Cadera, fractura de riesgo en el mayor

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La mayoría de las fracturas en pacientes mayores de 65 años están asociadas a fracturas secundarias por fragilidad ósea, bien por osteoporosis u osteopenia.

La implantación de prótesis, o modernos sistemas de osteosíntesis (procedimiento para unir los huesos fracturados empleando dispositivos metálicos) con cirugías mínimamente invasivas, constituyen respuestas para el paciente, así como la necesaria prevención, temas que aborda el doctor Jesús Pino Minguez.

-¿Cuáles son las fracturas de mayor complicación para el adulto mayor?

– Dentro de este   grupo de edad  las fracturas con más complicaciones son las de cadera, que conlleva  mayor morbimortalidad, y las fracturas vertebrales.

La mayoría de las fracturas en pacientes mayores de 65 años están asociadas a fracturas secundarias por fragilidad ósea, bien por osteoporosis u osteopenia.

La osteoporosis es también llamada enfermedad “silente” dado que en muchos casos no ha sido diagnosticada ni tratada, a pesar de ser la enfermedad más común del hueso.

 –¿La fractura de cadera en el adulto mayor puede comprometer su vida?

 -La mortalidad, tras una fractura de cadera es alta. Así en la mayoría de las publicaciones  científicas  se informa que la mortandad hospitalaria global es sobre 5% de los pacientes,  variando entre  2% hasta 8%.

Pero hay un dato de alarma: Tras el alta hospitalaria, la mortalidad alcanza al 30% de los pacientes a los 12 meses de la fractura.

Evidentemente hay que tener en cuenta las comorbilidades de los pacientes y la situación funcional previa (en especial estados de demencia), pero evidentemente el factor que desencadena ese desequilibrio que va a ocasionar la terrible cifra de 30% de mortalidad es la fractura de cadera.

 -¿Como se trata una fractura de cadera en el anciano?

El tratamiento siempre es quirúrgico   y va a depender del tipo fractura, y va desde la implantación de prótesis, o modernos sistemas de osteosíntesis con cirugías mínimamente invasivas.

Un factor importante a tener en cuenta es la demora en la intervención tras la fractura.

Diversos estudios muestran mayor índice de complicaciones cuando se demora mucho el tratamiento quirúrgico, pero por otro lado, se podría demorar hasta que el paciente esté en óptimas condiciones para su intervención, sobre todo si hay patologías previas.

-¿Cómo podemos prevenir el riesgo de estas facturas?

-En mi opinion hay dos factores a tener en cuenta, uno el riesgo de caídas en el paciente anciano, y otro la fragilidad ósea  debido a la osteoporosis.

Respecto la prevención de las caídas, las modificaciones de la arquitectura en domicilios y ayudas tipo barandillas en escaleras, para reducir el riesgo se han mostrado útiles.

 Pero aun así, deberemos de tener en cuenta que el  riesgo de caída va en aumento con la edad, debido a cambios neuromusculares asociados al deterioro general,  la toma de ansiolíticos o psicótropos que disminuyen  el estado de alerta, enfermedades neurológicas (enfermedad de Parkinson, enfermedades cerebrovasculares), pérdida de agudeza visual (cataratas, presbicia, degeneración macular), estados confusionales (demencia senil),  alteraciones del equilibrio, vértigos o mareos  de cualquier origen.

Otro factor a tener en cuenta es la disminución de los mecanismos de defensa ante la caída, como las maniobras para disminuir la energía del impacto.

Por otro lado, la utilización de escalas que nos ayuden a identificar la población susceptible que presenten factores de riesgo de padecer fractura de cadera e impartir una correcta educación sanitaria, mediante charlas médico farmacéuticas y folletos didácticos, enseñando medidas y hábitos saludables que ayuden a disminuir el riesgo de padecer fractura de cadera, puede resultar beneficioso.

 -¿Qué factor juega la fragilidad ósea?

 –La osteoporosis es la causa más frecuente en la mayoría de casos de fractura de cadera, aunque es frecuente que previamente, a la fractura, los pacientes no hayan sido  diagnosticados de osteoporosis y por  consiguiente no reciben tratamiento adecuado. De hecho, como dijimos, la osteoporosis es llamada la enfermedad silente y muchas veces la diagnosticamos cuando ya han aparecido fracturas, tanto vertebrales, de cadera o de muñeca.

La baja actividad física, el tabaco y el excesivo uso de alcohol están, así mismo, directamente relacionados con la osteoporosis y por consiguiente con el riesgo de fractura.

La determinación mediante densitometría de la masa ósea (BMD) es de utilidad, pero no debe sustituir una meticulosa evaluación clínica acerca del riesgo de sufrir fracturas osteoporóticas.

Dr. Jesús Pino Minguez

El doctor Jesús Pino Minguez es Doctor en Medicina por la Universidad de Santiago de Compostela (USC), profesor de Enfermedades del Aparato Locomotor de la USC, director de la Unidad de Columna del Hospital HM  Rosaleda y Miembro Numerario de la Real Academia de Medicina de Galicia, ocupando el Sillón de Traumatología y Cirugía Ortopédica.

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