Programa Cazadores de Humo: escuelas y ANCEC aliados contra el cáncer

Dibujo ganador del primer lugar, en la categoría Murales, del Concurso de Murales, Dibujo, Oratoria y Declamación de octubre 2019, del programa Cazadores de Humo. Escuela Ganadora: Centro Educativo Bilingüe Rubén Darío de Veraguas

Cuando se trata de prevención y formación los niños tienen mucho que aportar. Ellos están llamados a la tarea de transformar conciencias y ser ejemplo para padres, familiares y la sociedad.

Esta conciencia del valor transformador del mensaje de los niños, da sentido al programa Cazadores de Humo, iniciativa de la Asociación Nacional contra el Cáncer (ANCEC) de Panamá, creado en el año 1992 con la misión de convertir a niños de entre 10 a 13 años en voluntarios, en la tarea de construir un país y un mundo más sano, multiplicando el mensaje de no fumar entre su círculo familiar y de afectos, y con actividades en sus escuelas para potenciar este saber a favor de la vida.

Esta alfabetización que refuerza el mensaje de no fumar, se apoya en la alianza entre ANCEC y el Ministerio de Educación (MEDUCA), efectiva desde el 31 de mayo de 1995, sumando la participación de más de 500 escuelas.

La pandemia impuso una pausa a las actividades presenciales, pero no al sentido de divulgación y docencia de esta iniciativa. 

El profesor Samuel Reid, encargado del programa Cazadores de Humo de ANCEC-Santiago; la Dra.  Lourdes Batista, expresidenta de ANCEC y representante de la Asociación en el Patronato del Instituto Oncológico Nacional  y el Dr. Doménico Melillo, presidente de ANCECSantiago, explican que el programa aporta herramientas útiles a los niños para que tengan conocimientos básicos al momento de invitar a familiares y amigos a dejar de fumar.

En el caso de ANCEC-Santiago, solo en el año 2019 (Ver cuadro: Programa y divulgación de ANCEC) atendieron a 3,640 personas entre padres de familias, empleados, universitarios, docentes, pacientes y estudiantes de primaria, premedia y media.

Esta cifra se expresa en más de 50 escuelas que recibieron charlas sobre prevención del tabaquismo y las enfermedades que provoca su consumo.

También en octubre de 2019, antes de llegar la pandemia con su inevitable pausa, celebraron los concursos de murales, dibujo, oratoria y declamación, con la participación de alumnos y docentes de 17 escuelas, en el caso del diseño de murales; dibujo (22 escuelas); oratoria (14 escuelas) y declamación (9 escuelas). 

De igual modo, se aprovecha la fecha del 31 de mayo, decretado Día Mundial sin Tabaco por la Organización Mundial de la Salud (OMS), y del 25 de octubre, el correspondiente nacional, para reforzar la campaña sobre los efectos  nocivos y letales del consumo de tabaco.

Panamá, larga historia contra el cáncer

De acuerdo con los documentos de ANCEC, es en el año 1960 cuando comienza en Panamá la lucha contra el cáncer.


La primera organización se llamó Liga de la Lucha contra el Cáncer y lideró el movimiento Ralph de Lima.

En 1965 se crea la Asociación de Lucha contra el Cáncer Cérvico Uterino, por iniciativa de Isabel de Núñez. 

Desde 1970, ambas asociaciones se unen y se funda ANCEC que sigue las normas de la Unión Internacional contra el Cáncer (UICC).

Los planes de acción, de la mano de ANCEC, para combatir el hábito del tabaquismo, tienen antecedente en el año 1994, con el primer seminario taller El hábito de fumar y la salud que “demostró una alta prevalencia de tabaquismo, tanto en la población masculina como en la femenina”, para aquella fecha.

La Asociación eleva llamados al Ministerio de Salud y de Educación, a promover mensajes de sensibilización en la población y sustituir el cultivo de tabaco por la producción de alimentos.

De esta época es el impulso a leyes para regular la producción, venta y consumo del tabaco.

Por decreto ley del 18 de marzo de 1987, y gracias a las gestiones de la profesora Minerva de Batista, supervisora de Meduca en esa época y voluntaria de ANCEC, se logra decretar el 25 de octubre como Día Nacional sin Humo de Tabaco.

Una ley emblemática es la del 17 del 29 de junio de 1989 “que es en esencia protectora del fumador pasivo: no solo prohíbe fumar sino que obliga al Minsa y a Meduca a la lucha sistemática contra el tabaco.

Así mismo, esta ley exige el uso del cintillo en la cajetilla de cigarrillos en letra legible e impone multas por infringir esta ley”.

Algunas normativas vigentes en Panamá

Ley número 40 del 7 de julio de 2004, “por la cual se aprueba el convenio marco de la OMS para el control del tabaco”.

Ley número 13 de 24 de enero de 2008 “que adopta medidas para el control del tabaco y sus efectos nocivos en la salud”.

