Panamá, el país que se quiere vacunar

Minsa

Hasta el miércoles 20 de enero, a las siete de la noche, Panamá ya había logrado vacunar a 641 personas, miembros del personal de salud, de Panamá y Panamá Oeste, de acuerdo con el reporte del Ministerio de Salud (Minsa).

Desde este miércoles 20, el país ha debatido sobre la menor llegada de las dosis prometidas por la farmacéutica Pfizer (un lote de 12,840 cuando los representantes habían confirmado a Panamá un lote de 40,000 dosis) y si ciertamente estas dosis fueron aplicadas al personal de primera línea o también al personal administrativo.

Pero más allá de estas discusiones, hay una certeza y un anhelo en la población panameña: la de querer vacunarse.

Este deseo, que pareciera ser lógico ante las dimensiones de la pandemia, en realidad no se expresa en igual medida en otros países donde incluso sus legisladores han abogado por leyes que hagan obligatoria la vacunación por la negativa de su población a vacunarse.

No es el caso de Panamá: los movimientos antivacunas y las noticias falsas no han permeado en la voluntad y el entusiasmo de un país que se quiere vacunar.

El diario The Economist, en un artículo titulado La gran tarea (vacunando al mundo), del 9 de enero de 2021, refleja cómo este sentimiento afecta los planes de vacunación en otros países:

“En Francia, donde el sentimiento antivacunas ha sido fuerte durante mucho tiempo, solo el 40% de la población les dice a los encuestadores que están dispuestos a vacunarse (de ahí el alto nivel de preocupación por el consentimiento). 

En Brasil, donde la vacunación ha sido generalmente popular, el número de personas que dicen que no desean vacunarse ha alcanzado el 22%, frente al 9% en agosto; El 50% no quiere ser vacunado con la vacuna china sobre la que Bolsonaro se ha burlado.

En Estados Unidos, una encuesta nacional realizada en diciembre, encontró que el 29% de las personas que trabajan en entornos de atención médica dudan en tomar una vacuna covid. “En su mayor parte, estamos viendo una buena aceptación entre los trabajadores de la salud”, dice la Sra. Hannan”.

Sin embargo, señala The Economist, en relación con el caso de Estados Unidos, hay focos de resistencia como en Ohio donde “más de la mitad de los trabajadores en hogares de ancianos” la han rechazado y “en algunos condados de California, el 40-50% de los trabajadores de primera línea han dicho que no. Las tasas de rechazo son particularmente altas entre los trabajadores negros y latinos”.

Es este trasfondo de desconfianza, advierte The Economist, lo que hace que sea tan importante implementar la vacunación y las campañas de información pública a su alrededor.

En Panamá, de manera voluntaria, ya 300,000 personas, de acuerdo con Luis Oliva, administrador de la Autoridad de Innovación Gubernamental (AIG), se han inscrito en el sitio web que el Gobierno dispuso para llevar el control de la población  (https://vacunas.panamasolidario.gob.pa/vacunas/) y, en ese gran pulso que son las redes sociales, la ciudadanía expresa su interés en recibir la vacuna y se molesta de manera firme porque las dosis no son suficientes.

Panamá, solo por este respeto hacia la ciencia y el deseo de vacunarse, debería recibir de inmediato el resto de las dosis que Pfizer todavía no ha enviado y haría la diferencia en una población con grandes esperanzas.

Una noticia positiva que se conoce hoy, y también apoya estos esfuerzos por lograr una respuesta masiva a la pandemia desde la vacunación, es la decisión del gobierno del presidente estadounidense Joe Biden, “de unirse a los proyectos encaminados a llevar la vacuna contra el covid-19 a personas necesitadas de todo el mundo, así como insumos médicos para combatir la pandemia, dijo el jueves a la Organización Mundial de la Salud (OMS) su principal asesor en el tema, Anthony Fauci, citado por la Voz de América.

El Dr. Fauci afirmó, señala la VOA, que “el presidente Biden emitirá una directiva que incluirá la intención de Estados Unidos de unirse a COVAX y apoyar a ACT-Accelerator para avanzar en los esfuerzos multilaterales  contra el COVID-19″.

Cabe recordar que el mecanismo COVAX impulsado por la OMS busca democratizar el acceso a las vacunas porque nunca fue tan cierto que “nadie se salva solo”.

En Panamá fue la enfermera Violeta Gaona, con 37 años de servicios y 26 de ellos de laborar en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), del Hospital Santo Tomás, la primera panameña en recibir la vacuna de Pfizer en todo el país. 

Seis profesionales de la salud panameños que laboran en salas covid-19 del Hospital Santo Tomás, también recibieron la primera dosis.

