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El estudio Cuantificación de los efectos de la pandemia de covid-19 en la igualdad de género en indicadores sanitarios, sociales y económicos: una revisión exhaustiva de los datos desde marzo de 2020 hasta septiembre de 2021, destaca que la brecha de género en aceptación de la vacuna disminuyó con el tiempo y, a partir de septiembre de 2021, se había cerrado en gran medida a nivel mundial, “lo cual representa un logro significativo para una intervención nueva y de implementación rápida”.

Sin embargo, los investigadores advierten que “la distribución desigual de vacunas a nivel mundial tiene el potencial de retrasar la aceptación entre las mujeres y ampliar las brechas de género, especialmente en los países de bajos ingresos, si no se toman medidas adicionales”.

El estudio, publicado el reciente 2 de marzo en The Lancet, es autoría de Luisa Flor, José Friedman,Cory Spencer, Juan Cagney, Alejandra Arrieta y Molly Herbet,  del Instituto para la Medición y Evaluación de la Salud de la Universidad de Washington (Seattle), Estados Unidos.

Ver enlace original:

https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(22)00008-3/fulltext#%20

Los autores revisaron datos disponibles de manera pública “con información sobre indicadores relacionados con la indecisión y la aceptación de la vacuna, los servicios de atención médica, las preocupaciones económicas y relacionadas con el trabajo, la educación y la seguridad en el hogar y en la comunidad”.

Este estudio “proporciona estimaciones comparables de disparidades de género para una variedad de indicadores económicos, sociales y de salud entre marzo de 2020 y septiembre de 2021, en el caso de 193 países, que abarcan todas las regiones geográficas y niveles de ingresos”.

Hombres más afectados por la covid-19; mujeres por los efectos indirectos

De manera general, el estudio documenta que “una cantidad sustancial de investigaciones muestra que «las tasas de incidencia, hospitalización y mortalidad de covid-19 son más altas entre los hombres que entre las mujeres en todos los lugares”. 

Sin embargo, “los efectos indirectos de covid-19 han afectado a las mujeres de manera desproporcionada. Los estudios transversales en un pequeño número de países han informado interrupciones en los servicios de salud, mayores tasas de mortalidad materna y mortinatos, y un aumento en la incidencia de violencia doméstica en respuesta a las órdenes de quedarse en casa”.

De igual modo,  “los impactos económicos de la pandemia de covid-19 han afectado a las mujeres más que a los hombres en algunos países porque tienden a estar empleadas de manera desproporcionada en sectores más afectados por covid-19, como la industria hotelera o el sector informal”.

Reticencia a la vacuna

La investigación señala que en  enero de 2021, las mujeres informaron una reticencia a la vacuna significativamente mayor (25,6 %) en comparación con los hombres (22,3 %).

Sin embargo, la brecha de género disminuyó con el tiempo y, a partir de septiembre de 2021, se había cerrado en gran medida a nivel mundial. 

“La indecisión ante las vacunas fue mayor en Europa central, Europa del este y Asia central, con un 18,2 % de mujeres y un 18,3 % de hombres que aún dudan a partir de septiembre de 2021.

“Controlando por país, edad, nivel educativo y urbanidad, encontramos una diferencia significativa, aunque de pequeña magnitud, en la reticencia a vacunarse entre mujeres y hombres en todas las regiones de abril a septiembre de 2021.

 Las mujeres informaron que dudan menos en vacunarse que los hombres en América Latina y el Caribe y en países de ingresos altos, mientras que se observaron mayores probabilidades para las mujeres en las otras regiones.

En comparación con las personas menores de 35 años, la reticencia a la vacunación fue significativamente menor entre las personas de 35 a 64 años y las personas de 65 años o más. 

También se observaron tasas significativamente más bajas de vacilación entre aquellos con educación terciaria.

Las personas que vivían en entornos rurales eran más propensas que las que vivían en entornos urbanos a informar dudas sobre la vacunación a nivel mundial y en la mayoría de las regiones del mundo, excepto en África subsahariana”.

