Alergia estacional…fiebre del heno

Pixabay

En los países de cuatro estaciones, e incluso en los de dos épocas marcadas, la lluviosa y la seca, es frecuente escuchar quejas por molestias asociadas a estos cambios climáticos. Esta sensación es real, se llama fiebre del heno, y el doctor Oscar Aldrey se ocupará de explicar sus implicaciones.

-¿Existe una relación entre los cambios de estaciones y las alergias?

-Las alergias estacionales (a menudo denominadas fiebre del heno) son frecuentes.

Aparecen solo durante ciertas épocas del año, especialmente en primavera, en verano o en otoño, dependiendo de la sustancia que cause la alergia.

Los síntomas se presentan principalmente en la membrana que recubre internamente la nariz, lo que da lugar a rinitis alérgica, o en la membrana que recubre los párpados y la parte blanca de los ojos (conjuntiva), lo cual provoca conjuntivitis alérgica.

El término “fiebre del heno” es algo engañoso, ya que los síntomas no aparecen solo en verano, que es la época en la cual se cosecha el heno, y nunca incluyen fiebre.

Suele consistir en una reacción al polen y a las gramíneas. El polen que da lugar a la fiebre del heno varía en cada estación:


-Primavera: generalmente de árboles, como el roble, el olmo, el arce, el aliso, el abedul, el enebro y el olivo.

-Verano: gramíneas (como la Bermuda, el fleo, la grama dulce, el pomar y la hierba de Johnson) y malezas (como el cardo ruso y el plátano inglés).


-Otoño: la ambrosía.


Del mismo modo, en una misma estación, se pueden encontrar distintos tipos de polen en las regiones de un país. Por ejemplo, en el oeste de Estados Unidos, el cedro de montaña (un tipo de enebro) es una de las principales fuentes de polen de árboles desde diciembre hasta marzo.

Pero en las regiones áridas del suroeste, las gramíneas polinizan durante mucho más tiempo, y en el otoño, el polen de las malezas, como la artemisa y el cardo ruso, pueden causar fiebre del heno.

Se puede tener alergia a uno o a más tipos de polen, por lo que la temporada de alergia se extiende desde el inicio de la primavera al final del otoño.

Las esporas de hongos, presentes en el aire durante largos periodos en la primavera, en el verano y en el otoño, también causan alergia estacional. Si algunas sustancias suspendidas en el aire, como el polen, entran en contacto con los ojos, se produce conjuntivitis alérgica.

-¿Cómo se comportan las alergias en los países de cuatro estaciones definidas y cómo en países de estación lluviosa y seca?

-Junto con la primavera, el otoño es la estación más problemática para las personas alérgicas, en países que cuenten con las cuatro estaciones marcadas.


La primavera, por la exagerada producción y esparcimiento de polen, como es de esperarse, toma una importancia relevante en la producción de esta enfermedad, sin embargo, hay muchos alérgenos que no son exclusivos de esta época, y los médicos en general, observamos un recrudecimiento en otoño, no solo debido al polen de la ambrosía si no además debido a una relación climática similar a la primavera,acompañada de las diferencias en la temperatura que
pueden observarse, inclusive, dentro de un mismo día.

En verano, además de las gramíneas, si el paciente no es tratado adecuadamente, los incendios forestales, y la calima, producen exacerbación de los síntomas de alergia respiratoria.

En invierno, las alergias ambientales tienden a disminuir, pero el uso de calefactores, grandes alfombras, cortinas y elementos que guarden polvo casero, intradomiciliario, favorecen el contacto con el ácaro, lo cual como se ha dicho con antelación, es el responsable por excelencia de las reacciones alérgicas de causa ambiental, por inhalantes.

En países donde existen solo dos estaciones como en Venezuela, las patologías alérgicas de base respiratoria tienden a ser mas prevalentes en la época lluviosa, sin embargo, por la nefasta práctica de realizar quema de basura aún muy arraigada en buena parte de la población, aunado a la cantidad de incendios forestales por causa de la sequía del verano, que contaminan el ambiente, los síntomas de pacientes con enfermedades de índole alérgico, pueden empeorar, sobre todo si no están bien controlados

-¿Cuáles son los síntomas más comunes asociadas a estas alergias estacionales?

La fiebre del heno puede ocasionar prurito en la nariz, en el paladar, en la parte posterior de la garganta y en los ojos.

