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Marta Varela Rey, Cristina Riobello, María Jesús González Rellán y Daniel Drucker
Este hallazgo supone un cambio relevante en la comprensión de cómo actúan los fármacos basados en GLP-1. El estudio es liderado por la investigadora María Jesús González Rellán, beneficiaria de una Marie Skłodowska-Curie Global Fellowship entre el CiMUS de la USC y el Lunenfeld-Tanenbaum Research Institute (Toronto, Canadá), y desarrollado en el grupo de Daniel Drucker

Con información de CiMUS

Los fármacos basados en GLP-1 han revolucionado el tratamiento de enfermedades metabólicas como la diabetes y la obesidad, y en los últimos años han demostrado beneficios que van mucho más allá.

Ahora, un estudio llevado a cabo en colaboración entre el LTRI de la Universidad de Toronto y el Centro Singular de Investigación en Medicina Molecular y Enfermedades Crónicas (CiMUS) de la Universidade de Santiago de Compostela (USC), cofinanciado con fondos europeos y publicado en Cell Metabolism, demuestra que la semaglutida ejerce efectos directos sobre el hígado, independientemente de la pérdida de peso, lo que ayuda a explicar su eficacia frente a la enfermedad hepática metabólica.

Concretamente esta investigación demuestra que el receptor de GLP-1, la diana terapéutica de la semaglutida, se encuentra en un tipo muy específico de células endoteliales del hígado que actúan como coordinadoras del funcionamiento hepático. Cuando la semaglutida activa este receptor, se desencadena una red de señales que reduce la inflamación, disminuye la fibrosis y favorece la recuperación del tejido hepático.

Este hallazgo supone un cambio relevante en la comprensión de cómo actúan los fármacos basados en GLP-1.

El estudio es liderado por la investigadora María Jesús González Rellán, beneficiaria de una Marie Skłodowska-Curie Global Fellowship entre el CiMUS de la USC y el Lunenfeld-Tanenbaum Research Institute (Toronto, Canadá), y desarrollado en el grupo de Daniel Drucker.

El trabajo contó además con la participación de las investigadoras Cristina Riobello y Marta Varela Rey, del grupo Liver Metabolism and Disorders Laboratory (LIMED) del CiMUS.

Según la autora principal del estudio, María Jesús González Rellán, “identificar estos mecanismos directos nos ayuda a entender mejor su eficacia y abre la puerta a desarrollar terapias más específicas y a identificar qué pacientes pueden beneficiarse más de estos tratamientos”.

María Jesús González Rellán y Daniel Drucker

El 30% de la población mundial afectada

La enfermedad hepática metabólica afecta a cerca del 30% de la población mundial y, hasta hace poco, no contaba con tratamientos eficaces.

Dado que esta patología está estrechamente asociada a la obesidad y la diabetes, hasta ahora se asumía que la mejoría observada con fármacos basados en GLP-1 era consecuencia indirecta de la pérdida de peso.

Sin embargo, ensayos clínicos recientes mostraron resultados inesperados: algunos pacientes mejoraban incluso antes de adelgazar o sin hacerlo de forma significativa, lo que sugería la existencia de mecanismos adicionales. En este contexto, este estudio ha identificado uno de esos mecanismos.

Marta Varela Rey y Cristina Riobello

“Durante años se asumió que la mejoría hepática con estos fármacos era consecuencia de la pérdida de peso. Nuestros resultados muestran que la semaglutida también actúa directamente sobre el hígado, activando células que coordinan la respuesta frente a la inflamación y la fibrosis”, explica González Rellán.

“Este estudio refuerza, por tanto, la idea de que la semaglutida no solo ayuda a perder peso, sino que ejerce una acción protectora directa sobre el hígado, lo que consolida su papel como herramienta clave frente a enfermedades metabólicas complejas”, concluye.

