco.

Fundador del Centro Regional de entrenamiento en Dermatología en Moshi, Tanzania. Fundador y Editor de Bitácora Médica, red de Salud en Castellano.

Distinciones

Fue merecedor de numerosas distinciones en Medicina, Educación, Conservación Ambiental y Trabajo Social, en Venezuela y en otros países.

Recibió la Legión de Honor y Comandante del Imperio Inglés, Legión de Honor de Francia y la medalla de la Orden de Malta. Miembro de la Academia Europea de Doctores de España, y en Venezuela fue Miembro Titular de las Academias de Medicina y de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales.

Miembro Honorario de las Academias de Medicina de Brasil, Colombia, Chile y Paraguay.


Facetas de la personalidad; dotes, capacidades y logros del Dr. Francisco Kerdel Vegas. Enfoque a través de una perspectiva especial

El Dr. Francisco Kerdel Vegas hizo suya una brillante carrera médica y como investigador

Por el Dr. Mauricio Goihman Yahr, con la colaboración en calidad de coautor del licenciado Armando Rodríguez, de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Central de Venezuela

Francisco Kerdel era un hombre cuya personalidad era como una gema coloreada, tallada en muchas facetas, con inclusiones en su seno. No era un hombre simple ni una persona fácil.

Tenía, sin embargo, gran vocación de servicio, don de mando, capacidad notoria de inspirar a otros a la acción y sobre todo una visión positiva sobre el futuro de Venezuela, de la medicina y de su especialidad: la dermatología.

En una encrucijada de la historia donde coincidieron, la Alianza para el Progreso, la estabilización inicial de la democracia progresista en Venezuela, una producción abundante de petróleo y otros recursos, el interés de una gran Universidad de proyección mundial como era y es la de Stanford. Así como la individualización y diferenciación de la Escuela de Medicina Vargas de la UCV y la simbiosis con una individualidad sólida, creativa y complementaria de la suya, el Dr. Jacinto Convit.

Kerdel asumió las funciones de una punta de lanza en una acción fructífera que llevó al desarrollo de la Ciencia Médica y la Dermatología en nuestro país.

Contó con lo que ya era una especialidad activa y un grupo de personas susceptibles de participar en su gran visión: La de la trascendencia beneficiosa.

En un momento dado de la historia de Venezuela y su medicina y las del mundo coincidieron las siguientes circunstancias como ya se ha enunciado:

-La estabilización de la democracia activa y constructiva en Venezuela.

-La Alianza para el Progreso de los Estados Unidos.

-Los progresos de la ciencia en general y de la exploración del espacio en particular.

-El interés de una gran Universidad con jerarquía mundial como fue y es la Universidad de Stanford en Venezuela y la medicina venezolana

-La redimensión y re individualización de la Escuela de Medicina José María Vargas y conductores jóvenes y dinámicos de ella y de la Universidad Central como (entre otros) Kerdel, Convit, Otto Lima Gómez, Manzanilla, González Luque y personas clave en Stanford como los Dres. Farber y Raffel, así como la presencia cuasi jupiteriana del Dr. Marion Sulzberger.

Kerdel no sólo participó, sino que comienza así su acción de pionero en su connotación de quien abre rutas en la búsqueda de metas cambiantes, pero siempre beneficiosas para la medicina, el país y la humanidad.

Kerdel fue uno de los principales actores del movimiento progresista y, junto con Jacinto Convit, creó una centro de docencia, asistencia médica  e  investigación en el seno de la Escuela de Medicina.

Los frutos de ese árbol plantado por los dos prohombres fueron óptimos.
Las acciones ulteriores del Dr Kerdel Vegas como educador de alto nivel, embajador de Venezuela ante el Reino Unido y la Unesco, acciones internacionales sanitarias  en África, bajo la égida de las Naciones Unidas, se extendieron por todo el mundo.

Siempre, sin embargo, con la mirada y el pensamiento  dirigido a Venezuela y en beneficio para ella  y sus conciudadanos.

Francisco veía la meta, observaba la forma general del camino que lo podía llevar al objetivo, integraba un cuerpo expedicionario y se lanzaba al camino.

No siempre se llegaba a la meta. Además, las metas en las actividades del hombre no quedan como tales sino como estaciones en una vía férrea que no cesa de extenderse.

Las acciones de Francisco lo llevaron a recibir honores y tuvo una proyección universal. Sin embargo, también vivió la época actual, no sólo en Venezuela sino en el mundo.

Lo que se vio en la obra “2001” no ha sucedido aún, el mundo parece más lo que se predijo en el libro “1984”.

La época actual no es de luminosidad ni claridad.

No obstante, Francisco sabía que los eclipses de sol no implican que el astro se haya extinguido ni que su luz haya mermado.

Sólo indican que se interpone temporalmente, un cuerpo celestial de pequeño tamaño relativo… que seguirá su ruta y que la luz vibrante retornará.


De los autores

(*)

Doctor Antonio Clemente Heimerdinger

Doctor Antonio Clemente Heimerdinger, Individuo de Número de la Academia Nacional de Medicina de Venezuela, delegado de la Asociación de Academias de Medicina Latinoamericanas, de España y Portugal, con estudios de posgrado en Epidemiología clínica (Caracas), en quimioterapia del cáncer y cirugía general (Nueva York), con una amplia labor médica, de investigación y gremial. Tiene más de 442 trabajos publicados

(**)

Dr. Mauricio Goihman Yahr

Nació en Caracas, Venezuela, en abril de 1938.Se graduó de médico en la Universidad Central de Venezuela (UCV),Caracas, en 1960, con 22 años. Hizo estudios de postgrado en Dermatología en Caracas, en las Universidad de Stanford (Palo Alto, California) y en la Universidad de Miami (Hospital Jackson Memorial). Obtuvo el Board de Dermatología de los Estados Unidos en 1964. También el Ph.D., en Inmunología en Stanford (Palo Alto, California) en 1968.Profesor Titular de Dermatología e Inmunología en la Universidad Central de Venezuela en 1980. Jefe de Cátedra en 1980 y luego en 1991.Profesor emérito desde el año 2000. Miembro de la American Dermatological Association (ADA) en 2016 (Honorario Extranjero) Individuo de Número de la Academia Nacional de Medicina (Venezuela) en 2019. Ha recibido varias condecoraciones, entre otras, la Orden Andrés Bello (Venezuela). Actualmente ejerce la Dermatología privada en Caracas, Venezuela, en la Unidad Clínica Esmeralda de San Bernardino. Ha publicado alrededor de 180 trabajos científicos en revistas acreditadas. Está casado con Karyn Myriam Kupferschmied de Goihman. Tienen dos hijos y cinco nietos.

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