Resolución 660 de 11 de agosto de 2009 que prohíbe la venta y comercialización de los cigarrillos electrónicos y similares.

Decreto ejecutivo 1838 de 5 de diciembre de 2014 “que prohíbe el uso de los sistemas electrónicos de administración de nicotina, cigarrillos electrónicos, vaporizadores u otros dispositivos similares, con o sin nicotina

Una cifra que encendió las alarmas de ANCEC en 1984, fue una encuesta elaborada por la Asociación de acuerdo con la cual, “el 28% de los varones mayores de 15 años y el 10% de las mujeres fumaba. El 7% de los estudiantes de educación media entre 12 y 18 años fumaba”.

Hoy los esfuerzos de ANCEC y de organizaciones hermanas, junto con MINSA y MEDUCA, ha dado sus frutos: Panamá, junto a Costa Rica, presenta la prevalencia del consumo de tabaco más baja de las Américas.

De acuerdo con la Encuesta Mundial de Tabaco en Adultos en Panamá (GATS), de 2013, la prevalencia general era de 6.1% para la población general.

Sin embargo, la batalla no está ganada y esto da razón a programas como el de Cazadores de humo.

En el Plan Nacional para el Control del Tabaco en Panamá (Quinquenio 2020-2024), elaborado por la Comisión Nacional para el Control de Tabaco que lidera el MINSA se aportan datos de la Encuesta Mundial de Tabaco en Jóvenes (2017), aplicada a 2,096, entre 13 y 15 años de edad, quienes cursaban estudios secundarios en escuelas públicas y privadas de todo el país.

Según los resultados, 7.8% de los estudiantes (7.9% de los chicos y 7.4% de las chicas ) “usan productos de tabaco actualmente” (para la fecha del estudio).

Otro dato importante de acuerdo con esta investigación: “13.8% de los jóvenes que probaron fumar cigarrillos lo hicieron antes de los 10 años de edad”.

De igual modo, 7 de cada 10 estudiantes (65.6%) de los fumadores, hicieron el intento de dejar de fumar en los últimos 12 meses.

Voluntarios en acción

El programa de Cazadores de Humo busca crear conciencia de los daños que produce el tabaco y, a su vez, formar en las aulas a estos voluntarios, quienes, al crear conciencia, además de alejarse del peligro del cigarrillo, serán multiplicadores de un mensaje positivo en su círculo familiar y de amistades.

Actualmente, en el mundo, uno de cada tres adultos fuma. Se estima que la población mundial de fumadores alcanza cifras aproximadas de 1,100 millones de personas. El consumo de tabaco puede matar de tantas maneras que constituye un factor de riesgo de seis de las ocho principales causas de mortalidad en el mundo. Actualmente el tabaco es responsable por la muerte de 6 millones de muertes en todo el mundo, siendo que 600,000 de estas muertes son atribuibles a la exposición al humo de tabaco ajeno (HTA), OMS, 2008.Los cigarrillos de hoy son hechos con alta tecnología, que permite que más nicotina entre al sistema del fumador. Adicionalmente, se le han identificado más de 4,000 sustancias nocivas a su humo, de los cuales cerca de 40 son carcinógenos humanos conocidos, como acetona (igual a la usada para remover las pinturas de uñas), amoniaco (limpiador de pisos), arsénico (veneno para hormigas), butano (combustible de encendedores), cadmio (encontrado en las baterías de carros), monóxido de carbono (encontrado en el humo de escape de los carros)
Fuente: Plan Nacional para el Control del Tabaco en Panama

El profesor Reid, la Dra. Batista y el Dr. Melillo explican que este programa no es una materia obligatoria, pero sí de mucha utilidad en la formación integral de los ciudadanos del mañana, con el valor añadido de la capacitación de los docentes.

Un momento de particular emoción es cuando al terminar la formación, los niños prometen ante Dios y la Patria cumplir con su misión de cazadores, tarea que los “sensibiliza, compromete y refuerza su autoestima”, enfatizan.

Los miembros de ANCEC-Santiago destacan que en esta cruzada por desterrar el humo del cigarrillo, también apoyan el programa de las clínicas de cesación de tabaco del Minsa.

Quienes acuden reciben terapias de grupo, conductuales e incluso apoyo con farmacoterapia para lograr eliminar la adición a la nicotina.

Uno de los objetivos a largo plazo es actualizar el manual del programa de Cazadores de Humo y alcanzar, además de los niños, a jóvenes de los niveles medios de educación y a los universitarios, con la tarea de unir fuerzas a favor de la sociedad, en contra de las tabacaleras y de los intereses que olvidan el valor de la vida.

Desde ANCEC están convencidos del poder transformador de una ciudadanía y de un país, que ha decidido creer en sus niños, en sus cazadores de humo que emplean como armas el conocimiento y la férrea determinación de hacer del mundo un lugar mejor.