El 16 de mayo del 2026, el director general de la OMS determinó que el brote constituía una emergencia de salud pública de importancia internacional en virtud del Reglamento Sanitario Internacional (2005)
Comunicado OPS
La Organización Panamericana de la Salud / Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) comparte en documento público, orientaciones técnicas actualizadas para apoyar a los Estados Miembros de la región en la preparación y el diagnóstico de laboratorio, las medidas de prevención y control de infecciones, y el manejo clínico de los casos, ante la situación del Ébola en la República Democrática del Congo y Uganda.
Recordar que el 5 de mayo del 2026, la Organización Mundial de la Salud (OMS) fue alertada sobre un brote de enfermedad desconocida con alta mortalidad en la zona de salud de Mongbwalu, provincia de Ituri, República Democrática del Congo, incluyendo defunciones entre trabajadores de salud.
El 15 de mayo del 2026, el Instituto Nacional de Investigación Biomédica de Kinshasa confirmó enfermedad por virus Bundibugyo en 8 muestras analizadas; ese mismo día, el Ministerio de Salud declaró oficialmente el 17.º brote de enfermedad por Ébola en el país.
El 16 de mayo del 2026, el director general de la OMS determinó que el brote constituía una emergencia de salud pública de importancia internacional en virtud del Reglamento Sanitario Internacional (2005).
El 19 de mayo de 2026, el director general convocó la primera reunión del Comité de Emergencia del RSI sobre la epidemia de la enfermedad del Ébola causada por el virus Bundibugyo en la República Democrática del Congo y Uganda.
El dictamen del Comité coincidió con la determinación del director de la OMS de que el evento constituye una Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional (ESPII), pero no cumple los criterios para ser considerada una emergencia pandémica.
El Comité reconoció que la epidemia se está desarrollando en uno de los entornos operativos más complejos posibles; por lo tanto, cualquier respuesta debe incorporar información contextual clave para aumentar las probabilidades de éxito.
Considerando el dictamen del Comité, el director de la OMS ha emitido recomendaciones provisionales a todos los Estados Partes para que respondan y se preparen para responder a la ESPII.
Las recomendaciones generales se pueden consultar en el siguiente documento:
En el caso de los países de las Américas, las OPS ofrece recomendaciones para el diagnóstico del laboratorio y medidas de prevención.
Diagnóstico de laboratorio

El diagnóstico de la enfermedad por virus del Ébola se basa principalmente en la detección molecular (RT-PCR) en muestras de sangre total de pacientes sintomáticos, ya que la viremia es detectable desde el inicio de los síntomas.
Sin embargo, puede requerirse una segunda muestra si la primera se recolecta demasiado temprano.
La recolección de muestras debe ser realizada exclusivamente por personal capacitado, utilizando estrictamente equipo de protección personal (EPP) completo (incluyendo guantes dobles, protección facial, bata impermeable y mascarilla).
Todos los insumos necesarios deben prepararse con antelación, y debe garantizarse el etiquetado adecuado y el registro completo de la información clínica y epidemiológica.
Dado que el virus del Ébola es un patógeno de alto riesgo para infección adquirida en el laboratorio, se recomienda que las muestras sean enviadas a un laboratorio de referencia Regional.
Si se decide realizar la detección molecular a nivel nacional tras una evaluación estricta del riesgo, las muestras deben ser previamente inactivadas bajo condiciones de bioseguridad con nivel de contención 3 (BSL-3 o cabina nivel 3), antes de su posterior manipulación segura. Estas medidas son esenciales para garantizar la seguridad del personal, la integridad de la muestra y la confiabilidad de los resultados diagnósticos.
Prevención y control

La prevención y el control de infecciones, advierte la OPS, son esenciales para mitigar la transmisión de la enfermedad por virus del Ébola y prevenir su amplificación a través de la transmisión asociada a la atención de salud.
Deben implementarse estrictas precauciones estándar y basadas en la transmisión (p. ej., por contacto).
Las recomendaciones deben adaptarse al contexto local e implementarse en todos los niveles del sistema de salud, incluidos hospitales de referencia, laboratorios y sistemas de transporte. Debe realizarse una evaluación integral del riesgo basada en las exposiciones y los antecedentes clínicos.
Ver el documento completo:

