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Lic. Ángela Tello

Según varios estudios el ayuno intermitente es la panacea. Se afirma que tiene efectos longevos, antiinflamatorios y que mejora los niveles de colesterol, la hipertensión y la diabetes.

En contraposición también se sabe que el ayuno ocasiona ansiedad, estrés, cansancio, somnolencia y afecta a la capacidad cognitiva.

En cuanto a la efectividad y seguridad de cualquiera de las variantes del ayuno intermitente los estudios que se han hecho hasta el momento son poco consistentes con muestras pequeñas y con duraciones en el tiempo bastante limitadas.

Buscando información en las diferentes bases de datos científicas se observa escasez en los estudios hechos en humanos.

Siendo pragmáticos y poniendo algo de sentido común, los estudios hechos en animales no siempre pueden ser extrapolados a los seres humanos puesto que los efectos que podrían gestarse a largo plazo podrían ser muy distintos.

Vamos a mencionar alguno de los beneficios que se atribuyen al ayuno intermitente:

  • Pérdida de peso: está claro que si se deja de comer con toda seguridad se perderá peso. No hay que ir más allá. Sin embargo hay que aclarar que la pérdida de peso también se puede conseguir realizando  cualquier tipo de dieta saludable que conlleve menos riesgos que el ayuno.
  • La reducción de peso de forma agresiva está envuelta en la ilusión de pérdida de muchos kilos, pero si las cosas no se hacen bien, la recuperación del mismo puede ser por partida doble (Efecto rebote). Recordemos que  durante las horas de abstinencia alimentaria se activan distintos mecanismos que tiene que ver con las hormonas del estrés. 
  • Efectos antiinflamatorios: estos efectos han sido mínimamente estudiados en humanos. Toda la información sobre este beneficio se debe a un solo estudio que está respaldado por cuatro referencias con muy poco peso (dos en ratones y dos en humanos). Es lógico que si una persona padece de obesidad y pierde peso, cualquier patología concomitante va a mejorar. Se trata de mejoras que van ligadas a la pérdida de peso, pero no gracias al ayuno intermitente.
  • Efectos cardiovasculares:  existe poca literatura sobre los efectos cardiovasculares que promueve el ayuno en humanos, pero es evidente que con la pérdida de peso mejora el metabolismo de los lípidos, hipertensión, y por tanto las enfermedades cardiovasculares. Una vez más se puede decir que cualquier tipo de dieta sana junto a un estilo de vida saludable promoverán el equilibrio orgánico.
  • Diabetes: Los estudios que se encuentran están hechos en animales que no pueden ser extrapolables a humanos. Falta más investigación en humanos a largo plazo.

Cabría considerar lo siguiente:  antes hemos dicho que durante los periodos de ayuno prolongados se ponen en marcha mecanismos que activan las hormonas del estrés encargadas de promover la movilización de las grasas y la producción de cuerpos cetónicos.

Estos mecanismos están impulsados por distintas hormonas del estrés, entre ellas el glucagón y el cortisol.

En condiciones normales, el cortisol induce al hígado a la producción de glucosa como fuente de energía.

No obstante, si el estímulo de dicha hormona es permanente ¿podría afectar a la homeostasis hormonal y por tanto a la conducta de la persona? Como se ha dicho, la restricción alimentaria ocasiona ansiedad, estrés, cansancio, irritabilidad…, y todo se debe al cortisol. 

Como conclusión de este apartado se puede decir que perder peso siempre traerá beneficios, no obstante, el cómo se pierden esos kilos debería ser meditado.

El efecto rebote o efecto yo-yo es la respuesta típica del cuerpo ante la pérdida de peso brusca. Como se ha mencionado antes, la abstinencia hace que el organismo entre en estado de alarma por una simple cuestión de supervivencia.

Al reanudar la ingesta, si la alimentación no es apropiada, el organismo empezará a acumular todas las calorías posibles, de modo que se puede producir el efecto contrario al esperado.

Por otro lado, como señalo en mi libro, Todo lo que no te han contado sobre la alimentación saludable (Editorial Editatum), debemos considerar, que con este tipo de restricciones también existe la posibilidad de perder masa muscular en vez de masa grasa. Justo lo contrario de nuestro objetivo.

Por último, no hay que olvidar que el ayuno no es para todos. Factores como la edad, problemas de salud y trastornos alimentarios pueden ser suficientes para descartar este método. En caso de dudas es mejor asistir a un profesional experimentado para recibir ayuda.

Lic. Ángela Tello

Ángela Tello nació en San Agustín (Colombia). En 2003 se trasladó a Madrid donde cursó sus estudios en la Universidad Autónoma de Madrid. Es diplomada en Nutrición Humana y Dietética con un Master en Nutrición Clínica por la Universidad de Granada. Ha realizado diferentes estudios en “Nutrición, Genética y Enfermedad”, “Menopausia y Nutrición” y “Coach Nutricional”.  En la actualidad desarrolla su actividad profesional como coach de Nutrición, conferenciante y comunicadora. Algunas cadenas de radio y televisión como Telecinco, Cadena Cope, Sony Entertainment Televisión o Cadena Dial, han contado con ella como coach en sus programas.  Experta en alimentación saludable publica artículos en revistas especializadas, algunas de ellas de gran tirada como Verdemente, La Gaceta de los negocios o Wapa Magazine.