Estudio aborda desafíos de la afrodescendiente panameña

Formular un plan de trabajo que contribuya al empoderamiento personal y colectivo, con enfoque de género, de la afrodescendiente panameña, es parte del objetivo de la investigación que derivó en el libro, Mujeres urbanas: afrodescendientes entre la desigualdad y la discriminación.

Al frente de este estudio estuvieron las investigadoras Xiomara Rodríguez, Juana Camargo y Eusebia Solís, quienes presentaron los resultados en acto celebrado en la Sala Rai de la Biblioteca Simón Bolívar de la Universidad de Panamá.

La actividad fue organizada por las instituciones que apoyaron la iniciativa que es hoy un libro de referencia en el ámbito académico: el Instituto de la Mujer de la Universidad de Panamá, el movimiento Espacio de Encuentro de Mujeres y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid), ente que patrocinó la investigación.

Los datos del Censo 2010 de Panamá estiman “que las mujeres afrodescendientes están en mejores condiciones que las mujeres del resto del país”.

Sin embargo, las investigadoras del libro Mujeres urbanas: afrodescendientes entre la desigualdad y la discriminación, advierten que esta data no refleja a la generalidad de la mujer panameña.

Por el contrario, “las mujeres de la muestra estudiada presentan una situación de vulnerabilidad marcada y viven situación de discriminación múltiple cada día o interseccionalidad muy marcada dentro del conjunto de mujeres de la ciudad capital y de las mujeres autoidentificadas como afrodescendientes en el censo del 2010 y en otras mediciones”. 

La investigación describe las condiciones de la mujer afrodescendiente residente en los corregimientos de Calidonia, San Felipe, Curundú, Santa Ana y Chorrillo, como una muestra representativa que se puede extrapolar a otras áreas urbanas.

Investigadora Xiomara Rodríguez

Se aspira a formular un plan de trabajo para el desarrollo de capacidades que contribuyan a su empoderamiento personal y colectivo con enfoque de género, derechos humanos e interculturalidad que incorpore la participación de las mujeres afrodescendientes desde su diseño e implementación.

Las mujeres participantes del estudio tenían edades entre 18 y 69 años. 

Advierten que el estudio constató “que la edad es un elemento discriminativo más. Por ejemplo, ser afrodescendiente y adulta mayor acarreará que se profundicen las opresiones”. 

¿Quién es un afrodescendiente?
Personas de origen africano que viven en las Américas y en todas las zonas de la diáspora africana por consecuencia de la esclavitud, con lo cual se le degenó históricamente el ejercicio de sus derechos fundamentales.
Declaración de Santiago. Año 2000 y Declaración de Durban. Año 2001

Algunos hallazgos

Académicos:

  • El 70% de las encuestadas tiene un nivel académico medio. 18% con estudios universitarios.
  • Contrario a lo esperado, las universitarias declararon percibir de una manera menor la discriminación.
  • En algunos casos “fue notorio el rechazo a pensarse a sí mismas como afrodescendientes”.

Estado civil: 

  • 33% se encuentran unidas
  • Madres solteras: 16% “lo que puede representar mayor inestabilidad económica y emocional para la familia”.

Autoidentificación:

”En la aplicación de las encuestas y en los talleres, fue notorio que para algunas mujeres la autodefinición está solamente en el color de la piel y se evadió con bastante frecuencia asumirse como una mujer negra”.

Ocupación:

  • ”Predominaron los trabajos mal remunerados y desvalorizadas socialmente”. Encabezan (21%), trabajos independientes como modista, estilista, seguridad o trabajadores del aseo informal.
  • Con igual porcentaje (21%) empleadas públicas, oficinistas, secretarias y trabajadoras manuales.
  • En segundo lugar (19%), amas de casa y empleadas domésticas remuneradas.

Analizan que con estos datos “se puede esperar que dentro del grupo estudiado la mayoría se encuentra en la línea de la pobreza”.

De hecho, la mayoría señaló que vivían con recursos limitados.

Investigadora Eusebia Solís

Violencia familiar:

El 41% vivió violencia familiar desde edades tempranas

La violencia se asume como algo inherente a la estructura social.

Conceptualización

El estudio indica que “casi todas las muestras y quienes participaron en los talleres, tienen muy claro lo que significa discriminación”.

Por lo general lo asocian al racismo, la intolerancia, la desigualdad, la falta de derechos humanos, la situación de exclusión y vulnerabilidad.

Las mujeres reconocen la discriminación como una lesión de sus vidas.

El estudio arroja varias conclusiones que son punto de partida para la acción:

No todas las afrodescendientes tienen las mismas condiciones. Es importante situar a cada grupo dentro de su contexto socioeconómico y sociocultural.

No existen datos desde una variable étnico racial que permita profundizar en la realidad de la población afrodescendiente.

Las mujeres estudiadas se encuentran en una situación de mayor vulnerabilidad y viven presiones o interseccionalidad.

Investigadora Juana Camargo

Entre otras líneas de acción para “la organización de mujeres e incidencia para el impulso de políticas públicas”, se propone:

  1. Fortalecer políticas de respeto de derechos humanos de la población afrodescendiente.
  2. Visibilización de sus condiciones de vida y derechos vulnerados.
  1. Promover programas de acceso a ingresos y empleos.
  2. Implementar un sistema integral de cuidados
  1. Favorecer políticas que amplíen el respeto a los cultos y espiritualidad afrodescendiente y holística.
  2. Insistir en las propuestas de inclusión en la currícula educativa de los aportes al desarrollo nacional por parte de la población afrodescendiente.
  3. Contribuir a visibilizar los derechos de las mujeres del Centro Histórico a ser consideradas parte del patrimonio y evitar su expulsión de estos territorios.
  4. Desarrollo de políticas contra la estigmatización de las mujeres.
  5. Promover la incorporación de las mujeres afrodescendientes en programas de viviendas seguras y dignas
  6. Desarrollo de programa de atención de derechos sexuales y reproductivos.
  7. Fortalecer programas de prevención de violencia contra la mujer, niños, niñas y adolescentes
  8. Desarrollo y fortalecimiento de tejidos sociales comunitarios.

“El grupo estudiado muestra una alta capacidad de resiliencia. Las aspiraciones y expectativas del grupo estudiado necesitan del desarrollo de políticas que respondan a sus necesidades concretas”.

Exhortan al Estado al desarrollo de políticas públicas orientadas a generar una sociedad equilibrada y con prioridad de aspectos como salud, educación, trabajo digno y justicia.