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«Agradezco la generosidad de acoger este legado y de haberme cedido la iniciativa para elegir entre mis papeles algunos que pudieran resultar interesantes», dijo el reconocido autor mexicano

Con información del Instituto Cervantes

La Caja de las Letras del Instituto Cervantes ha recibido este martes 21 de abril el legado del editor, ensayista, narrador, catedrático y crítico literario mexicano Gonzalo Celorio, premio Cervantes 2025, que ha incluido una copia de una carta enviada por la cantante Sara Montiel y la correspondencia que mantuvo con la editora Beatriz de Moura, recientemente fallecida, sobre su primera novela, Amor Propio.

En el acto, dentro de la Semana Cervantina, ha participado el director de la institución, Luis García Montero, y el propio homenajeado, así como la directora general del Libro, del Cómic y de la Lectura del Ministerio de Cultura, María José Gálvez. Además, han estado como testigos de honor su hermano Jaime Celorio Blasco y su nieto Diego Celorio Camarena, así como su amigo, y también premio Cervantes, el escritor nicaragüense Sergio Ramírez.

«Agradezco la generosidad de acoger este legado y de haberme cedido la iniciativa para elegir entre mis papeles algunos que pudieran resultar interesantes. Por lo menos son textos y documentos muy valiosos para mí», ha remarcado Celorio durante el acto de entrega de su legado a perpetuidad.
 
La caja n.º 1474 ha albergado entre los documentos un proyecto de cubierta para su novela Amor propio, que consistía en dos fotografías de Armando Salas Portugal de la fachada principal de la Catedral de México, sobre la cual se montó la portada del disco El último cuplé, de Sara Montiel.
 
Precisamente, para acompañar estas fotografías, Celorio también ha introducido una copia de la carta en la que la propia Sara Montiel autorizaba la utilización de su imagen para este proyecto.
 
Recuerdo a Beatriz de Moura

 
Otro de los documentos legados ha sido la correspondencia que mantuvo con la editora Beatriz de Moura para la publicación de Amor propio, que abarca un periodo comprendido entre 1991 y 1992. Entre esas cartas figuran algunas dirigidas a Juan Cerezo, que se encargó de la publicación por parte de Tusquets.
 
«Fue una correspondencia muy nutrida, pero lo que más me entusiasmó fue contar con el beneplácito de Beatriz de Moura, a quien le debo mucho en mi vida literaria: confió en mi escritura y me abrió las puertas de este sello editorial tan prestigioso. Tusquets es mi casa, una editorial realmente extraordinaria y una referencia de calidad que, como decía la propia Beatriz, nunca dio gato por liebre», ha recordado el premio Cervantes 2025.
 
El autor mexicano ha entregado también manuscritos originales de la novela Amor propio y ha explicado el proceso de creación de este libro. «Fue mi primera novela y se iba a llamar Fiesta de 15 años, porque iba a representar quince fiestas entre 1965 y 1980, pero reduje el tiempo porque no cambian tanto las costumbres de un año para otro», ha apuntado.
 
«Había elegido la fiesta porque considero que es un estado límite donde hay muchas posibilidades de ver la conducta humana, pero también la evolución de los pensamientos, la ideología, la música o la moda…Finalmente, se llamó Amor propio y hablé de lo que le ocurre a un joven cuando cumple 30 años y se ha educado con la máxima de Mayo del 68: desconfía de los mayores de 30 años», ha comentado con humor.
 
Respecto a su proceso de trabajo, ha contado cómo escribía a lápiz («todavía tengo aquí el callo», ha bromeado) e iba guardando los borradores de cada capítulo. «Y al final, después de cuatro o cinco manuscritos, me atrevía a pasarlos a máquina y darlos a la imprenta», ha destacado.
 
Crónica de un viaje
 
El legado se ha completado con otros manuscritos originales de cada uno de los textos que integran Modus periendi, un «pequeño libro que es una variante del modus vivendi». También una crónica manuscrita de un viaje al norte de España, que abarca del 18 de octubre al 9 de noviembre de 2002, y que hizo con su hijo Diego y la esposa de este, así como libretas de apuntes para una historia de la literatura novohispana, que finalmente quedó inédito.
 
Además, ha entregado cartas de escritores que celebran la aparición de Amor propio, que incluye las de autores como Alfredo Bryce Echenique o María Luisa Puga, entre otros.
 
El director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, ha resaltado que «hablar de la personalidad creativa» de Celorio y de su indagación en la literatura «lleva a reflexionar sobre las relaciones que la literatura establece con la historia». Asimismo, ha celebrado el «conocimiento» que el autor mexicano ha mostrado de la lengua española.
 
«La lengua española tiene como únicos y verdaderos dueños a sus hablantes, caracterizados por su variedad. Los que hemos nacido en la lengua española tenemos muchos motivos de gratitud para Celorio, y esto se extiende a México, porque una de cada cuatro personas que hablan español es mexicana», ha apuntado García Montero.
 
Palabras, libros y lengua
 
Por su parte, la directora general del Libro, del Cómic y de la Lectura del Ministerio de Cultura, María José Gálvez, ha celebrado este acto «sintetiza los tres elementos que forman el legado que Celorio ya ha dado a todos sus lectores: amor a la palabra, a los libros y a la lengua». Posteriormente al legado, el premio Cervantes 2025 ha mantenido un conversatorio con el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero.

Celorio (Ciudad de México, 1948) es doctor en Lengua y Literaturas Hispánicas, especializado en Literatura Hispanoamericana por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y ha desarrollado su labor como académico y docente.

Es miembro de número de la Academia Mexicana de la Lengua, de la que es su director, y también miembro correspondiente de la Real Academia Española y de la Academia Cubana de la Lengua. Entre sus obras más reconocidas se encuentran las novelas Amor propio y El metal y la escoria, así como los ensayos Los subrayados son míos y Mentideros de la memoria.