Para septiembre de 2021, “el 46,7 % de los adultos estaban completamente vacunados, con las tasas más altas de vacunación observadas en los países de ingresos altos y las tasas más bajas en el África subsahariana”.

Los investigadores señalan que no se encuentra a la fecha desigualdad de género en la aceptación de la vacuna, “lo que representa un logro significativo para una intervención nueva y de implementación rápida”. 

Sin embargo, aclaran, la distribución desigual de vacunas a nivel mundial tiene el potencial de retrasar la aceptación entre las mujeres y ampliar las brechas de género, especialmente en los países de bajos ingresos, si no se toman medidas adicionales. 

“Los retrasos en llevar las vacunas contra covid-19 a los países de bajos ingresos brindan una oportunidad para que florezca la información errónea, lo que genera dudas, especialmente entre las mujeres en edad fértil que están preocupadas por el embarazo y la fertilidad a pesar de la ausencia de pruebas que apoyen tal riesgo.

Por lo tanto, exhortan a «los gobiernos nacionales y las agencias internacionales a continuar monitoreando la aceptación diferencial de vacunas, especialmente entre las poblaciones económicamente desfavorecidas y los grupos vulnerables, al mismo tiempo que abordan las limitaciones de suministro, los problemas estructurales y las barreras logísticas para garantizar la equidad en la entrega”.

Atención médica

La investigación señala que “las tasas autoinformadas de interrupción de la atención médica debido a la pandemia de covid-19 han disminuido con el tiempo y no variaron según el género. En septiembre de 2021, el 4·3% de los encuestados informaron haber experimentado alguna interrupción en los servicios de atención médica debido a la pandemia de covid-19 sin diferencias significativas de género”.

Sin embargo,  destacan, en los análisis de regresión multivariable, las mujeres fueron significativamente más propensas que los hombres a reportar interrupciones en la atención médica.

El género se asoció con mayores interrupciones en todas las regiones, excepto en el sur de Asia, el sureste de Asia, el este de Asia y Oceanía, y el África subsahariana.

“Aunque se observaron brechas de género significativas relacionadas con la atención preventiva en la mayoría de las regiones antes de la pandemia, estas brechas se cerraron, excepto en África subsahariana, donde las interrupciones afectaron de manera desproporcionada a los hombres en septiembre de 2021”.

Acceso al medicamento 

La investigación concluye que “no se observaron brechas de género significativas recientes en ninguna región del mundo para el acceso a medicamentos”.

“Las regresiones multivariadas mostraron que las mujeres tenían probabilidades significativamente más altas de informar interrupciones en la atención preventiva y barreras a los medicamentos en América Latina y el Caribe que los hombres.

En Europa central, Europa oriental y Asia central y en el norte de África y Oriente Medio, las mujeres también tenían más probabilidades que los hombres de informar sobre problemas para acceder a los medicamentos debido a la pandemia de covid-19. 

Además, las personas que residían en entornos urbanos que eran mayores y tenían niveles más altos de educación tenían menos probabilidades de informar estas barreras de salud”.

Las mujeres pierden más el empleo

Con respecto al tema empleo, los resultados son coherentes con otras investigaciones: “Desde el comienzo de la pandemia, las tasas de pérdida de empleo han sido altas y significativamente más altas entre las mujeres que entre los hombres”.

“En todas las regiones, las mujeres reportan tasas más altas de pérdida de empleo que los hombres, con las mayores brechas de género observadas en el norte de África y el Medio Oriente (proporción de mujeres a hombres: 1·52), y América Latina y el Caribe (proporción de mujeres a hombres: 1·38)”.

Tareas del hogar y abandono del empleo por cuidado

El estudio también confirma que “más de la mitad de los encuestados informaron aumentos en las tareas del hogar y en el cuidado de los demás durante la pandemia de covid, siendo las mujeres significativamente más propensas a informar tales aumentos que los hombres en todas las regiones, excepto en el norte de África y Medio Oriente”.

