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Nuevo informe propone iniciativas que podrían contribuir a incrementar el ahorro y la inversión en hogares y pequeñas empresas

Los hogares panameños tienen la mayor tasa de ahorro de la región, cercana al 30% del Ingreso Bruto Disponible, producto de varios años de crecimiento acelerado.

Además, las flexibilidades en pago de créditos durante la pandemia beneficiaron a los hogares del país. Sin ellas, más del 40% de los hogares no hubiese podido hacer frente al pago de préstamos.

El nuevo informe económico del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) En búsqueda de mejores condiciones de endeudamiento para empresas y hogares indica que las medidas de política pública implementadas por los países de Centroamérica y República Dominicana, como la moratoria en el pago de créditos y la flexibilización regulatoria, surtieron efecto para mitigar el aumento de la mora y la caída en el crédito bancario para empresas y hogares en la región durante la pandemia de covid-19.

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Además, como consecuencia de la contracción económica causada por la pandemia, las restricciones en las cadenas de suministro comercial y el turismo en menor escala, los países de Centroamérica, México, Panamá y República Dominicana se vieron enfrentados a un duro desafío en sus economías.

El crédito representó una de las herramientas para mitigar los efectos de la crisis para millones de hogares y empresas.

El informe señala que el crédito al sector privado, en particular a hogares, se recuperó en 2021.

Entre el 20% y el 43% de los hogares de la región recibieron flexibilidades de pago para sus préstamos en mayo de 2021, lo cual fue determinante para el pago de las cuotas de las deudas, contribuyendo a mitigar la permanencia en cartera vencida.

En promedio -en la región- la carga financiera de los hogares es moderada, y destinan alrededor del 15% de sus ingresos para el pago de la deuda.

No obstante, es oportuno resaltar que más de la mitad de los hogares en la mayor parte de los países de la región señala no tener deuda, lo cual podría indicar que la inclusión financiera continúa siendo un reto de desarrollo de mediano plazo para los países mencionados en el informe.

En este sentido, las iniciativas de protección social y la creación de nuevos programas de asistencia desarrolladas durante la pandemia para hacer llegar las ayudas, como la apertura de cuentas bancarias y sistemas de pago electrónicos que avanzaron en la bancarización, han favorecido la inclusión financiera.

Al mismo tiempo, existe un porcentaje importante de hogares que se encuentra sobreendeudado (es decir, que dedica 30% o más de su ingreso al pago de deudas), alcanzando a cerca del 20% de los hogares de la región, en promedio.

La incidencia del sobreendeudamiento parece decrecer con el nivel de ingreso, revelando una menor educación financiera en hogares de menores ingresos.

Los resultados también muestran que, entre hogares de similares características, aquellos que están sobreendeudados enfrentan un mayor gasto en salud toda vez que tienen una mayor probabilidad de recibir un tratamiento médico.

Todo esto indica que la provisión de programas de educación financiera es clave para promover el uso responsable e informado de los instrumentos de crédito y evitar el sobreendeudamiento y sus riesgos económicos y sociales.

Por otro lado, en relación con el crédito de las empresas, la pandemia afectó principalmente la capacidad de pago de aquellas de menor tamaño que suelen depender del financiamiento obtenido mediante préstamos personales a sus propietarios, los cuales suelen registrar tasas de interés superiores al crédito corporativo. Países como Panamá, Honduras y El Salvador son los países en la región con mayor crédito a las empresas.

Economía del comportamiento

Además de políticas públicas prudenciales y de acceso, se han identificado nuevas herramientas basadas en la economía del comportamiento que pueden ayudar a los individuos y pequeñas empresas a una toma de decisiones que les de acceso a financiamiento bajo mejores condiciones, por lo que el estudio propone intervenciones para mitigarlos, como las políticas de incentivo al ahorro formal y al pago de deudas, la educación financiera, la información clara y transparente de los productos financieros y la inclusión financiera femenina.

Para las empresas, se listan políticas de incentivos a la inversión oportuna, de información sobre crédito empresarial y programas de capacitación financiera, especialmente enfocados en el emprendimiento femenino.

Interesados en descargar el estudio completo:

En búsqueda de mejores condiciones de endeudamiento para empresas y hogares.

Con información del BID