fbpx

Equidad y justicia social, desafíos del sistema sanitario venezolano

Pixabay

Violeta Villar Liste

Que se atienda con equidad y justicia social, tanto las enfermedades infecciosas como las crónicas no transmisibles, además de  fortalecer el Sistema Público Nacional de Salud en Venezuela con políticas públicas cónsonas con la realidad nacional (tecnología, talento humano, insumos, medicamentos e infraestructura sanitarias), son parte de los planteamientos de la Sociedad Venezolana de Salud Pública (SVSP), al cerrar el 2021.

El Dr. Saúl Peña, presidente de la SVSP, reflexionó que una de las lecciones, “es la necesidad de establecer cambios significativos en el Sistema Sanitario Venezolano”. 

Las acciones deben estar soportadas en varios pilares fundamentales:

  • Estructurar un Sistema Sanitario Universal y de financiamiento público, que sea líder en análisis de resultados, sostenible y preparado para alcanzar los retos del futuro. Cambios que desde hace años los profesionales y técnicos de la salud reclamamos
  • Información epidemiológica confiable, registros de la información estadística continua, mantener activa la vigilancia epidemiológica, pruebas certificadas, activar la información de las pruebas que se realicen y la unidad de estadísticas.
  • Consensuar con la comunidad científica nacional, a través de la Academia Nacional de Medicina y Red de Sociedades Científicas Médicas de Venezuela, el Plan de Vacunación a ser aplicado con eficiencia científica comprobada. 
  • Fortalecer el Sistema Público Nacional de Salud con políticas públicas cónsonas con la realidad nacional, tanto desde el punto de vista tecnológico, talento humano, insumos, medicamentos e infraestructura sanitaria. Que se atienda con equidad y justicia social las Enfermedades Infecciosas como las Enfermedades Crónicas no Transmisibles.  
  • Activar las estrategias de Salud Pública para controlar las enfermedades prevenibles. Los fenómenos epidemiológicos no se extrapolan, se transmiten más en unas condiciones que otras.  
  • Fortalecer la intersectorialidad en todos sus ámbitos, tanto en el sector público como privado. 
  • Facilitar los recursos a los entes formadores de talento humano en Salud Pública.

De igual modo, seguir las acciones recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), para hacer frente a la variante de preocupación, ómicron, entre otras, compartir secuencias de genomas en bases de datos disponibles públicamente, como GISAID; notificar casos iniciales o grupos a la OMS; realizar investigaciones de campo y evaluaciones de laboratorio para comprender mejor si esta variante tiene diferentes características de transmisión o enfermedad, o si afecta la efectividad de las vacunas, la terapéutica, el diagnóstico o las medidas sociales y de salud pública.

Además, continuar implementando medidas efectivas de salud pública para reducir la circulación de covid-19 en general, abordar con urgencia las desigualdades en el acceso a las vacunas covid-19 para garantizar que los grupos vulnerables en todas partes, incluidos los trabajadores de la salud y las personas mayores, reciban su primera y segunda dosis, junto con un acceso equitativo al tratamiento y al diagnóstico.

Una respuesta comunitaria a la falta de datos

El Dr. Julio Castro, medico internista e infectólogo y el Dr. Huníades Urbina-Medina, pediatra-intensivista y secretario académico de la Academia Nacional de Medicina de Venezuela (ANM), en esta misma línea de aportar información que contribuya al mejor conocimiento y control de la pandemia en Venezuela, mostraron los resultados del primer Monitoreo comunitario covid-19, que mide el alcance de centros y condiciones de vacunación contra el virus en Venezuela.
La recolección de la data se registró del 25 de octubre al 5 de diciembre de 2021.
El informe “es una respuesta a la ausencia de un Plan Nacional de Vacunación y el trabajo significa coordinar con las comunidades para verificar la inmunización en el país”.

Algunos datos relevantes:
-Lograron una muestra en 399 centros de vacunación (se estima existen 700 centros)
-El 66% de los centros son fijos y el 33% móviles, lo cual afecta el retorno de los vacunados para otras dosis.
-6 de cada 10 centros de vacunación trabaja solo 4 horas en la mañana.
-Con respecto a las condiciones de espera, en el 34% de los centros ocurre a la intemperie.
-En el 34% de los centros de vacunación existe propaganda política.
-En el 35% de los centros no hay condiciones para las personas con discapacidad
-En el 28% de los centros no se utilizan las mascarillas con rigurosidad. El 49% del personal encargado no utilizan guantes. Advierten que se deben mantener las medidas de bioseguridad para un control efectivo de la pandemia, incluso con cuadros de vacunación.

Dar acceso a los datos e información

El Dr. Peña analiza que “después de 20 meses de aquel histórico día, 12 de marzo de 2020, de la declaración de pandemia de la covid-19 por la Organización Mundial de la Salud (OMS), mucho camino ha recorrido la ciencia y los ciudadanos, sin embargo, este camino no tiene fin

Ahora es que nos falta por seguir aprendiendo, como ciudadanos, de acuerdo al avance que realizan los científicos en sus espacios naturales: laboratorios, centros hospitalarios y voluntarios”.

La pandemia, sostiene, ha puesto claramente de manifiesto la necesidad de dar acceso a los datos y a la información.   Activar a los investigadores, clínicos, educadores y sanitaristas para desarrollar estrategias en el contexto de la historia natural de la enfermedad en prevención primaria, secundaria y terciaria

En el horizonte clínico, describe, abogar por tratamientos y vacunas; que las autoridades sanitarias y los organismos de reglamentación tomen decisiones fundamentadas y los profesionales de la salud dispongan de información que les ayude a la toma de decisiones.