El Dr. Simón Theoktisto, intensivista del Complejo Hospitalario Dr. Arnulfo Arias Madrid,  con 65 años de edad, fue el primero en recibir la dosis de la  vacuna en esta importante dependencia sanitaria.

Por su parte, la jefa Nacional de Enfermería del Ministerio de Salud, Eusebia Calderón de Copete, informó que un equipo integrado por 50 enfermeros y enfermeras, se encargarán de administrar las dosis al personal de salud que labora en los hoteles hospitales que atienden pacientes covid-19 en Panamá.

Un virus que llegó en febrero

El estudio Dinámica de transmisión temprana, propagación y caracterización genómica del SARS-CoV-2 en Panamá publicado en la página de los CDC (ver link completo https://wwwnc.cdc.gov/eid/article/27/2/20-3767_article) recuerda que “en Panamá, el primer caso confirmado de covid-19 se notificó el 9 de marzo de 2020.

Aunque Panamá implementó rápidamente estrategias de control de enfermedades, se encuentra entre los países de América Latina con las tasas acumuladas más altas de incidencia y muerte”.

Son sus autores, por el Instituto Conmemorativo Gorgas: D. Franco, C. Gonzalez, LE Abrego, J.-P. Carrera, Y. Diaz, A. Moreno, O. Chavarria, J. Gondola, M .Castillo, E. Valdespino, M. Gaitán, J. Martínez-Mandiche, D. Mojica, R. Ramos, JM Pascale, S. López-Verges, AA Martínez.

Por la Universidad de Panamá: D. Franco, C. González, LE Abrego, JM Pascale, S. López-Verges, AA Martínez.

Por el Ministerio de Salud de Panamá: L. Hayer, P. González, C. Lange, Y. Molto, M. Mastelari, L. Cerezo, L. Moreno.

Por la Universidad de Oxford, Oxford, Reino Unido: J.-P. Carrera, CA Donnelly, NR Faria.

Por la Fundación Valle del Lili, Cali, Colombia: Y. Caicedo.

Por el Imperial College, Londres, Reino Unido: CA Donnelly, NR Faria.

Esa investigación busca “dilucidar la transmisión y propagación del SARS-CoV-2 en la región”, con el análisis de datos de vigilancia epidemiológica y datos genéticos recientemente generados en Panamá.

Entre otras conclusiones, señala que “la evidencia epidemiológica sugirió una circulación críptica del SARS-CoV-2 en Panamá con una probable introducción a principios de febrero. Un potencial de transmisión media alta del SARS-CoV-2 se estimó en R 0  = 2,22 (2,08-2,37), similar a las estimaciones de China, Brasil y Europa. R t cayó rápidamente a 1.08 después de la implementación de estrategias de control”.

El análisis filogenético, describen, detectó la circulación de  más de 10 linajes de virus, aunque el número de linajes detectados podría subestimarse porque no secuenciaron cada caso positivo y existe la posibilidad de linajes no detectados poco comunes debido al sesgo de la muestra. 

“La mayoría de los linajes asociados con casos importados (A.1, A.3, B, B.1, B.2.1) se detectaron y se controló la transmisión mediante el rastreo activo de contactos. Sin embargo, detectamos transmisión temprana del linaje A.2.1 / 19B, que se introdujo en el país > 3 semanas antes del primer caso detectado. Este linaje se generalizó rápidamente en Panamá”.

Consideran que “los esfuerzos por identificar casos sospechosos tempranos, que se centraron principalmente en viajeros sintomáticos que regresaban de China, excluyeron la oportunidad de detectar casos anteriores importados de Europa y Estados Unidos, donde el virus ya circulaba en ese momento.

Además, la transmisión temprana no detectada, que ocurre antes de que se implementaran las medidas de control, podría ayudar a explicar la distribución generalizada del SARS-CoV-2 en Panamá”.

Esta investigación es concluyente sobre los efectos positivos de las medidas de mitigación:

“Nuestros hallazgos sobre las tasas de crecimiento y R t muestran que las medidas de mitigación, tomadas poco después del primer caso reportado en marzo, ayudaron a reducir la transmisión del virus. 

Medidas como el rastreo y el aislamiento de contactos activos, el distanciamiento social y la cuarentena, dirigidas a las regiones donde se encuentran grupos de transmisión activos, ayudarán a controlar eficazmente la propagación del SARS-CoV-2 en Panamá”.

Si se suman a estas medidas el inicio de la vacunación y el deseo de la población panameña por participar, la esperanza de lograr un futuro libre del virus tiene en Panamá, de manera definitiva, buen puerto.

Violeta Villar Liste
redaccion@lawebdelasalud.com

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