“La mayor brecha de género se observó en los países de altos ingresos por aumentos en el cuidado de otros (proporción de mujeres a hombres: 1 · 10), y en Europa central, Europa del este y Asia central por aumentos en tareas domésticas (proporción de mujeres a hombres : 1·22)”. 

Por otra parte, a lo largo de la pandemia de covid-19, “las mujeres en todas las regiones tenían más probabilidades que los hombres de informar que renunciaron al trabajo para cuidar a otras personas, y esta brecha de género se amplió con el tiempo”.

De hecho, si en marzo de 2020, a nivel global, “las mujeres tenían 1,8 veces más probabilidades que los hombres de reportar dejar de trabajar para cuidar a otros, esta proporción aumentó a 2,4 en septiembre de 2021”

Escolaridad

Sobre la data de escolaridad, analizan que “las mujeres y las niñas estudiantes tenían 1,21 veces más probabilidades que los hombres y los niños de abandonar la escuela por motivos distintos al cierre de la escuela.

Las brechas de género más grandes para este indicador se observaron en Europa central, Europa oriental, Asia central (proporción de mujeres a hombres: 4·10) y el sur de Asia (proporción de mujeres a hombres: 1·48).

“En los análisis de regresión multivariable, después de controlar otros factores sociales, demográficos y geográficos, el género del alumno ya no se asoció significativamente con mayores tasas de deserción escolar. A nivel mundial, las mujeres tenían más probabilidades que los hombres de informar que sus hijos habían abandonado la escuela, particularmente en América Latina y el Caribe y en África subsahariana”.

Educación en línea

“Entre las personas que aprenden en línea, se informó que solo el 50,4 % de los estudiantes tenían un acceso adecuado a las tecnologías de aprendizaje en línea.

Las mujeres y las niñas tenían 1·11 veces (1·10–1·11) más probabilidades que los hombres y los niños de tener un acceso adecuado al aprendizaje en línea, y la brecha más grande se observó en el sur de Asia (proporción de mujeres a hombres).

Sin embargo, en Europa central, Europa del este y Asia central, y en el sureste de Asia, el este de Asia y Oceanía, se observó una tendencia opuesta, y es más probable que los hombres y los niños varones tengan un acceso adecuado al aprendizaje en línea”.

Altos niveles de educación y vivir en entornos urbanos mejora el acceso al aprendizaje en línea.

Violencia de género

El 53,7 % de las mujeres y el 43,7 % de los hombres informaron que percibían que la violencia de género había aumentado en su comunidad durante la pandemia de covid-19, señala el estudio.

“Las mujeres de América Latina y el Caribe reportaron las tasas más altas de aumento de la violencia de género percibida, en países de ingresos altos (59,9 %), y en África subsahariana (56·7%)”. 

Recomendaciones

Los investigadores consideran que los hallazgos de este estudio sobre brechas de género significativas y crecientes en la participación laboral y el trabajo no remunerado, “destacan la necesidad de que todas las sociedades del mundo inviertan en la provisión de medidas de protección social sensibles al género durante la pandemia”. 

“A su vez, fomentar el empoderamiento económico de las mujeres también puede contribuir a la capacidad de las mujeres para superar las barreras que enfrentan en el cuidado de la salud y permitirles ubicarse en entornos que minimicen su riesgo de violencia de género”. 

Proponen “no  subestimar la importancia de cambiar las actitudes generalizadas de larga data sobre el papel de las mujeres en la sociedad”.

“Un llamado inmediato a la acción, con ganancias tanto a corto como a largo plazo, es que los líderes políticos y sociales se concentren en que todas las niñas y mujeres regresen a la escuela; esto representaría una importante inversión en el capital humano de todas las sociedades y aseguraría un crecimiento en el empoderamiento y la igualdad de las mujeres en los próximos años”.

Violeta Villar Liste/Con información del estudio Cuantificación de los efectos de la pandemia de covid-19 en la igualdad de género en indicadores sanitarios, sociales y económicos: una revisión exhaustiva de los datos desde marzo de 2020 hasta septiembre de 2021