El prurito puede comenzar de forma gradual o súbita. La nariz gotea, con una secreción acuosa y transparente, y se congestiona.

En los niños la congestión nasal puede dar lugar a una infección de oído (otitis).

La mucosa de la nariz se hincha y se vuelve de color rojo azulado.
Los senos paranasales también pueden estar congestionados, lo que da lugar a cefaleas y, en ocasiones, a infecciones (sinusitis).

Es frecuente que haya estornudos. Los ojos lagrimean, a veces profusamente, y pican. Se observa enrojecimiento en la zona blanca de los ojos y en los párpados, que también pueden estar hinchados.

El uso de lentes de contacto aumenta la irritación.

Otros síntomas son tos y sibilancias (especialmente en personas que también sufren asma) y, en algunos casos, irritabilidad y dificultades para dormir. La intensidad de los síntomas varía en cada estación. Pueden iniciarse prácticamente en cualquier momento de la vida de una persona, aunque se suelen desarrollar cuando la persona tiene unos 10 años de edad.

-¿Puede generarse un cuadro crónico a partir de algunas de estas alergias?…

-Las alergias no tratadas adecuadamente, independientemente de su origen o causa, pueden ocasionar complicaciones severas tales como el asma, urticaria crónica, rinitis alérgica, angioedema o shock anafiláctico que pueden llegar a mermar la calidad de vida de las personas.

-¿Situaciones mecánicas como aires acondicionados, utilizar calefacción o ventiladores pueden profundizar las alergias?

-El uso de ventiladores debe de ser totalmente prohibido en un
paciente con trasfondo alérgico, ya que son acumuladores de ácaros en sus aspas, mientras que el uso de aire acondicionado, siempre y cuando esté totalmente limpio y mantenido, puede ser de gran ayuda en controlar en forma efectiva el medio ambiente del paciente alérgico.

Igual ocurre con los calefactores. Lo importante es, además de mantenerlos, no utilizar alrededor ningún implemento que guarde polvo, además de profundizar en medidas de control ambiental:

  • Evitar el humo de cigarro
  • Evitar las infecciones respiratorias
  • Evitar los cambios bruscos de clima
  • Evitar lugares con mucho polvo
  • Evitar olores fuertes:
  • Evitar tomar o comer cosas muy frías
  • Evitar corrientes de aire directo en la cara
  • Evitar tener animales domésticos
  • Disminuir el polvo dentro de casa.

IMPORTANTE:
Todas estas medidas de control ambiental son quizás la parte más importante del tratamiento de las personas con alergias respiratorias, y deben de adecuarse a la severidad del problema; esto es, a mayor severidad de las molestias, más estrictamente se deben de seguir éstos consejos.

-¿Cuáles son las recomendaciones para evitar que el cambio de estaciones o periodos de lluvias a sol perjudiquen la calidad de vida del paciente alérgico?

-Una vez realizado el diagnóstico, contamos, por fortuna, con una gamma de medicamentos y técnicas inmunomoduladoras especiales y específicas que garantizan la calidad de vida en un paciente que sufra de alergia estacional, a saber:

  • Inhaladores nasales de corticosteroides
  • Antihistamínicos
  • Descongestivos
  • Colirios (gotas oftálmicas)
  • Inmunoterapia alergénica

Síntomas nasales
Los aerosoles nasales con corticoesteroides suelen ser muy eficaces, de allí que es lo primero en administrar. La mayoría de estos aerosoles tienen pocos efectos secundarios, aunque pueden provocar hemorragias nasales y dolor.


También se puede administrar un antihistamínico, por vía oral o como aerosol nasal, en lugar del aerosol nasal con corticoesteroides o junto con él.

Los antihistamínicos se utilizan a menudo con un descongestionante, como lapseudoefedrina, tomado por vía oral.
Existen muchas combinaciones sin receta médica de descongestionantes con antihistamínicos en un solo comprimido.

Sin embargo, si se padece hipertensión arterial, no se deben tomar descongestionantes a menos que el médico lo recomiende y supervise su uso.

Además, las personas que toman inhibidores de la monoaminooxidasa (un tipo de antidepresivo) no pueden tomar un producto que combina un antihistamínico y un descongestionante.


Los antihistamínicos también pueden tener efectos secundarios, sobre todo efectos aniticolinérgicos. Entre estos se incluyen somnolencia, boca seca, visión borrosa, estreñimiento, dificultad para orinar, confusión y mareo.

