fbpx
Ilustración: Pedro Crenes Castro

Mientras Sergio Ramírez está en Panamá, celebrando con las letras de América el Festival Centroamérica Cuenta, nos llega la noticia feliz de que ha sido elegido para formar parte de la Real Academia Española.

Pedro Crenes Castro, coordinador del Viernes Cultural: Literatura Panameña pcrenes@gmail.com

Artículo por: Pedro Crenes Castro


Para Centroamérica, que uno de los nuestros se siente a la mesa de los que hablan sobre nuestra lengua, es un privilegio que las letras de Sergio Ramírez ha logrado para todos.

Literatura, Legado, Libertad

Una letra, “L”, para escribir grandes palabras: Literatura, Legado, Libertad, así en mayúsculas, en letra grande para que suenen y resuenen en acento nicaragüense, en acento centroamericano. Mientras Sergio Ramírez está en Panamá, celebrando con las letras de América el Festival Centroamérica Cuenta, nos llega la noticia feliz de que ha sido elegido para formar parte de la Real Academia Española. La lengua de Cervantes, la lengua de la Mancha, el español, reconoce la trayectoria y la obra de uno de los mejores escritores de nuestro idioma.

Confieso que este es un Viernes cultural a vuela pluma, a salto de mata entre muchas actividades y lecturas, pero esperábamos esta noticia, esperábamos esta votación, y a pesar de que algunos sectores querían empañar este reconocimiento, ya es un hecho: Sergio Ramírez ocupará la silla “L” mayúscula que dejó vacante a su muerte Mario Vargas Llosa. Y no es una sustitución, todos somos insustituibles, y más en literatura, pero, eso sí, un gran escritor sucede a otro, un gran novelista sucede a otro, un gran defensor de la democracia y de la libertad sucede a otro.

En su magisterio silencioso de palabras inmensas dentro de su prosa, Sergio Ramírez dejó esta lección para los que escriben, o pretenden hacerlo, en el discurso de aceptación del Premio Cervantes, que se le concedió en 2017:

«La poesía es inevitable en la sustancia de la prosa. Lo sabía Rubén quien, además de la poesía, revolucionó la crónica periodística y fue un cuentista novedoso. Y es más. Creo que alguien que no se ha pasado la vida leyendo poesía, difícilmente puede encontrar las claves de la prosa, la cual necesita de ritmos, y de una música invisible: “la música callada/la soledad sonora”. Es lo que Pietro Citati llama “la música de las cosas perdidas” en La muerte de la mariposa, al hablar de la prosa de Francis Scott Fitzgerald: “para la mayoría de la gente, las cosas se pierden sin remedio. Pero para él, dejaban una música. Y lo esencial en un escritor es encontrar esa música de las cosas perdidas, no las cosas en sí mismas”».

Y la generosidad de Sergio. Desde este Cervantes no ha hecho más que, como siempre, partir y compartir este pan de la literatura, no solo desde su obra, sino también desde su influencia. Centroamérica Cuenta no es más ni menos que una inmensa comunión, una cita anual para compartir, para sentarnos a conversar, para escucharnos, para oír de dónde venimos y ver hacia dónde queremos ir.

Para Centroamérica, que uno de los nuestros se siente a la mesa de los que hablan sobre nuestra lengua, es un privilegio que las letras de Sergio Ramírez han logrado para todos.


Pedro Crenes Castro, coordinador del Viernes Cultural Literatura Panameña | pcrenes@gmail.com

Pedro Crenes Castro (Panamá, 1972), es escritor. Columnista y colaborador en varios medios panameños y españoles. Ha ganado dos veces el premio Nacional de Literatura Ricardo Miró de Panamá y dicta talleres literarios. Vive en España desde el año 1990.