Molnupiravir, nueva esperanza para tratar COVID-19

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El anuncio de MSD y Ridgeback, según el cual Molnupiravir, el antiviral oral en fase de investigación, redujo el riesgo de hospitalización o muerte en aproximadamente 50% en comparación con placebo, en pacientes con covid-19 leve o moderado, de acuerdo con el análisis interino positivo del estudio de Fase 3, es un aliento en medio de la pandemia.

El Dr. Honorio Silva, quien ejerce la presidencia de la IFAPP Academy (la academia de la Federación Internacional de Asociaciones de Médicos Farmacéuticos y Medicina Farmacéutica) y es director del Programa de Certificación en Desarrollo de Medicamentos con King’ s College, destacó que este medicamento tiene la ventaja de su bajo costo y su administración por la vía oral.

-¿Cuáles son las características relevantes de este antiviral desde el punto de vista farmacológico?

-El molnupiravir es una droga antiviral en fase experimental considerada en su momento para el tratamiento de la encefalitis equina venezolana, Ébola, influenza y otros coronavirus.

La investigación preclínica fue conducida por DRIVE, una compañía afiliada a la Universidad de Emory (USA) y la droga fue  luego adquirida por Ridgeback Therapeutics (Miami) que llegó a un acuerdo con Merck para su desarrollo clínico.

Estudios de farmacocinética muestran que al ser absorbido después de su administración por vía oral, el molnupiravir se transforma en un análogo de la citidina, un nucleótido necesario para la replicación del virus, y por ello confunde a la RNA-polimerasa viral, causando una serie de mutaciones del RNA viral alterando su multiplicación y conduciendo a una mutagénesis letal.

El Dr. Plember y sus colaboradores en la Universidad de Georgia demostraron que la droga es efectiva en modelos animales suprimiendo la transmisión del virus en un periodo de 24 horas.

En octubre del 2020, Merck inició un multicéntrico en pacientes hospitalizados incluyendo centros de investigación en todas las Américas, Europa, Asia y África. 

El estudio tuvo un diseño doblemente ciego (paciente e investigador) comparando molnupiravir con placebo, incluyendo un total de 1,550 pacientes ambulatorios (no hospitalizados) con confirmada infección leve a moderada por COVID-19.

Países latinoamericanos (Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Guatemala y México) participaron en este esfuerzo global contribuyendo con el 55 % de sus participantes.

El objetivo primario fue analizar la tasa de hospitalización (o muerte) en pacientes asignados a cada grupo de tratamiento, así como el perfil de seguridad clínica. Tanto el Molnupiravir (a diferentes dosis) como el placebo fueron administrados dos veces al día por cinco días y el periodo de seguimiento fue de 29 días.

En agosto reciente se realizó un análisis interino de los primeros 762 participantes en el estudio. Aquellos asignados al grupo con molnupiravir mostraron una reducción del riesgo de hospitalización o muerte de casi el 50 % en comparación con aquellos recibiendo placebo (7.3% Vs 14.1 %, respectivamente).  

Todos los grupos que recibieron droga activa mostraron similar respuesta en pacientes infectados con las variantes virales Gamma, Delta y Mu.

La incidencia de efectos secundarios fue comparable tanto para el grupo tratado con molnupiravir como con placebo. Solo 1.3 % de los pacientes con medicación activa suspendieron tratamiento a reacciones adversas, en comparación con 3.4 % recibiendo placebo.

En vista de estos impresionantes resultados, el Comité Externo de Monitorización del estudio, tras consultas con el FDA, recomendó suspender el reclutamiento de pacientes (aunque para setiembre ya el 90 % del grupo total había sido incluido).

Merck ha anunciado sus intenciones de aplicar al FDA para una Autorización de Uso por Emergencia (Emergency Use Authorization-EUA) en los Estados Únicos, así como a registro sanitario en otros países del mundo.

Merck también anunció sus intenciones de licenciar la droga a otras compañías para aumentar la disponibilidad de la versión genérica a nivel global, dependiendo de la respectiva aprobación regulatoria en cada país.

-¿Pudiera ser una esperanza en la lucha contra la COVID?

-Ciertamente. Es un gran avance en el tratamiento de la infección confirmada por COVID-19. Su administración oral y estimado menor costo (comparado con los anticuerpos monoclonales) le suministran una gran ventaja en el manejo de la infección leve a moderada en pacientes ambulatorios.

Otros productos administrados por via oral (ivermectina, hidroxicloroquina) no han mostrado eficacia clínica en el tratamiento de la infección por el COVID19 y por ello no deben ser utilizados.

Molnupiravir aparece entonces como la opción necesaria para reemplazarlos.

Sin embargo, la mejor opción costo/efectiva es la vacunación con cualquiera de los productos actualmente disponibles, cuya eficacia en la prevención de la infección severa, hospitalización o muerte puede ser mayor del 90 % de acuerdo con la vacuna utilizada.

Como dice el refrán: “es mejor prevenir que lamentar”.

-¿Cuáles son los pasos que debemos esperar de la FDA para su aprobación?

-En virtud de estos resultados, asumo que habrá una rápida aprobación en los Estados Unidos y quizá en Europa.

Estos procesos regulatorios llevarán tiempo y quizá tendríamos el molnupiravir (o su equivalente genérico) el próximo año en nuestra región.

Debemos insistir en la vacunación y otras medidas de prevención en la lucha contra la pandemia.


Un antiviral oral

MSD planea solicitar la autorización de uso de emergencia de su antiviral en los Estados Unidos lo antes posible y presentará solicitudes a las agencias reguladoras de todo el mundo, dijo la compañía en comunicado de prensa.

Si se autoriza, molnupiravir podría ser el primer medicamento antiviral oral para covid-19

“Se necesitan de manera urgente más herramientas y tratamientos para combatir la pandemia de covid-19 que se ha convertido en una de las principales causas de muerte y continúa afectando profundamente a los pacientes, las familias y la sociedad, tensionando los sistemas sanitarios en todo el mundo.

Con estos convincentes resultados, vemos con optimismo que molnupiravir pueda convertirse en un medicamento importante como parte del esfuerzo global para combatir la pandemia y se sumará al legado único de MSD de proporcionar descubrimientos para enfermedades infecciosas cuando más se necesita,” dijo Robert M. Davis, CEO y presidente de MSD, citado por la empresas.

“Dado que el virus continúa circulando y debido a que las opciones terapéuticas actualmente disponibles deben ser administradas de forma intravenosa y/o requieren acceso a un centro sanitario, se necesitan tratamientos antivirales que se pueden tomar en casa para mantener a las personas con COVID-19 fuera del hospital”, señaló Wendy Holman, CEO de Ridgeback Biotherapeutics, citada por la empresa.