Vigilancia epidemiológica

El presidente de la SVSP resaltó la importancia de la vigilancia epidemiológica para contener el virus y definir acciones en pro de la salud de la población. 

“Las autoridades anunciaron una cuarentena radical por dos semanas consecutivas, pero ya hay centros hospitalarios y clínicas privadas que informan no tener capacidad de atención para nuevos pacientes. 

Por otra parte, durante la pandemia ha quedado patente la fragmentación de los sistemas de salud, dificultando la coordinación, pero también hay falta de profesionales de salud, de medicación y tecnología pertinentes, de camas hospitalarias y de servicios de vigilancia intensiva”.

La información contradictoria y la falta de transparencia, advierte, ha llevado a la población a desconfiar de las autoridades sanitarias y tratamientos que proponían.  

“Insistimos en la necesidad de equipar la infraestructura sanitaria con los servicios básicos. Probablemente por las flexibilizaciones de diciembre, estamos ante un aumento muy importante del número de casos”.

Los hospitales y clínicas, reiteró, han saturado su umbral de capacidad. 

“Esta situación todavía no se ve reflejada en las cifras oficiales.  Hay un aumento importante del subregistro porque solamente se asienta a los enfermos que han dado positivo a una prueba PCR o de antígeno”.

Reflexiona que la pandemia ha impactado de manera profunda en nuestra sociedad.

“Ha sido una crisis sanitaria sin precedentes que marca un antes y un después en la sociedad, la que ha pagado un precio altísimo por el número de defunciones, pero también por el impacto que la enfermedad y el confinamiento tendrá en su salud, por las secuelas físicas y psicológicas y por las consecuencias económicas y sociales”.

Resaltó que la pandemia “ha demostrado que los salubristas y los epidemiólogos existen, lo que ha generado y abierto un espacio para proyectar la salud pública. Se construyó capacidad de generar conocimiento, en especial desde la Academia, Universidades y las Sociedades Científicas”.

Al respecto, y en cumplimiento de sus objetivos, la SVSP ha participado de manera permanente en actividades orientadas a la comprensión de la enfermedad, al ofrecer asesoramiento de expertos en salud de la Red de Sociedades Científicas de Venezuela y Academia Nacional de Medicina, conforme al resumen que se describe en documento adjunto.

Ver:

La prioridad covid-19 desatiende otras enfermedades

¿Cómo ha logrado un sistema sanitario en crisis hacer frente a la coyuntura de la pandemia?

-La pandemia nos llegó con cierto retardo, por lo cual tuvimos cierta ventaja comparativa frente a lo que sucedió en  países como España e  Italia.

Pudimos adecuar el sistema de salud, reforzar y consolidar las capacidades del sector y prepararnos para recibirla y reducir la mortalidad por la covid-19 

El sector salud pone en evidencia los problemas que tienen los otros sectores. Se organizó la atención a los contagiados y afectados por la covid-19 bajo la modalidad organizativa de Hospitales Centinelas en todo el país. 

Sin embargo, se desatendieron las Enfermedades Crónicas no Transmisibles para dar prioridad a la atención a los pacientes con la covid-19, lo cual  colapsó el sistema de salud.  

La improvisación y falta de planificación en salud pública, aunado a la no incorporación de los expertos que se han ofrecido bajo diferentes formas, generó baja capacidad resolutiva en la atención en los servicios de salud tanto públicos como privados. 

Alianzas para marchar juntos

-¿Cómo ha apoyado la Alianza de Asociaciones de Salud Pública de las Américas (AASPA)  una mejor comprensión y atención de la pandemia?

-Ha contribuido ampliamente al fortalecimiento de la Salud Pública de nuestra región. Son espacios de intercambio e integración y permite conocer cómo los países se comportan ante la pandemia y cómo los gobiernos responden.

De igual modo, ayuda a entender cómo la sociedad civil se moviliza y nuestras sociedades o asociaciones se comportan o participan en este proceso. 

Escenarios como la AASPA son valiosos para lograr la consistencia, y tenemos claro que una de las alternativas es fortalecer nuestros sistemas de salud, lo cual implica hacer reformas profundas en nuestros países, entender los determinantes sociales, generar más intercambios y estar más integrados. Nuestra razón de ser es la salud pública. 

La directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Carissa F. Etienne, pidió a los países que prioricen urgentemente la inversión pública para garantizar sistemas de salud resilientes, al notificar que 46% de los países de las Américas siguen informando interrupciones en la prestación de servicios de salud debido a la pandemia.

La Dra. Etienne, citada por el organismo, destacó que la salud materno infantil, las enfermedades transmisibles, la inmunización rutinaria, y la prevención y control de enfermedades no transmisibles son áreas particularmente afectadas por la pandemia.

En el Consejo Directivo de la OPS en septiembre de 2021, señala la institución, los Estados Miembros aprobaron una estrategia para construir sistemas de salud resilientes después de covid-19 con el fin de mantener y proteger los avances en salud pública. El plan incluye cuatro líneas de acción:

  1. Transformación de los sistemas de salud basada en un enfoque de atención primaria de salud
  2. Fortalecimiento del liderazgo, la rectoría y la gobernanza
  3. Fortalecimiento de la capacidad de las redes de prestación de servicios de salud
  4. Incrementar y mantener la financiación pública en salud y protección social.

Son ejes que en el ámbito nacional, y como parte de una estrategia regional, permitirán avanzar y no permitir que nadie quede atrás, como es la solicitud de la OPS, en un 2022 al cual llegaremos todavía en pandemia.