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José Ortiz Gordo, psicólogo y experto en Psicología del Deporte, publica Cuando la vida te sienta. Lo que sí puedes aprender desde el banquillo, una reflexión desde el deporte y la vida misma

Por: Mayka Sánchez

Periodista especializada en salud, medicina y cultura con más de 35 años de experiencia

“Todos, en algún momento de nuestra trayectoria en el ámbito que fuere, somos sentados por la vida, ya sea porque otro ocupa nuestro lugar, porque nuestros resultados no se ven gratificados, porque una decisión ajena y con poder nos cambia el plan o, simplemente, porque tenemos que aprender a seguir trabajando en una especie de anonimato que nos es injusto”, reflexiona José Ortiz Gordo, psicólogo y experto en Psicología del Deporte.

Acreditado por el Consejo General de la Psicología de España, psicólogo experto en Coaching y entrenador nacional de triatlón (Federación Madrileña de Triatlón) acaba de publicar Cuando la vida te sienta. Lo que sí puedes aprender desde el banquillo (Amazon), llevado por una realidad que ha constatado numerosas veces: “hay una parte muy importante del recorrido deportivo que casi nunca se cuenta”.

Se habla mucho del éxito, del talento, de la victoria, del jugador decisivo, de los resultados y del rendimiento, pero menos del deportista cuando pierde su rol, se queda fuera de una convocatoria, atraviesa una derrota, sufre una lesión …. y entonces, afirma, se cuestiona su papel dentro del equipo al dejar de estar en el foco de la atención.

       El libro nace del corazón empático de Ortiz Gordo al ver al jugador de élite en el banquillo no solo en el sentido físico literal, sino como una experiencia deportiva que trasciende a lo vital.

Explica que su intención no era escribir un libro clínico ni terapéutico desde un punto de vista estricto. Tampoco es un manual para diagnosticar ni tratar problemas psicológicos. Es un libro de psicología del deporte aplicada, cuyas sensaciones de sufrimiento pueden traspasar a todos, con una mirada educativa, preventiva y muy práctica.

       “Pretendo ayudar a deportistas, entrenadores y familiares a entender mejor esas situaciones que muchas veces se viven con un inmenso dolor y con pocas palabras, como la suplencia, la no convocatoria, la pérdida de confianza, la comparación, la presión familiar, el miedo al error, la relación con el entrenador y la sensación de haber dejado de ser importante”, relata.

 Poner lenguaje donde solo hay frustración

       Uno de los objetivos principales, según su autor, es explicar en palabras la frustración: “Cuando un deportista joven no juega no solo está enfadado, sino que además se puede ver embargado por la vergüenza, la pérdida de identidad, el miedo a decepcionar, la rabia, la injusticia social, la soledad y hasta la desconexión con el deporte. Y si los de fuera no sabemos interpretarlo, nuestra respuesta puede generar más dolor, al infravalorar qué le pasa, enfrentándonos al entrenador y convirtiendo cada fin de semana en un juicio”.

       Precisamente, el experto también pone el acento en la ayuda al entrenador como culpable necesario, al tener que tomar decisiones difíciles, como elegir, dejar fuera, repartir minutos, corregir, exigir y sostener al grupo. Pero este profesional muchas veces carece de las herramientas necesarias para saber comunicar sus decisiones sin romper vínculos.

“No siempre se puede conceder al deportista el tiempo que desea, pero sí cuidar cómo comunicarlo, cómo explicar las decisiones sin herir, acompañar al desplazado y seguir haciendo sentir al jugador parte del equipo”.

      “Y no he querido olvidarme de las familias”, comenta, “cuando sufren desde fuera, primero al ver a su hijo entrenar, ilusionarse, esforzarse y cuando la situación empeora sufren desde el amor, sin saber cómo ayudar y solo consiguen alimentar la presión e incrementar el conflicto”.

Cuando la vida te sienta. Lo que sí puedes aprender desde el banquillo intenta ofrecer una mirada serena, cómo acompañar en el dolor sin invadir, cómo escuchar sin polémicas y ayudar.

“Esto no significa en absoluto que en el banquillo haya que romantizar el sufrimiento, ya que no todo lo que duele enseña de modo automático. Pero sí he visto banquillos mal gestionados, entrenadores que no saben comunicar, entornos injustos que dañan el vínculo. Es imprescindible que, con la intervención de profesionales, el banquillo se convierta en un aprendizaje para la paciencia, el compromiso, el vínculo con el equipo y, por supuesto, la resiliencia”.

        Mucho más allá del banquillo

       El título de este libro no se centra solo en el banquillo, sino en la pérdida del protagonismo y en las reacciones del entrenador, de la familia y del entorno deportivo. Sin embargo, subraya  que no toda mirada profunda y reconfortante se deriva del éxito, sino en saber manejar esa situación por la propia víctima y quienes pueden ayudarla.

“Debemos luchar contra esa sociedad que solo premia la gratificación inmediata, el foco directo y no todo el valor personal depende del protagonismo y del éxito inmediatos”, subraya Ortiz Gordo.

 “Una de las grandes tareas no solo es actuar cuando algo se ha roto, sino más bien ayudar a construir entornos deportivos sanos y humanos”.

       Rendimiento y salud psicológica

       El especialista incide en que no aborda únicamente el rendimiento y la salud psicológica, que en deporte están “profundamente conectadas”.

Resalta que un deportista mal acompañado, confundido con su rol o roto por dentro no compite igual. Y, al propio tiempo, una mirada obsesionada solo con el rendimiento puede causar grandes heridas. El libro, agrega, pretende sostener los dos aspectos: competir y cuidar.

       A este respecto se podría subrayar que la edición de Ortiz Gordo difiere de otros textos de problemática análoga al no poner el foco en el éxito visible, sino en los momentos menos visibles del deporte; en el lenguaje, que busca ser riguroso, pero asimismo claro y útil para deportistas, familias, entrenadores y profesionales y, por último, en el formato, que no se queda en la reflexión, sino que propone herramientas prácticas para llevar estas conversaciones al día a día.

“Yo no quería escribir solo un libro para leer y subrayar, sino también para ayudar a actuar mejor: conversar mejor, acompañar mejor, entender mejor lo que pasa y tomar decisiones con más claridad y criterio”.

Confiesa que este texto, disponible en Amazon, espera llegar al corazón de deportistas jóvenes, entrenadores, familias y en general a “todas las personas interesadas en entender que el deporte no solo educa en el triunfo, también en la duda, en la espera, cuando no se está en el foco, que el deporte puede ser una experiencia muy valiosa desde el dolor; eso sí, sabiendo gestionar los momentos duros con las herramientas adecuadas”.

Por: Mayka Sánchez