Relevancia para Galicia

El trabajo presenta además un contexto especialmente relevante para Galicia. La investigación se llevó a cabo en el laboratorio de Daniel Drucker, recientemente distinguido con el Premio Princesa de Asturias y el Premio Fronteras del Conocimiento por el descubrimiento y desarrollo de las terapias basadas en GLP-1, y cuenta con una participación destacada de personal investigador vinculado al CiMUS de la Universidade de Santiago de Compostela, lo que refuerza la contribución de la USC a un ámbito de gran impacto clínico y social.

Referencia: Rellán. M.J.  et al. The weight-loss-independent hepatoprotective benefits of semaglutide are orchestrated by intrahepatic sinusoidal endothelial GLP-1 receptors. Cell Metabolism 2026

La semaglutida es eficaz frente al hígado graso en ratones incluso sin pérdida de peso

Anatomy of a X-ray woman doing Biceps Curls

(Reacciones)

El Science Media Centre España (SMC) comparte reacciones con respecto a esta investigación:

José Pablo Miramontes González, médico internista en el servicio de Medicina Interna del Hospital Río Hortega (Valladolid) destaca que es un estudio preclínico de alta calidad, que ayuda a explicar observaciones clínicas, lo que redunda en la seguridad de los clínicos para la toma de decisiones. 

Su principal fortaleza es el diseño. Los autores no se limitan a observar que el hígado mejora con semaglutida, sino que intentan explicar por qué ocurre. Para ello combinan varios modelos de ratón con enfermedad hepática metabólica, manipulación genética y análisis moleculares avanzados. Este hecho le da bastante fuerza desde el punto de vista mecanístico. 

El estudio encaja bien con lo que ya se venía observando. En estudios clínicos previos ya había señales de que la semaglutida podía mejorar la esteatohepatitis [hígado graso] y algunos marcadores de daño hepático. También se intuía que parte de ese beneficio no dependía por completo de cuánto peso perdía el paciente, es una observación independiente”.

La novedad de este trabajo, destaca, es que aporta una explicación biológica plausible: en ratones, el fármaco parece actuar sobre un grupo muy concreto de células del hígado, las células endoteliales sinusoidales hepáticas, y desde ahí modula la inflamación, esteatosis y fibrosis. 

“¿Qué implicaciones puede tener esto? La más importante es conceptual: que el beneficio va más allá de medir el éxito de estos tratamientos solo por los kilos perdidos, hecho habitual por otro lado. Puede haber pacientes cuyo hígado mejore aunque la pérdida de peso sea modesta. Eso es clínicamente relevante”.

El Dr. Francisco Jesús Gómez Delgado, jefe del servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario de Jaén, profesor asociado de Medicina en la Universidad de Jaén y miembro del Grupo de Diabetes, Obesidad y Nutrición de la Sociedad Española de Medicina Interna:

Me parece un estudio muy interesante y de gran rigor científico. El trabajo explica mecanismos patogénicos y fisiopatológicos complejos y desconocidos hasta la fecha usando modelos murinos [de ratón] para un análisis pormenorizado de la hipótesis según la cual la vía del GLP-1 favorece una mejora en la enfermedad metabólica hepática (EMH) más allá de la pérdida de peso y el exceso de adiposidad. Su calidad se ve reflejada en la publicación en una revista de máximo nivel como Cell Metabolis”.

En líneas generales, este artículo no solo se limita a confirmar que la semaglutida mejora el hígado, algo que ya conocíamos de evidencias previas, sino que aporta una explicación biológica plausible y convincente de cómo puede hacerlo incluso más allá de la pérdida de peso, señaló.

“El hallazgo central de este trabajo muestra que la semaglutida puede mejorar inflamación, esteatosis y fibrosis hepática mediado por los receptores GLP-1 localizados en células endoteliales sinusoidales del hígado, las llamadas LSEC, constituyendo la primera evidencia al respecto para explicar los mecanismos biológicos que explicarían este efecto”.

Por: Science Media Centre España (SMC)