Los descongestionantes se pueden adquirir sin receta médica como gotas nasales o como aerosoles.

No deben utilizarse durante más de unos pocos días a la vez porque el uso continuo durante una semana o más puede empeorar o prolongar la congestión nasal (efecto rebote) y dar lugar a una congestión crónica.

Tiende a haber menos efectos secundarios y menos graves con los aerosoles nasales que con los medicamentos que se toman por vía oral.

Existen otros fármacos que son útiles en algunos casos. El cromoglicato, que alivia el goteo de la nariz, se puede obtener con receta médica en forma de aerosol nasal.

Para ser eficaz, debe utilizarse de forma periódica. También son eficaces la azelastina (un antihistamínico) y el ipratropio, que se pueden adquirir con receta médica en forma de aerosol nasal.

Sin embargo, estos medicamentos pueden tener efectos anticolinérgicos similares a los de los antihistamínicos orales, sobre todo, la somnolencia.
El montelukast, un modificador de leucotrienos disponible con receta médica, reduce la inflamación y alivia el goteo nasal, pero aún no se ha determinado cuál es la mejor manera de utilizarlo.


El lavado periódico de los senos paranasales con una solución de agua templada y sal (solución salina) ayuda a movilizar y expulsar el moco al tiempo que hidrata la mucosa nasal. Esta técnica se denomina irrigación nasal.


Cuando estos tratamientos no resultan eficaces, se administra un corticoesteroide por vía oral o mediante inyección durante un tiempo corto (por lo general, menos de 10 días). Si se administran por vía oral o se inyectan durante mucho tiempo, los corticoesteroides pueden tener efectos secundarios graves.


Síntomas oculares
El lavado de los ojos con colirios sencillos (como las lágrimas artificiales) contribuye a aliviar la irritación. Debe evitarse cualquier sustancia que pueda estar causando la reacción alérgica.

Durante los episodios de conjuntivitis no se deben usar lentes de contacto. A menudo son eficaces los colirios que contienen antihistamínicos y un fármaco que provoca el estrechamiento de los vasos sanguíneos (un vasoconstrictor).

Estos colirios se pueden adquirir sin receta médica. Sin embargo, pueden ser menos eficaces y tener más efectos secundarios que los colirios con receta.


Los colirios que contienen cromoglicato, que se adquieren con receta médica, se utilizan para prevenir más que para aliviar la conjuntivitis alérgica. Por lo tanto, se administran cuando se prevé una exposición al alérgeno.

Si los síntomas son muy graves, se utilizan colirios que contienen corticoesteroides, disponibles con receta médica.


Durante el tratamiento con este tipo de fármaco, es necesario que un oftalmólogo revise los ojos de forma periódica por si aumenta la presión intraocular o se produce una infección.


Los antihistamínicos tomados por vía oral (como fexofenadina) también pueden ser eficaces, especialmente cuando otras zonas del cuerpo (como las orejas, la nariz o la garganta) están también afectadas por las alergias.

Inmunoterapia
El gold estándar para poder resolver la mayoría de las patologías alérgicas es la inmunoterapia alergénica (desensibilización), ya sea por vía subcutánea o mejor aún por su inocuidad, receptividad, y comodidad para el paciente por ser indolora, la inmunoterapia por vía
sublingual
, disponible en varias países,Venezuela entre ellos.


La inmunoterapia alergénica para la fiebre del heno debe comenzar después de la temporada de polen, con el fin de prepararse para la temporada siguiente.Es más eficaz cuando se mantiene durante todo el año.

Dr.Oscar Aldrey Palacios

El doctor Oscar Aldrey Palacios es pediatra inmunólogo clínico, profesor asociado (ad honorem) del Instituto de Inmunología Dr. Nicolás Bianco de la Universidad Central de Venezuela (UCV), expresidente de la Sociedad Venezolana de Asma, Alergia e Inmunología (Svaai), epónimo del XXVII Congreso Nacional de la Svaai 2019, presidente actual del grupo Aria Internacional para Venezuela (encargado de dictar pautas para el manejo del asma y la rinitis alérgica) y fellow de la American Academy of Asthma Allergy and Inmunology (Faaaai), miembro de la Academia Europea de Alergia e Inmunología (Eaai) con más de 140 trabajos publicados, tanto de manera nacional como internacional

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *